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Al-Hilal cambia su enfoque hacia Salah y alivia la presión sobre Raphinha

El FC Barcelona ha recibido un respiro inesperado en uno de los frentes que más inquietaban a los despachos del club: el futuro de Raphinha. El brasileño llevaba semanas en el radar de Arabia Saudí, con Al-Hilal dispuesto a lanzarse de nuevo a por su fichaje. Pero el foco ha girado. Y lo ha hecho hacia un nombre todavía más grande: Mohamed Salah.

Según informa SPORT, el club saudí ha intensificado las gestiones para sacar a la estrella del Liverpool de Anfield, un movimiento que rebaja de golpe la amenaza inmediata sobre uno de los atacantes más importantes para Hansi Flick.

Salah, prioridad absoluta

Raphinha seguía figurando en la lista de deseos de Al-Hilal desde hace meses. No era un interés pasajero. Ya se hablaba de una ofensiva seria después del Mundial de 2026, con la intención de aprovechar el tirón del extremo brasileño en plena madurez futbolística.

Pero la ecuación ha cambiado. Al-Hilal ha puesto sobre la mesa una propuesta ambiciosa para Mohamed Salah: un contrato de tres años, con opción a un cuarto, y un salario neto de 20 millones de euros por temporada. Es el mismo nivel de paquete económico que se había preparado para tentar a Raphinha.

El mensaje es claro: Salah se ha convertido en la prioridad. Y cada euro que se oriente hacia el egipcio es un euro menos presionando la continuidad del brasileño en el Spotify Camp Nou.

Raphinha, entre Arabia y la camilla

En las últimas semanas trascendió que Raphinha había pedido a Al-Hilal retomar las conversaciones una vez terminara su participación con Brasil en el Mundial. Un guiño que encendió las alarmas en Barcelona, todavía sensible después de un verano de 2024 en el que el jugador ya se vio seriamente tentado por Arabia.

Hoy, el escenario es distinto. El extremo tiene la cabeza en otra parte. Su prioridad pasa por recuperarse a contrarreloj de su lesión. Raphinha sigue un plan de rehabilitación exigente, con tres sesiones diarias de trabajo, con un objetivo muy concreto: estar disponible a tiempo para un hipotético cruce de cuartos de final el 5 de julio, siempre que Brasil supere su próximo compromiso de eliminatorias.

Mientras él aprieta en el gimnasio y en la sala de fisioterapia, en Barcelona respiran algo más tranquilos. El ruido de fondo de Arabia sigue ahí, pero el volumen ha bajado.

El precedente de 2024, una tentación millonaria

No es la primera vez que Al-Hilal intenta arrancar a Raphinha del Barça. En el verano de 2024, poco después de la llegada de Hansi Flick al banquillo azulgrana, el club saudí lanzó un órdago económico de dimensiones descomunales.

Ofrecieron un contrato de tres años valorado en 100 millones de euros netos. Una cifra difícil de ignorar para cualquier futbolista. El propio Raphinha reconoció después que aquella propuesta le hizo replantearse seriamente su futuro y valorar la posibilidad de dejar España.

El Barça aguantó entonces, y el jugador acabó permaneciendo en el proyecto. Ahora, con Al-Hilal desviando su artillería pesada hacia Salah, la sensación en el club catalán es que la tormenta, al menos de momento, se ha desplazado hacia otro horizonte.

Menos presión, mismo mercado

La situación no elimina del todo el riesgo. Raphinha sigue siendo un perfil muy atractivo para el fútbol saudí: extremo de élite, en edad perfecta para rendir al máximo y con experiencia en la élite europea. Al-Hilal no lo borra de su lista, simplemente ha cambiado el orden de prioridades.

Pero la diferencia es sustancial. Ya no es el objetivo número uno. Y eso, en un mercado donde los gigantes saudíes mueven cifras desorbitadas con una rapidez inusual, cambia el clima alrededor del vestuario azulgrana.

Para el Barça, cada día que pasa con Raphinha centrado en su recuperación y con Al-Hilal apretando por Salah es un pequeño triunfo silencioso. La pregunta es cuánto tiempo durará este respiro… y qué sucederá si el fichaje del egipcio se complica.