Última semana de fichajes en la Premier League: Arsenal, Villa y más
La última semana del mercado de fichajes en la Premier League siempre huele a humo, prisas y pánico. La de 2026 no es la excepción. Plantillas a medio hacer, estrellas con la maleta medio hecha, entrenadores que miran al despacho del director deportivo más que al campo de entrenamiento. Y siete días para cuadrarlo todo.
Arsenal – Limpiar el vestuario y fichar un ‘killer’ de élite
Arsenal está cerca, muy cerca, pero le falta un golpe final. Antes de mirar arriba, tiene que mirar dentro. Mikel Arteta quiere aligerar una plantilla en la que varios nombres pesan más en la hoja salarial que en el césped.
Gabriel Jesus es el caso más evidente: 250.000 libras semanales para un jugador que ya no es intocable. Fabio Vieira y Reiss Nelson tampoco entran en los planes, mientras que Ethan Nwaneri pide a gritos una cesión para jugar de verdad.
Son cuatro salidas que el club debe resolver en cuestión de días… y eso solo para empezar.
Arriba, el objetivo es claro: un delantero de nivel absoluto. Arsenal ha estado a la sombra del intento de Liverpool por Bradley Barcola, pero todo apunta a que el francés acabará en Anfield. Julián Álvarez solo piensa en Barcelona, aunque su situación con Atlético de Madrid es delicada y podría abrir una puerta inesperada hacia el norte de Londres si Barça y Atleti se niegan a negociar entre ellos. Ese es el tipo de futbolista que necesita el campeón de la Premier para dar el salto definitivo en Europa.
Christos Tzolis ha arrancado muy bien, sí, pero si Gabriel Martinelli se marcha a Arabia Saudí, el sustituto no puede ser un parche de última hora. Arsenal puede aspirar a ganar la Champions tal y como está, pero si va a fichar un atacante, tiene que ser alguien que cambie el nivel del equipo. No un préstamo de cierre de mercado para Raheem Sterling.
Aston Villa – Un mercado entero en cinco días
Lo de Aston Villa es otro mundo. Un desorden monumental a una semana del cierre. El fichaje de Zion Suzuki deja claro que Emiliano Martínez se va. Ollie Watkins apunta a Al-Hilal para reunirse con Martinelli. Youri Tielemans, Ezri Konsa y Morgan Rogers ya se han marchado. Se acaba una era y la nueva no promete, de momento, el mismo brillo.
La gran noticia para Villa es que Unai Emery sigue. Y ahora el objetivo del club es simple: que no se canse. Para eso necesita refuerzos. Muchos.
El club tendrá que condensar un verano entero en una semana. El relevo de Martínez ya está dentro, y Johan Manzambi es una incorporación muy interesante para tapar parte del agujero que deja Rogers. Con Watkins camino de salida, el acuerdo por Nicolas Jackson está avanzado, pero pagar 65 millones por un jugador en la “bomb squad” de Chelsea suena a exceso.
Konsa necesita sustituto, los intentos por Taylor Harwood-Bellis y Joel Ordonez no avanzan, y el centro del campo es una alarma constante. Tielemans se ha ido al Manchester United, Amadou Onana se rompió el cruzado en el Mundial con Bélgica y el estreno de Joao Gomes en Brighton roza lo catastrófico. Con Gomes sancionado, Emery solo tiene a Ross Barkley y Lamare Bogarde por detrás de Boubacar Kamara, brillante pero frágil físicamente.
La lista de deberes es demencial: vender a Martínez y Watkins, cerrar a Jackson, fichar mínimo un centrocampista, un extremo, un central… y probablemente otro central, otro medio, otro extremo y otro delantero. Todo en cinco días. El curso pasado enderezaron un inicio horrible para acabar cuartos y levantando la Europa League. Ahora mismo, ni se les ve el suelo. Entre todos los clubes de la Premier, Villa es el que peor pinta tiene. Y las normas financieras aprietan.
Bournemouth – Un lateral derecho y poco más
Bournemouth vive en otro clima. Mucho más tranquilo. La prioridad es clara: retener a Alex Scott, quizá su mejor futbolista, en una temporada con Europa en el horizonte. Manchester United, Manchester City, Chelsea y Arsenal lo han mirado de reojo, y si alguien se lanza al final de mercado, parece que será Chelsea, condicionado por lo que pase con Enzo Fernández.
