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Ruari Paton regresa a St Johnstone hasta 2028

St Johnstone no ha dejado escapar el sentimiento que marcó su final de temporada pasada. Ruari Paton, uno de los protagonistas de esa reacción, ya no será un préstamo ilusionante, sino una apuesta en firme: el club ha cerrado su fichaje definitivo desde Port Vale por una cantidad no revelada y lo ha blindado hasta el verano de 2028.

El delantero de 25 años regresa a McDiarmid Park tras un préstamo tan breve como contundente. Cinco goles en 13 partidos de Championship bastaron para convencer a todos de que la historia no podía quedarse en un simple capítulo. Había que escribir un libro entero.

“La sensación de la temporada pasada fue realmente especial y disfruté cada minuto de ese logro”, explicó a los medios del club, con la vista ya puesta en la próxima campaña en la Premiership.

No habló de cifras, habló de emociones. De pertenencia.

El atacante describió un vínculo que va más allá del vestuario. “Me encantó absolutamente todo del club. El lugar, la gente. Siempre me sentí feliz aquí y quería volver”. No suena a discurso de presentación, suena a alguien que regresa al sitio donde nunca terminó de irse.

Su paso como cedido, de hecho, nunca le pareció tal. “Nunca sentí que estuviera a préstamo. Construí una conexión con los chicos en el campo y no tuve una sola mala interacción con nadie fuera de él”. Esa química se vio en el césped: un delantero integrado, con oficio y con gol en momentos clave.

La conexión con la grada también quedó marcada. Paton lo subraya: “Siento que tengo una gran conexión con los aficionados y con todos los que trabajan en el edificio. Se siente como en casa”. Para un club que pelea por consolidarse en la élite, no hay mejor mensaje que ese: un jugador en plenitud, comprometido a largo plazo y emocionalmente enganchado al escudo.

St Johnstone asegura así un perfil que ya conoce el sistema, el vestuario y las exigencias del entorno. Paton, por su parte, se planta en la Premiership con contrato largo, confianza plena y la responsabilidad de demostrar que aquellos cinco goles fueron solo el comienzo.