Ndiaye: Arsenal y City luchan por el atacante senegalés
El mercado de fichajes de la Premier tiene nuevo epicentro: Ndiaye. Manchester City y Arsenal se han enredado en una auténtica pugna por el atacante senegalés, uno de los futbolistas más explosivos del campeonato según desvela talkSPORT. Sus ojeadores llevan tiempo siguiéndole, tanto en el Etihad como en el Emirates, y ahora el interés se ha convertido en algo mucho más serio.
El problema es que Everton no está dispuesto a regalar nada. Ni siquiera a negociar en terreno cómodo para los gigantes. En Goodison Park han colocado una etiqueta clara: 80 millones de libras. Una cifra que refleja lo que Ndiaye significa para el esquema de David Moyes y, sobre todo, el margen de crecimiento que le ven a un jugador que apenas empieza a rozar su techo.
Un “no” a Everton que lo cambia todo
La situación se ha tensado en las últimas semanas. Ndiaye ha rechazado una nueva oferta de renovación presentada este verano. Ese gesto lo dice todo: quiere un salto. Quiere pelear de forma estable en la élite europea.
Su negativa ha encendido las alarmas en Manchester y en el norte de Londres. City y Arsenal, siempre atentos a cualquier grieta en las negociaciones de otros, han interpretado el movimiento como una invitación a entrar en escena. El jugador no fuerza públicamente, pero su postura es clara: está preparado para el siguiente nivel.
No es la primera vez que su nombre aparece en la rampa de salida de Goodison Park. Hace unos meses estuvo muy cerca de cambiar Inglaterra por la Saudi Pro League. Al Hilal llamó a la puerta con fuerza y el acuerdo llegó a estar muy avanzado. El traspaso se cayó, pero el simple hecho de que uno de los grandes proyectos de Arabia apostara por él confirmó algo evidente: el impacto de Ndiaye ya trasciende la Premier.
Arsenal, entre el sueño de Julián Álvarez y el plan Ndiaye
El interés del Arsenal añade un matiz especial a esta historia. Mikel Arteta lleva tiempo buscando ese delantero que termine de encajar su “puzzle” ofensivo. En la lista de deseos del técnico, el nombre soñado sigue siendo Julián Álvarez, de Atlético de Madrid. Pero el argentino prefiere un movimiento todavía más complejo: Barcelona. Esa preferencia ha complicado hasta el extremo las opciones de los ‘gunners’.
Ante ese escenario, el club londinense ha tenido que abrir el abanico. Ahí aparece Ndiaye. Su versatilidad seduce: puede actuar en cualquiera de las tres posiciones de ataque e incluso como mediapunta creativo, un “diez” moderno, dinámico, que se mueve entre líneas y rompe defensas con conducciones y último pase. Para Arsenal, representa un plan B que, en realidad, tiene aroma de plan A encubierto si lo de Julián Álvarez termina en vía muerta.
El análisis frío de City… con un objetivo muy claro
En el otro lado, el Manchester City se mueve con su habitual precisión quirúrgica en el mercado. Enzo Maresca y su equipo de reclutamiento han seguido de cerca la evolución de Ndiaye desde su regreso a Inglaterra tras su etapa en la Ligue 1.
El perfil encaja casi a la perfección con el molde del atacante de City: técnica limpia, capacidad para jugar en espacios reducidos, sacrificio sin balón y lectura inteligente en la circulación ofensiva. Un futbolista que no solo finaliza, también da continuidad al juego y permite que el equipo viva instalado en campo rival.
Para un club acostumbrado a dominar partidos a través de la posesión y la movilidad, Ndiaye no es solo un fichaje atractivo; es una pieza que podría encajar de inmediato en el engranaje.
De Marsella a Goodison: un ascenso silencioso
Desde que llegó a Everton procedente de Marseille en 2024, el senegalés ha ido ganando peso hasta convertirse en uno de los hombres más determinantes de la plantilla. Su adaptación al ritmo físico de la Premier fue rápida. Sus números del último curso lo respaldan: seis goles y tres asistencias en 32 partidos de liga.
No son cifras de pichichi, pero cuentan solo una parte de la historia. Moyes le ha convertido en un elemento clave en la transición del equipo: baja a recibir, lanza contragolpes, asocia por dentro y estira al rival cuando ataca al espacio. En muchos partidos fue el puente entre una defensa exigida y un ataque que necesitaba aire.
Por eso en Everton se resisten a perderle. No se trata solo de reemplazar goles, sino de sustituir una forma de salir jugando y de respirar con el balón.
Un nombre propio también con Senegal
Su impacto no se limita al fútbol de clubes. Con la selección de Senegal también ha dado pasos firmes. Formó parte del equipo en el último Mundial, donde firmó un gol y dos asistencias en la carrera del combinado africano hasta los octavos de final.
Ese escaparate internacional consolidó su reputación como atacante completo, capaz de rendir bajo presión y en grandes escenarios.
¿Quién se atreve a romper la banca?
El tablero está claro: Everton tiene el contrato y el precio. Ndiaye tiene la ambición. City y Arsenal, el músculo financiero y deportivo para tentar a cualquiera.
La pregunta ya no es si el senegalés está preparado para el salto, sino qué club dará el paso definitivo y se atreverá a asumir esos 80 millones por uno de los atacantes más codiciados de la Premier.