Más allá de eso, la necesidad evidente lleva años sobre la mesa: un lateral derecho. Adam Smith es historia viva del club, pero tiene 35 años. El puesto pide una actualización urgente. No porque Smith no esté a la altura, sino porque el tiempo no perdona.
Brentford – Cerrar a Diouf y abrochar el cinturón
Nueve goles en dos partidos. Brentford vuela. El equipo funciona, el ataque produce y la sensación es de solidez. El plan es sencillo: rematar el fichaje de El Hadji Malick Diouf desde West Ham para apuntalar el lateral izquierdo y poco más.
Keane Lewis-Potter rinde, Aaron Hickey ofrece una alternativa fiable, la rotación de centrales con Sepp van den Berg, Kristoffer Ajer y Nathan Collins sostiene la zaga, y arriba Igor Thiago y Callum Wilson se reparten los minutos. Salvo giro inesperado, el cierre de mercado en Brentford será un paseo tranquilo. Quizá demasiado tranquilo para los amantes del caos.
Brighton – Todo gira alrededor de Yankuba Minteh
Brighton tiene un único gran interrogante: Yankuba Minteh. Si Liverpool llega a los 70-80 millones que pide el club, habrá salida. Si no, seguirá. Es así de simple.
Si se queda, Roberto De Zerbi tiene equipo para otra temporada notable. Si se va, Brighton hará lo de siempre: buscará un sustituto poco mediático, probablemente en un mercado poco explorado, para revalorizarlo y venderlo por una fortuna dentro de unos años. El guion ya lo conocemos.
Chelsea – Vaciar el “bomb squad” y fichar un portero top
Chelsea se ve a sí mismo como aspirante a todo. Otros le colocan como principal perseguidor de Arsenal, pero aún con distancia. Esa brecha se reduce de una forma muy clara: decir adiós a Robert Sánchez y lanzarse de verdad a por Emi Martínez. El argentino está ahí, disponible. Falta decisión.
Un portero de élite cambiaría la cara del equipo, pero el problema no acaba bajo palos. BlueCo tiene otra vez un “bomb squad” que gestionar. Haber montado operaciones por unos 110 millones entre Liam Delap y Nicolas Jackson es un golpe de ingeniería financiera. Sin embargo, la lista de jugadores en tierra de nadie sigue siendo larga: Mykhailo Mudryk, Gabriel Slonina, Tosin Adarabioyo, Aaron Anselmino, Marc Guiu, Emmanuel Emegha, Jamie Gittens, Dario Essugo, Wesley Fofana…
Cada verano, Chelsea parece acorralado por el exceso de jugadores. Y cada verano encuentra la forma de sacar dinero por futbolistas que no entran en los planes… o de enviarlos a Strasbourg en cesiones que siempre generan preguntas.
Coventry – Hace falta calidad Premier de verdad
Perder en la primera jornada contra el mejor equipo del país no es una tragedia. Pero sí un espejo. La alineación de Coventry no respira seguridad de permanencia: Rushworth; Van Ewijk, Thomas, Amenda, Dasilva; Onyeka, Yirenkyi, Grimes; Thomas-Asante, Simms, Tchaouna. Demasiado justo.
Taiwo Awoniyi y Ethan Pinnock son pasos en la buena dirección. Fichajes con peso Premier. Pero el equipo necesita dos o tres refuerzos de ese nivel para no vivir al límite toda la temporada. El reloj corre.
Crystal Palace – Vender a Ismaila Sarr… solo si hay plan
Ismaila Sarr se ha convertido de repente en pieza clave del puzle ofensivo de Liverpool, después de que Brighton rechazara dos ofertas por Minteh. Galatasaray ya había recibido un par de negativas por el senegalés y ahora Palace ha rechazado 50 millones procedentes de Anfield.
Para un jugador de 28 años, decir que no a esa cifra es una apuesta fuerte. Si Liverpool sube hasta los 60 millones, el club londinense tendrá que tomar una decisión seria: aceptar y reconstruir.
