Gianluca Prestianni enfrenta sanción global que afecta su futuro
La sanción a Gianluca Prestianni ya no es un asunto europeo. Es global. Y llega en el peor momento posible para el joven extremo argentino.
La Comisión Disciplinaria de FIFA decidió extender a todo el mundo la suspensión de seis partidos impuesta por UEFA al futbolista por conducta discriminatoria hacia Vinicius Junior durante un partido de Champions League en febrero. Lo que empezó como un castigo limitado a competiciones europeas se convierte ahora en una amenaza directa para el sueño más grande de cualquier jugador: el Mundial.
Un castigo que cruza fronteras
UEFA había solicitado formalmente a FIFA que la sanción no se quedara solo en su jurisdicción. El organismo mundial aceptó y la suspensión pasa a tener alcance global en partidos oficiales organizados bajo su paraguas.
El detalle es clave: los amistosos y la liga doméstica en Portugal no se verán afectados. Pero los encuentros oficiales internacionales sí. Y ahí entra en juego Argentina.
Prestianni, que solo tiene una convocatoria con la selección absoluta, fue citado para el último amistoso de la Albiceleste ante Zambia en marzo. Ahora, si Lionel Scaloni decide incluirlo en la lista para el próximo Mundial, el extremo se arriesga a perderse nada menos que los dos primeros partidos de la fase de grupos.
Argentina, vigente campeona del mundo, debutará frente a Argelia y luego se medirá con Austria en el Grupo J. Dos duelos que pueden marcar el tono del torneo. Dos citas que Prestianni podría ver desde la tribuna si finalmente entra en la nómina.
El origen del caso
Todo arranca en aquel cruce de Champions en febrero ante el Real Madrid. Vinicius Jr acusó a Prestianni de haberlo insultado con términos racistas. Cuando llegó el veredicto, UEFA detalló en su comunicado que la sanción se imponía por abuso homófobo.
El castigo fijado: seis partidos. Pero con matices importantes. Tres de esos encuentros quedan en suspenso durante un periodo de dos años, condicionados a que el jugador no reincida. Además, la sanción incluye ya el duelo que Prestianni se perdió de manera provisional en febrero, mientras se resolvía el caso.
Traducido al calendario: salvo que active esos tres partidos suspendidos con una nueva conducta discriminatoria, el extremo solo estará realmente fuera de juego en dos encuentros oficiales.
Escenario para club y selección
Si Argentina no lo convoca para el Mundial, la sanción se trasladará a los próximos dos partidos de competiciones UEFA que dispute la temporada que viene. Es decir, el castigo se ejecutará igualmente, pero en el ámbito de clubes europeos.
Para el seleccionador, el dilema es evidente. Llamar a un futbolista que no podrá jugar los dos primeros partidos del Mundial implica ocupar una plaza en la lista con un jugador disponible a medias en la fase de grupos. No llamarlo supone dejar fuera a un talento joven que ya ha entrado en la órbita de la selección.
La pelota queda ahora en el tejado de Argentina. Apostar por el futuro inmediato de un extremo prometedor o priorizar la plena disponibilidad en un torneo donde cada minuto cuenta. El Mundial no espera a nadie. Y mucho menos a un jugador que empieza su historia internacional con una sanción a cuestas.




