En la Unipol Domus, en la Jornada 28 de la Serie A 2025, Como confirmó su condición de aspirante a la zona alta imponiéndose 1–2 a Cagliari, en un duelo de estilos donde la mayor claridad con balón de los lombardos marcó la diferencia. El resultado refuerza el perfil de Como, cuarto con 51 puntos y diferencia de goles de +25, mientras que deja a Cagliari anclado en la 14.ª posición con 30 puntos y un saldo de -8, todavía mirando de reojo la zona baja.
Primer tiempo: Como golpea pronto y manda con la pelota
El partido arrancó con el guion esperado: Cagliari desde su 4-3-3, más directo y vertical, y Como asentado en su 4-2-3-1, dispuesto a controlar a través de la posesión. La circulación visitante fue ganando metros hasta encontrar premio muy pronto.
En el 14', una acción de ataque en abierto terminó con la calidad de M. Baturina decantando el marcador. El mediocampista de Como culminó una jugada de combinación asistido por L. Da Cunha, que filtró el pase decisivo para el 0–1. Fue una acción que resumió bien la jerarquía técnica del doble pivote y la línea de tres mediapuntas visitantes.
Cagliari acusó el golpe y le costó generar ocasiones claras. El equipo local solo consiguió 3 tiros a puerta en todo el encuentro y en la primera mitad apenas inquietó a J. Butez, protegido además por una zaga que supo controlar los centros laterales. Cuando Cagliari intentó acelerar, se topó con la organización de Como y con la capacidad de los visitantes para cortar líneas de pase.
La primera ventana táctica llegó en el 36', cuando M. Perrone dejó su sitio a M. Vojvoda en Como. El cambio, dentro de la misma estructura, apuntó a ajustar el costado y refrescar piernas sin alterar el plan: seguir mandando con balón y minimizar riesgos atrás. Con el 0–1 y la posesión a favor, Como se marchó al descanso con la sensación de tener el partido donde quería: control territorial, pocas concesiones y el marcador a favor.
Segundo tiempo: reacción de Cagliari y respuesta inmediata de Como
Tras el descanso, Cagliari subió líneas y encontró por fin una grieta. En el 56', S. Esposito empató el encuentro culminando una acción de ataque en juego abierto. El delantero aprovechó una buena participación de A. Obert, que asistió desde el costado para el 1–1. La conexión entre el lateral y el atacante fue la chispa que necesitaba el cuadro sardo.
El gol cambió el tono del partido. Cagliari se soltó, aunque sin llegar a someter a Como, y el encuentro entró en una fase más abierta. En el 62', desde el banquillo visitante se buscó más presencia ofensiva: A. Douvikas fue sustituido por A. Morata, un movimiento que reforzó el perfil de referencia en punta y añadió experiencia para gestionar los momentos de sufrimiento.
La respuesta de Cagliari llegó también desde la banda, pero más tarde. Entre tanto, la tensión creció. En el 65', Marco Palestra vio la amarilla por simulación, y en el 71' fue Sebastiano Esposito quien fue amonestado por el mismo motivo. Dos tarjetas que reflejaron la ansiedad local por encontrar un penalti o una acción decisiva dentro del área rival.
El punto de inflexión definitivo llegó en el 76'. Como, fiel a su plan de atacar con criterio, volvió a golpear. L. Da Cunha, esta vez en rol de finalizador, firmó el 1–2 tras una acción de ataque elaborada, asistido por el lateral I. Van der Brempt. El mediocampista, ya determinante en el primer gol, coronó su partido con un tanto que devolvía la ventaja a los visitantes.
A partir de ahí, Cagliari se lanzó a por el empate con una batería de cambios ofensivos. En el 73', J. Pedro dejó su lugar a G. Zappa, reforzando el carril derecho. En el 78' se produjo una triple sustitución claramente agresiva: salieron el defensa J. Rodriguez, el mediocampista J. Liteta y el delantero S. Esposito para dar entrada al defensor R. Idrissi, al atacante S. Kilicsoy y al delantero Y. Trepy. Fue una apuesta ofensiva desde la banda, cargando de piernas frescas la línea de ataque.
Como respondió con cambios de contención y gestión. En el 80', el mediocampista N. Paz fue reemplazado por el defensor Diego Carlos, un giro más conservador para proteger la ventaja. En el 81', el lateral A. Moreno dejó paso a A. Valle, y el propio M. Baturina fue sustituido por S. Roberto, aportando piernas nuevas en la medular para sostener el ritmo defensivo y el control del balón.
Cagliari todavía movió una pieza más en el 88', cuando L. Pavoletti fue introducido para añadir juego aéreo en los minutos finales. Sin embargo, la precipitación se impuso al criterio. En el 89', Alberto Dossena vio la amarilla por una falta, síntoma de un equipo que llegaba tarde a los duelos y al que se le escapaba el partido.
Lectura estadística: posesión para Como, pegada repartida
Los números respaldan la sensación de un duelo equilibrado en producción, pero inclinado hacia Como en control. Ambos equipos registraron 8 tiros totales, con 3 disparos a puerta para Cagliari y 2 para Como. Sin embargo, la eficacia visitante fue máxima: dos tiros entre palos, dos goles.
En posesión, Como manejó el encuentro con un 57%, frente al 43% de Cagliari, apoyado en una circulación más limpia: 493 pases totales con un 83% de acierto, por los 364 pases y el 78% de precisión local. Esa superioridad con balón se tradujo también en capacidad para contener: Como logró bloquear 4 de los intentos de Cagliari, mientras que el equipo sardo solo consiguió frenar 3 disparos de los visitantes.
Las métricas avanzadas también hablan de un duelo muy parejo: el expected_goals de Cagliari fue de 0.46, frente al 0.55 de Como. Un margen mínimo que, sin embargo, se tradujo en un impacto máximo en el marcador gracias a la contundencia de los lombardos en las áreas. Ninguno de los dos porteros sumó goles_prevented, reflejo de que las ocasiones claras fueron pocas y muy bien finalizadas.
En el apartado disciplinario, Cagliari cometió 17 faltas y vio 3 tarjetas amarillas, por 18 infracciones y 1 amarilla de Como, lo que confirma un partido intenso, con mucho duelo físico y constantes interrupciones.
Clasificación e implicaciones
Con este 1–2, Cagliari se queda en la 14.ª plaza de la Serie A con 30 puntos en 28 partidos, 7 victorias, 9 empates y 12 derrotas, y una diferencia de goles de -8 (30 a favor, 38 en contra). Sus números en casa (4 triunfos, 4 empates, 6 derrotas, 16 goles a favor y 17 en contra) dibujan un equipo competitivo pero irregular en la Unipol Domus.
Como, por su parte, consolida su presencia en la parte alta: cuarto con 51 puntos, 14 victorias, 9 empates y solo 5 derrotas, con 46 goles a favor y apenas 21 encajados. Sus registros como visitante son especialmente sólidos: 7 victorias, 4 empates y solo 3 derrotas, con 22 goles marcados y 11 recibidos. Una tarjeta de presentación que respalda su aspiración en la lucha por los puestos de Champions League en esta fase de la temporada.