La condición es obvia: no se trata solo de vender, sino de tener preparado un plan para reemplazarle y reforzar varias zonas. Los aficionados pueden pensar que basta con retener a Adam Wharton, Dean Henderson, Daniel Muñoz y el propio Sarr, y colocar a Jean-Philippe Mateta. Pero la posible venta de Sarr abre una ventana para rejuvenecer y ensanchar la plantilla.
Con la Europa League en el calendario, Pierre Sage necesita dos, tres, quizá cuatro incorporaciones más. Si no llegan, el calendario europeo y liguero puede devorar a Palace.
Everton – Laterales o Europa se quedará lejos
Everton ha dejado de ser un drama permanente y empieza a oler a proyecto serio. Brennan Johnson, Hayden Hackney, Christian Norgaard, Tyrique George y Merlin Röhl son refuerzos que tienen sentido. Pero falta algo.
En el fútbol moderno, los laterales marcan diferencias. Y ahí flojea el equipo de David Moyes. Nathan Patterson no despega y vive entre lesiones, Jake O’Brien no es lateral y puede salir, y Vitalii Mykolenko cumple sin más.
Un lateral derecho debería ser prioridad absoluta, aunque reforzar ambos costados elevaría el techo del once titular. El nombre de Daniel Muñoz sonó con fuerza y se ha enfriado. Al mismo tiempo, la opción de recuperar a Jack Grealish sigue sobre la mesa. No solucionaría el problema de los laterales, pero sí subiría el nivel competitivo del plantel.
Fulham – Un central como punto de partida
En Fulham, la lista de deseos es larga, pero el tiempo, corto. Un portero nuevo sería ideal, aunque parece poco realista a estas alturas. Lo más probable es que llegue un central.
Calvin Bassey y Jorge Cuenca formaron la pareja ante Chelsea con Joachim Andersen sancionado. Andersen y Bassey ofrecen salida de balón y solvencia, pero son jugadores mejorables si el club quiere dar un salto. Lo mismo ocurre con Bernd Leno bajo palos.
El problema de Fulham no está solo en la zaga: la plantilla transmite una sensación de mediocridad generalizada. Aun así, un central de jerarquía sería un primer paso necesario.
Ipswich – Un ‘10’ para completar el plan
Ipswich ha empezado con buen pie: victoria en la primera jornada y clasificación en la Carabao Cup ante Leicester. El ambiente es optimista, pero el once que ganó a Sunderland deja claro lo que falta: un mediapunta.
Julio Enciso fue el mejor del equipo, capaz de actuar como ‘10’, pero su hábitat natural está en la banda, con libertad para aparecer por dentro. Lo demostró con una asistencia espectacular para el gol de Emersonn.
La llegada de Exequiel Palacios es un golpe maestro, similar al impacto que tuvo Granit Xhaka en Sunderland. Con Palacios mandando en la sala de máquinas, un creador por delante suyo podría marcar la diferencia entre sufrir hasta el final o salvarse con margen.
Hull – Buscar su propio Granit Xhaka
Hull arrancó el curso derribando a Manchester United. Una declaración de intenciones. El equipo fue superior en todas las líneas y dejó en evidencia a un rival carísimo.
Oli McBurnie, ausente en el Mundial con Escocia, parece haber encontrado una motivación extra. Nobel Mendy y Konstantinos Tzolakis brillaron en su estreno. Tras 90 minutos, las dudas sobre la permanencia se han reducido.
Aun así, sobre el papel, el centro del campo pide un refuerzo. Hidemasa Morita es un gran fichaje a coste cero, pero un perfil tipo Xhaka –experiencia, jerarquía, calidad– como el que ahora disfrutará Ipswich con Palacios, podría transformar a Hull de equipo sufridor a conjunto incómodo para cualquiera.
Leeds – Un lateral izquierdo y un nueve joven
Leeds ha hecho los deberes con tiempo. James Trafford, Harry Wilson y Tarik Muharemovic son titulares desde el primer día, Nico Elvedi aporta fondo de armario y, lo más importante, ningún jugador clave ha salido tras una permanencia relativamente cómoda.
