Aurelio De Laurentiis abre la puerta: “Si Conte me lo pide, le dejo ir a la selección”
La escena se mueve entre Nápoles y Coverciano, entre un banquillo que arde y otro que ahora mismo está vacío. Antonio Conte vuelve a estar en el centro del tablero del fútbol italiano. Y esta vez no solo por lo que hace con Napoli en el campo.
El presidente del club, Aurelio De Laurentiis, lo dejó claro en unas declaraciones al portal Calcionapoli24: si el técnico le pide marcharse para volver a dirigir a la selección, no se interpondrá. Un mensaje contundente en un momento de máxima agitación para la Azzurra.
Italia sin Mundial… otra vez, y el vacío en la federación
La crisis de la selección italiana es profunda. Gennaro Gattuso presentó su dimisión el viernes, después de que Italia se quedara fuera del Mundial por tercera edición consecutiva. Un golpe histórico para un país cuatro veces campeón del mundo, que ha perdido el hábito de verse en la gran cita.
Apenas 24 horas antes, Gabriele Gravina había renunciado a la presidencia de la federación italiana de fútbol. La FIGC está descabezada y la selección, sin rumbo. Un vacío de poder que condiciona cualquier decisión inmediata.
En ese contexto, el nombre de Conte reaparece con fuerza. Ya dirigió a la selección entre 2014 y 2016, con un trabajo que dejó huella: llevó a Italia hasta los cuartos de final de la Eurocopa 2016, donde cayó en los penaltis ante Alemania tras una eliminatoria feroz.
Conte se postula… con matices
Conte no se esconde. Tras la victoria de Napoli por 1-0 ante Milan el lunes en Serie A, habló con una franqueza que sonó a candidatura abierta.
“Es normal que mi nombre aparezca en la lista de candidatos para la selección”, dijo. “Si yo fuera el presidente de la federación, consideraría mi nombre. Pero conocéis mi situación contractual, me reuniré con mi presidente al final de la temporada y veremos”.
Nada de medias tintas. Conte se ve capacitado y se ve dentro de la conversación. Pero también recuerda que tiene contrato en vigor con Napoli hasta 2027 y un compromiso inmediato: intentar defender el Scudetto conquistado la temporada pasada.
El campeón de Italia marcha a siete puntos del líder, Inter, con siete jornadas por disputar. La remontada es complicada, no imposible. Y Conte no es precisamente de los que levantan el pie en plena carrera.
De Laurentiis, sincero y punzante
La respuesta de De Laurentiis no tardó. Y fue tan directa como el propio entrenador.
“Si Conte me pidiera que le permitiera convertirse de nuevo en seleccionador nacional, le diría que sí”, afirmó el presidente. Palabras pesadas, que abren un escenario delicado para Napoli a medio plazo.
Pero De Laurentiis añadió un matiz que apunta al caos institucional en la federación: “Como es muy inteligente, mientras no haya presidente [de la federación], y hasta ahora no lo hay, no creo que se vea al mando de algo tan desorganizado”.
El dardo va hacia Roma, no hacia el banquillo de su equipo. El dirigente defiende a su técnico, pero al mismo tiempo retrata la situación de la FIGC como un lugar poco apetecible para un entrenador de élite hasta que no se ordene la casa.
Un vínculo tenso… y un Scudetto de por medio
La relación entre Conte y De Laurentiis nunca ha sido sencilla. El técnico llevó a Napoli al Scudetto la temporada pasada, rompiendo el dominio del norte y devolviendo al club a la cima del fútbol italiano. Sin embargo, ya en verano estuvo cerca de marcharse tras un fuerte desencuentro con el presidente.
El proyecto sobrevivió a esa tormenta, pero las grietas quedaron a la vista. Ahora, con la selección llamando de nuevo a la puerta y la federación en plena reconstrucción, el equilibrio vuelve a tambalearse.
Conte, competitivo hasta el extremo, sabe lo que significa el banquillo de la Azzurra. Ya lo probó. Ya compitió al máximo nivel de selecciones. Y dejó la sensación de que su etapa terminó antes de tiempo.
Napoli, mientras tanto, se juega su futuro inmediato. Un final de temporada con un técnico con la mente dividida entre el club y el posible regreso a la selección sería un riesgo evidente.
La pelota está en el aire. De Laurentiis ya ha dicho que no se opondrá. Conte ha dejado claro que se considera candidato. La selección italiana busca líder. La única incógnita es cuándo y desde qué banquillo decidirá Conte su próximo paso.





