logo

Tottenham respira tras victoria y De Zerbi afirma: Las lesiones se han acabado

Tottenham salió de Villa Park con algo más que tres puntos. Salió con aire, con fe y con un técnico que, por primera vez desde que llegó, se permitió mirar al futuro sin la sombra constante de la enfermería.

El 2-1 ante Aston Villa fue un golpe necesario en la lucha por la permanencia, pero también la confirmación de que, al menos por ahora, el parte médico deja de marcar las alineaciones.

“Creo que las lesiones se han acabado”

Roberto De Zerbi no lo dijo de pasada. Lo remarcó. En mitad de un análisis lleno de elogios a Conor Gallagher, Kolo Muani, Mathys Tel o Richarlison, el italiano dejó una frase que pesa casi tanto como el resultado: «Ahora creo que las lesiones se han terminado, porque si no es un gran problema».

No hubo dramatismo, hubo alivio. Tottenham ha pasado buena parte de la temporada arrastrando bajas clave, perdiendo ritmo, confianza y, sobre todo, continuidad. El propio De Zerbi recordó cómo, en una liga como la Premier League, una racha de lesiones y una serie larga sin victorias te empujan hacia abajo casi sin remedio. Partido a partido, dijo, “se vuelve peor y peor” si no encuentras el momento para frenar la caída.

Ese momento, para él, ha llegado.

Bentancur, solo cansancio; Van de Ven, sin susto

En Villa Park saltaron dos alarmas que, en otro tramo del curso, habrían helado la sangre al banquillo de Tottenham.

Primero, la pregunta inevitable: ¿Rodrigo Bentancur está bien? Respuesta seca, sin rodeos: «Sí, sí, Bentancur solo cansado». Nada de recaída, nada de lesión muscular, solo fatiga después de un esfuerzo intenso en un partido de alta tensión.

Más tarde, otra duda: Micky van de Ven pareció torcerse el tobillo en los minutos finales. De nuevo, De Zerbi apagó el incendio antes de que creciera: «No, no, no. Está bien». Dos frases cortas, pero demoledoras si se comparan con el tono habitual de la temporada, marcada por ausencias y contratiempos físicos.

Esta vez, no hubo parte médico ampliado. No hubo “pendiente de pruebas”. Solo un técnico que, por fin, pudo confirmar que sus titulares clave salían sanos de un duelo exigente.

Un equipo que deja de mirar a la camilla

La victoria en Birmingham se construyó con un once que, hace solo unas semanas, habría parecido un lujo. Gallagher marcó su primer gol con la camiseta de Tottenham, Richarlison volvió a aparecer en el área y jugadores como Palhinha, Kolo Muani y Mathys Tel ofrecieron la intensidad y el físico que el entrenador reclama.

De Zerbi insistió en que no se sorprende de este nivel porque, al fin, tiene jugadores disponibles y en forma. Lo dijo sin rodeos: se siente “afortunado” por el grupo que tiene. Y dejó claro que su trabajo consiste en trasladarles confianza, hacerles más fuertes que la derrota, que la clasificación y que todo lo que se dice habitualmente sobre Tottenham.

Con un matiz clave: ahora puede hacerlo con casi todos sobre el césped, no viéndolos entrar y salir de la enfermería.

De la zona baja a la reconstrucción mental

El italiano no escondió su sorpresa por ver a este Tottenham peleando por evitar el descenso en lugar de mirar a plazas de Champions League. Pero apuntó directamente a la combinación que ha hundido a tantos equipos en esta liga: Premier League feroz, muchas lesiones, una racha interminable sin ganar y la confianza por los suelos.

La diferencia hoy es que, según él, uno de esos factores ha cambiado. El problema físico deja de ser excusa y se convierte en oportunidad. Con Bentancur disponible, Van de Ven ileso y la sensación de que el capítulo más negro de lesiones empieza a cerrarse, el discurso ya no se centra en sobrevivir, sino en construir.

De Zerbi lo resumió con una idea que puede marcar el tramo final: recordar siempre cómo estaba el equipo antes del partido ante Wolverhampton. Recordar el miedo, la presión, la tabla clasificatoria. Y usarlo como combustible.

Si las lesiones, como promete el técnico, dejan de dictar la temporada, la siguiente pregunta es inevitable: ¿hasta dónde puede llegar este Tottenham ahora que, por fin, se sostiene sobre sus propias piernas?

Tottenham respira tras victoria y De Zerbi afirma: Las lesiones se han acabado