Pero si quiere mirar a Europa, aún falta remate. Un lateral izquierdo específico y un delantero centro joven cambiarían el panorama. James Justin ha cumplido en la izquierda, pero no es su puesto natural. Y arriba, la dependencia de Dominic Calvert-Lewin asusta. Una lesión del internacional inglés –escenario demasiado familiar– dejaría a Lukas Nmecha como referencia ofensiva. Un riesgo enorme.
Si Daniel Farke recibe un punta más joven, con más chispa y polivalencia que Calvert-Lewin y Nmecha, el equipo ganará un plan B real.
Liverpool – Cerrar a Barcola y algo más
El encargo es claro: Bradley Barcola. El acuerdo con PSG está encarrilado y todo apunta a que el francés vestirá de rojo. Pero el problema de Liverpool no se resuelve solo con un extremo.
El equipo necesita otro atacante y, sobre todo, un centrocampista dominante. Jamie Carragher fue contundente: el centro del campo actual no “funciona”. Hay dudas sobre el rol de Dominik Szoboszlai, sobre la adaptación de Florian Wirtz al ritmo de la Premier y sobre el desgaste de Alexis Mac Allister tras el título de 2024/25.
Un mediocentro con presencia, físico y mando parece imprescindible. Otra cosa es que el club se atreva a abordar esa operación en esta última semana.
Manchester City – Dinero en caja, plantilla corta
La salida de Pep Guardiola ha abierto la puerta a una fuga masiva de talento en Manchester City. Bernardo Silva, John Stones, Rodri… la lista es larga. Enzo Maresca ha visto cómo se marchaba un once entero: James Trafford, Manuel Akanji, Jahmai Simpson-Pusey, Stones, Nathan Aké, Rodri, Nico Gonzalez, Savinho, Tijjani Reijnders, Silva y Omar Marmoush. Todos vendidos por unos 352 millones.
La caja está llena. La plantilla, no tanto. Atrás, el equipo sigue bien armado, pero ver a Marc Guehi como mediocentro en la primera jornada fue una señal clara: faltan piezas en la sala de máquinas. Desde entonces ha llegado Ayyoub Bouaddi y Enzo Fernández continúa como objetivo prioritario, lo que dispararía el gasto en centrocampistas por encima de los 300 millones.
Arriba, tras la marcha de Marmoush a Tottenham, solo figuran Erling Haaland y Ryan McAidoo como delanteros centros. El club cuenta con 15 jugadores entre centrocampistas y extremos, incluidos dos cedidos y futbolistas como Floyd Samba, Jeremy Monga, el saliente Nico Gonzalez y el lateral izquierdo Nico O’Reilly.
City necesita, como mínimo, otro centrocampista y un atacante que cubra el vacío de Savinho y Marmoush, especialmente de este último. Confiarlo todo a que Haaland juegue más de 50 partidos es una apuesta temeraria. Con esta profundidad, superar a Arsenal en la carrera por la Premier parece una quimera.
Manchester United – La defensa, tarea urgente
El centro del campo ya está remodelado: Carlos Baleba, Youri Tielemans y Andrey Santos han llegado por unos 150 millones. Ahora Michael Carrick tiene que mirar hacia atrás.
El lateral derecho sigue sin dueño claro. Diogo Dalot entra en su octava temporada en Old Trafford sin haberse consolidado nunca, ahora compitiendo con Noussair Mazraoui como antes lo hizo con Aaron Wan-Bissaka, Antonio Valencia, Ashley Young o Matteo Darmian.
En el eje, la profundidad es aceptable pero no intimidante: Harry Maguire, Leny Yoro, Lisandro Martínez, Ayden Heaven y un Matthijs de Ligt lesionado. Falta un líder indiscutible. Aun así, el foco inmediato está en el lateral izquierdo.
Lewis Hall sería el fichaje ideal, pero Newcastle lo considera intransferible. Eso deja a United ante un dilema: fiarlo todo a Luke Shaw, con su historial de lesiones, y usar a Mazraoui o Dalot como parche. No convence a nadie.
Un nombre como David Raum encaja mucho mejor. Si United quiere que sus aspiraciones de top 5 sean algo más que un deseo, necesita un lateral zurdo que desplace a Shaw del once tipo.
