Jamie Carragher enfrenta declaración de bancarrota por deuda fiscal
Jamie Carragher se enfrenta a una posible declaración de bancarrota por una deuda fiscal que, según se estima, oscila entre 700.000 y 800.000 libras, según documentos a los que ha tenido acceso la BBC.
La petición de bancarrota contra James Lee Duncan Carragher fue presentada el miércoles por abogados en representación de HM Revenue and Customs (HMRC). El caso, adelantado por City AM, sitúa al exdefensa del Liverpool y de la selección inglesa en el centro de un delicado proceso legal fuera de los terrenos de juego.
Ni Carragher ni sus representantes han querido entrar en detalles públicos sobre la situación, aunque sí han sido contactados para recabar su versión. Desde HMRC, un portavoz insistió ante BBC Sport en que el organismo no comenta casos individuales, pero sí subrayó su línea de actuación general: “Adoptamos un enfoque de apoyo con los contribuyentes que tienen deudas fiscales y hacemos todo lo posible por ayudar a quienes colaboran con nosotros para salir de la deuda, por ejemplo ofreciendo planes de pago a plazos. Solo presentamos peticiones de bancarrota como último recurso”.
El caso irrumpe en plena etapa de consolidación de Carragher como una de las voces más influyentes del análisis futbolístico en el Reino Unido. El excentral, que defendió la camiseta del Liverpool entre 1996 y 2013, es una presencia fija en las retransmisiones de la Premier League en Sky Sports, participa en el programa Stick To Football y forma parte del equipo de CBS Sports para la cobertura de la Champions League.
Desde el entorno del exjugador se transmite calma. Un portavoz de Carragher explicó a BBC Sport: “Se trata de un asunto privado de impuestos que debería haberse resuelto antes, y hoy se están dando los pasos apropiados para solucionarlo. Se entiende que el asunto no irá más allá y se resolverá de forma inminente”.
Mientras HMRC mantiene su postura de firmeza con margen para el acuerdo, el futuro inmediato de Carragher parece depender menos de los focos de televisión y más de un despacho donde se intenta cerrar, a contrarreloj, un problema que amenaza con convertirse en algo más que una simple nota al pie en su carrera como analista.




