Alexander-Arnold y Mourinho: el posible regreso al Bernabéu
Trent Alexander-Arnold ya sabe perfectamente qué piensa José Mourinho de él. Y ese detalle, en este momento concreto de su carrera, importa más que nunca.
El portugués vuelve a estar en el radar del Real Madrid. Florentino Pérez le tiene como candidato preferido para relevar a Álvaro Arbeloa al frente del banquillo blanco, según informa The Athletic, en pleno intento de dar un giro a un proyecto que encadenaría dos temporadas seguidas sin títulos. Un golpe duro para el club que se ha acostumbrado a medir los años en copas levantadas.
Arbeloa, que llegó al cargo en enero para sustituir al destituido Xabi Alonso, se encamina a la salida cuando termine la campaña. Si el movimiento se consuma y Mourinho regresa al Santiago Bernabéu, Alexander-Arnold se encontraría con su tercer entrenador en poco más de un año desde que aterrizó en Madrid. Un escenario inestable para cualquiera, más aún para un lateral que vive a medio camino entre la genialidad y el escrutinio constante.
Un regreso cargado de historia
La posible vuelta de Mourinho no sería un simple cambio de técnico. Sería una reunión de viejos socios. Entre 2010 y 2013, el entrenador luso y Florentino Pérez formaron un tándem que conquistó tres títulos, incluida aquella Liga 2011-12 de récord, de los 100 puntos y los 121 goles. El único borrón: la Champions, que se les resistió.
Mientras tanto, Xabi Alonso, al que Arbeloa sustituyó en enero, aparece ahora en la lista de candidatos del Chelsea. El tablero de los banquillos europeos se mueve, y en el centro del tablero, sin quererlo, también está Alexander-Arnold.
Un lateral titular… y bajo la lupa
El inglés, hoy dueño del lateral derecho del Real Madrid, vive una temporada de claroscuros. A sus 27 años suma cinco asistencias en 26 partidos oficiales. Números aceptables, pero lejos de los registros estratosféricos que firmó en su mejor etapa con el Liverpool.
Las lesiones han marcado su curso. Problemas de isquiotibiales y muslo han cortado su ritmo y han dejado actuaciones irregulares, con tramos de brillantez y otros de dudas. Aun así, Arbeloa ha sido tajante con su rol en el equipo.
“Trent Alexander-Arnold está mostrando un gran nivel. Su rendimiento está fuera de toda duda. Ahora mismo merece jugar, y cuando no lo ha hecho, Carvajal ha rendido bien. Yo no soy un entrenador que regale un minuto a nadie”, sentenció el técnico. Un mensaje directo, sin concesiones, que sitúa al ex del Liverpool como pieza clave en su libreto.
Arbeloa ha insistido en que, aunque sus cifras en LaLiga no deslumbren, el peso de Alexander-Arnold en la salida de balón y en la generación de ocasiones es fundamental para el Real Madrid. Su influencia se nota en la forma de atacar del equipo, en cómo se estira el campo y en cómo se acelera el juego desde la banda derecha.
Mourinho ya le había elegido… desde la distancia
Si Mourinho vuelve, no lo hará a ciegas respecto a Alexander-Arnold. Su opinión sobre el lateral viene de lejos y es conocida. En 2019, cuando el inglés y Andy Robertson dominaban las bandas del Liverpool de Jürgen Klopp, el portugués se rindió abiertamente ante ellos.
En aquella temporada 2019/20, en la que el conjunto ‘red’ conquistó su sexta Champions League, los dos laterales sumaron 29 asistencias en 88 partidos entre todas las competiciones. Un escándalo estadístico desde la defensa.
“Los dos laterales también tienen que ser jugadores del Liverpool, jugadores increíbles, Alexander-Arnold y Robertson. Un carácter y una personalidad increíbles”, dijo entonces el exentrenador del Chelsea. “Alexander-Arnold es un chico local, Robertson es un escocés que hace unos años descendió con el Hull City”.
Mourinho fue más allá: “Ambos son físicos, agresivos, tienen lo que yo llamo en el fútbol ‘la buena arrogancia’, no tienen miedo de jugar, van hacia adelante, participan en el ataque”. Una definición que encaja con el Alexander-Arnold que el Real Madrid intenta consolidar ahora: valiente, protagonista, dispuesto a asumir riesgos con el balón.
Entre la confianza y el desafío
El elogio de Mourinho no es un simple piropo del pasado. Marca una línea de compatibilidad futbolística. El tipo de lateral que el portugués describió entonces es, precisamente, el que podría encontrar ahora en el vestuario blanco si se confirma su regreso.
Mientras tanto, Arbeloa ha blindado públicamente a su jugador. Ha subrayado que sus decisiones se basan en la confianza y en la convicción de que cada pieza puede decidir partidos. Ha puesto el foco en lo que no se ve en las estadísticas: la influencia táctica, la capacidad para ordenar al equipo con el balón, la amenaza constante desde la derecha.
En un Real Madrid que busca reconstruirse tras dos años sin levantar trofeos, la figura de Alexander-Arnold se sitúa en un punto crítico. Ya tiene el respaldo del entrenador actual. Sabe que cuenta con la admiración declarada de quien podría ser el próximo.
Si Mourinho vuelve al Bernabéu, el lateral inglés no empezará de cero. Empezará con una etiqueta ya puesta: la del futbolista con “buena arrogancia” al que se le exige marcar diferencias en la élite. La cuestión es si estará preparado para sostener ese peso en un Madrid obligado, otra vez, a ganar.




