Bastoni acelera tiempos y se acerca al duelo decisivo de Italia ante Irlanda del Norte
Alessandro Bastoni empieza a ver la luz justo cuando Italia más lo necesita. El central del Inter Milan avanza con paso firme en su recuperación y se perfila como opción real para el trascendental play-off rumbo al Mundial de 2026 ante Irlanda del Norte.
Hace solo unos días, el panorama era mucho más gris. El zaguero arrastraba un problema en el tobillo tras el golpe sufrido en el derbi, en una acción con Adrien Rabiot, y las primeras imágenes en los entrenamientos de la Azzurra invitaban a la cautela: trabajo muy limitado, carrera continua, cambios de dirección controlados y poco más. Todo pensado para no forzar una articulación todavía sensible.
Ahora el escenario ha cambiado de tono.
Según las informaciones procedentes del entorno de la selección y recogidas por medios italianos, Bastoni ha vuelto a pisar el césped con balón en la sesión de hoy. No ha trabajado a máxima intensidad, pero ya no se trata de simples ejercicios de carrera: el central ha empezado a entrar en dinámicas más propias del juego, un paso clave en cualquier proceso de recuperación.
La Federación Italiana de Fútbol mantiene que la evolución del defensa sigue el plan previsto desde el primer día. Sin retrocesos, sin sobresaltos. Justo lo que buscaba el cuerpo técnico de Italia ante un partido que no admite errores.
Porque el contexto no permite medias tintas. Italia se juega su presencia en el Mundial de 2026 en un duelo a todo o nada, y la figura de Bastoni pesa. Zurdo, con salida limpia de balón y jerarquía en el área propia, se ha consolidado como pieza central en el entramado defensivo de la selección. En noches de máxima tensión, perfiles así marcan la diferencia.
La buena noticia es clara: Bastoni está cada vez más cerca. La mala, si es que puede llamarse así, es que todavía no hay garantías de que vaya a arrancar como titular. El cuerpo técnico no quiere precipitarse. El plan pasa por esperar a la próxima sesión de entrenamiento, considerada como el examen definitivo para medir su respuesta física y sus sensaciones en esfuerzos más exigentes.
De ese último test saldrá la decisión: Bastoni en el once desde el inicio o Bastoni como recurso de lujo en el banquillo, preparado para intervenir si el partido lo reclama.
Italia, mientras tanto, mira de reojo al tobillo de su central. En un play-off donde cada detalle cuenta, la presencia —o ausencia— de Bastoni puede inclinar la balanza.