Newcastle – Más piernas atrás o riesgo innecesario
Newcastle juega con fuego en defensa. Ya llegaba justo de efectivos y la lesión de Dan Burn ha encendido todas las alarmas. Detrás de Malick Thiaw y el frágil físicamente Sven Botman solo aparece Fabian Schär, 34 años y recién recuperado de un tobillo roto.
Matthias Jaissle necesita refuerzos atrás. Los laterales titulares, Lewis Hall y Tino Livramento, tienen historial de problemas físicos. Amar Dedic puede cubrir ambos costados, pero más allá solo está Leo Shahar, difícilmente utilizable como titular en Premier.
En el centro del campo, la llegada de Nico Gonzalez y la aportación de Joe Willock dan profundidad. Willock, que parecía destinado a salir, se ha revalorizado con su actuación ante Liverpool. Salvo la posible marcha de Nick Pope a Celtic, no se esperan grandes salidas. La prioridad es clara: blindar la defensa.
Nottingham Forest – Invertir de verdad el dinero de Elliot Anderson
Forest se ha llenado de delanteros. Y va a por otro. Liam Delap llegará por un récord de 50 millones mientras Arnaud Kalimuendo, Igor Jesus y Chris Wood ya han sido titulares en la Carabao Cup ante Leeds. De ese trío, Kalimuendo es el que tiene más papeletas para salir.
Tras dos derrotas en dos jornadas, ha llegado el momento de utilizar de forma agresiva el dinero ingresado por Elliot Anderson. Hasta ahora solo se ha reinvertido en Ousmane Diomande (34 millones) y en Gustavo Sá (17 millones), que se ha marchado cedido a Olympiakos. Xaver Schlager, libre, suma oficio, pero falta un jefe en el centro del campo. Ese tipo de mediocentro que puede sostener a un equipo y, de paso, calmar el ánimo de Evangelos Marinakis.
Sunderland – Un extremo derecho o la segunda temporada se complica
Sunderland ya generaba dudas antes de pisar Portman Road. La derrota ante el recién ascendido Ipswich solo las ha amplificado. El segundo año en la élite es traicionero, más aún cuando se añade la carga de una competición europea lograda gracias a un mercado 2025 brillante, coronado por el fichaje de Granit Xhaka.
Este verano, en cambio, el club ha pisado el freno. Solo dos incorporaciones: Thomas Meunier, polivalente y experimentado, y el joven lateral izquierdo Dayann Methalie, llegado 37 días después. Para un equipo que combina Premier y Europa, es claramente insuficiente.
La carencia más evidente está en el extremo derecho. Los nombres de Igor Paixão y Jack Grealish han sonado, pero ambos se sienten más cómodos en la izquierda, donde ya compiten Simon Adingra, Nilson Angulo y Chemsdine Talbi. Sin un especialista por derecha, Sunderland corre el riesgo de vivir un curso muy largo.
Tottenham – Después de gastar, toca vender
Tottenham ha tirado la casa por la ventana. Con la llegada de Omar Marmoush, el gasto se acerca a los 400 millones, una cifra descomunal para un equipo que viene de dos 17.º puestos consecutivos. Desesperación, ambición o ambas cosas.
El 3-0 encajado ante Brentford recordó viejos males, pero los fichajes de Savio y Marmoush prometen otra cara en ataque. El egipcio, sobre todo, llega para ocupar una posición que llevaba años sin dueño claro: el ‘9’.
En entradas, el mercado de Spurs parece cerrado con Marmoush. Ahora toca aligerar. Lucas Bergvall pidió salir hace meses y aun así fue titular ante Brentford, antes de dejar su sitio al descanso al fichaje de 85 millones Mateus Fernandes, que compartió centro del campo con el otro gran desembolso del verano, Sandro Tonali (92,5 millones).
Bergvall saldrá casi seguro en esta última semana, con Nottingham Forest como posible destino si retoma su interés. Pape Matar Sarr tiene pretendientes como Galatasaray y Monaco, y nombres como Mikey Moore, Richarlison, Rodrigo Bentancur o Kevin Danso también podrían abandonar el club antes del cierre.
Spurs ya ha gastado como un grande. Ahora falta ver si sabe vender como tal… y, sobre todo, si todo este terremoto de mercado basta para alejarse definitivamente del abismo.




