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Doku rompe el muro y mantiene vivo al Manchester City

Jeremy Doku necesitó un solo gesto para desatar al Etihad. Minuto 60, partido atascado, Brentford bien plantado, el título alejándose silenciosamente. El belga recibió abierto, encaró, encontró el ángulo y dibujó un disparo precioso a la escuadra. Un golpe seco al marcador y al pulso de la Premier.

Ese derechazo no solo tumbó la resistencia de un Brentford tozudo. Confirmó el momento de un futbolista encendido: cuarto gol en sus últimos tres partidos con el Manchester City en todas las competiciones, después de los dos destellos que dejó en el 3-3 ante el Everton el lunes. Doku no está adornando partidos; los está decidiendo.

El contexto no le permite al City recrearse. El tropiezo en Goodison Park ha sacado la carrera por el título de sus manos. Ya no manda en la tabla, ni en el destino del trofeo. Pero con noches como esta, el equipo de Pep Guardiola se niega a desaparecer del cuadro.

El campeón marcha dos puntos por detrás del Arsenal, líder provisional, que visita el domingo a un West Ham en problemas. La ecuación es simple para los de Mikel Arteta: si ganan sus tres últimos partidos —West Ham, Burnley y Crystal Palace— serán campeones. El City, por primera vez en mucho tiempo, solo puede mirar y esperar.

Guardiola, sin embargo, sabe que en medio de esa espera ha encontrado algo muy valioso en Doku.

«Jeremy es extraordinario en muchas cosas. Parece ya un producto final y, por supuesto, puede mejorar», subrayó el técnico.

No lo decía por decir. El belga ha añadido colmillo a un talento que siempre fue eléctrico.

«Siempre tuvo esa increíble capacidad para el regate, para generar acciones y conexiones, es algo sobresaliente. Pero ahora está ganando partidos. Estoy increíblemente contento de tener a un tipo que aporta energía y que puede marcar goles», añadió Guardiola, consciente de que ese cambio de registro convierte a Doku en arma de título.

El partido no fue un paseo. El propio entrenador lo admitió sin rodeos: el City sufrió de entrada. Brentford mordió en los primeros minutos, incomodó la salida y obligó a los centrales a jugar con prisas. Durante un tramo, el Etihad se movió entre la inquietud y la impaciencia. Después, el campeón se asentó.

«Sufrimos en los primeros minutos hoy, pero después jugamos un muy buen partido. Especialmente por el lado izquierdo en la primera parte, y por ambos costados en la segunda», analizó Guardiola.

Por esa banda izquierda apareció una y otra vez Doku, con la portería siempre en la cabeza.

La victoria no borra los pecados recientes. El propio técnico lo asume: la incapacidad para cerrar encuentros en ciertos momentos de la temporada puede costar el título.

«Everton fue la prueba real, 3-1 abajo y las emociones. Regalamos la segunda parte. Pasó muchas veces la temporada pasada, ahora somos más sólidos, pero todavía regalamos», reconoció.

Un diagnóstico crudo, casi tanto como el golpe que supuso ese 3-3.

«Esto es fútbol, se trata de cómo reaccionas. Estoy contento por la forma en que lo hemos hecho», remató Guardiola, aferrado a la respuesta del equipo más que al cálculo de puntos.

La realidad es clara: Arsenal tiene la llave. Si no falla ante West Ham, Burnley y Crystal Palace, no habrá remontada posible. El City, mientras tanto, se agarra a lo que siempre le sostuvo en la era Guardiola: ganar, ganar y volver a ganar, aunque ya no alcance por sí solo.

En ese escenario de mínima ventaja y máxima tensión, un extremo de 21 años se ha convertido en símbolo de resistencia. Doku ha pasado de ser el regateador vistoso a ser el futbolista que rompe partidos cuando el reloj aprieta. Si el título acaba cambiando de manos o no, lo dictarán otros campos. Pero si el City llega vivo hasta el final, será en buena parte por noches como esta y por el pie derecho de Jeremy Doku.