En el Estadio Universitario (UANL) de Monterrey, Tigres UANL firmó una goleada contundente 5–1 sobre Santos Laguna en la jornada 5 del Clausura 2026 de la Liga MX. El equipo de Guido Pizarro remontó un inicio adverso y terminó desbordando a un Santos que se desmoronó tras el descanso. El resultado consolida a Tigres en la parte alta: segundo lugar con 10 puntos y diferencia de +5, en plena zona de playoffs. Santos, en cambio, sigue hundido en el puesto 17, con solo un punto y una diferencia de -12 que refleja su crisis.
Primer tiempo: reacción felina tras el susto inicial
La primera mitad se encendió pasada la media hora, después de un arranque sin goles y con pocas interrupciones reseñables. A los 28', Nahuel Guzmán vio la primera amarilla del partido por discusión, un aviso de la tensión que empezaba a asomar. Santos respondió con intensidad y Carlos Gruezo fue amonestado por falta a los 35', síntoma de un mediocampo que debía multiplicarse sin el balón.
Un minuto después, a los 36', llegó el golpe visitante: L. Di Yorio adelantó a Santos Laguna con un tanto de jugada, asistido por R. Sordo. La ventaja duró poco. Tigres reaccionó con carácter y, a los 40', Joaquim igualó el marcador tras asistencia de Ángel Correa. El envión anímico se tradujo en remontada antes del descanso: a los 43', I. López firmó el 2–1 tras pase de J. Brunetta, cambiando por completo el guion del encuentro. En el 45+1', Emmanuel Echeverría vio amarilla por falta, reflejando el desgaste defensivo de un Santos que se marchó al vestidor ya contra las cuerdas.
Segundo tiempo y ajustes tácticos: Tigres acelera, Santos se rompe
El segundo tiempo terminó de inclinar el partido. A los 59', una revisión VAR confirmó un penalti para Tigres sobre una acción en la que Ángel Correa fue protagonista. Tres minutos más tarde, a los 62', el propio A. Correa transformó desde los once pasos para el 3–1, golpe psicológico del que Santos ya no se recuperaría.
Francisco movió su banquillo en busca de respuestas: a los 63' salió F. Villalba para dar entrada a K. Palacios, un cambio ofensivo de banda a banda. Pizarro respondió reforzando piernas frescas en ataque y defensa: a los 66' retiró a M. Flores para el ingreso del joven delantero D. A. Sánchez Guevara, y a I. López para dar entrada al atacante O. Herrera, manteniendo la agresividad ofensiva pese a la ventaja. Un minuto después, a los 67', salió el central Romulo y entró el lateral J. Angulo, ajuste que permitía a Tigres ganar proyección por fuera sin perder solidez.
Santos intentó reconfigurar su mediocampo a los 71': C. Dajome dejó su lugar a K. Picon y C. Gruezo fue sustituido por S. Mariscal Murra, tratando de refrescar la presión interior. Sin embargo, Tigres ya jugaba con confianza. A los 73', D. Lainez marcó el 4–1 tras asistencia de A. Correa, que se consolidaba como cerebro ofensivo de la noche.
Pizarro siguió rotando con el partido encarrilado: a los 77' salió J. Brunetta y entró el mediocampista C. Araujo, mientras Santos cambiaba pieza por pieza en defensa y ataque: E. Orona dejó su lugar a B. Amione y el goleador Di Yorio fue reemplazado por J. A. Ocejo Zazueta. Nada detuvo la avalancha felina: a los 79', D. A. Sánchez Guevara coronó su ingreso con el 5–1 tras asistencia de O. Herrera, confirmando el impacto de los cambios ofensivos de Tigres.
El último movimiento local llegó a los 82', con la salida de V. Lorona para el ingreso del defensor F. Reyes, un ajuste más conservador para administrar la goleada. La frustración lagunera se reflejó en la amarilla a Kevin Picon a los 87' por falta, tercera amonestación visitante de la noche.
Radiografía estadística: posesión absoluta y eficacia felina
Los números respaldan la superioridad de Tigres. El cuadro de Pizarro controló el 72 % de la posesión, frente al 28 % de Santos, y esa tenencia se tradujo en circulación de calidad: 546 pases totales con un 90 % de precisión (494 aciertos). Santos, en cambio, se quedó en 213 pases y un 75 % de efectividad, obligado a jugar largo y sufrir sin balón.
En ataque, Tigres generó el triple de disparos totales (20 contra 8) y más del doble de tiros a puerta (7 frente a 3). La producción ofensiva local fue constante, con 12 remates dentro del área, mientras Santos apenas encontró espacios. Ambos porteros registraron 2 atajadas, pero el volumen y la claridad de llegadas de Tigres hicieron inevitable la goleada, incluso sin datos de expected goals.
En disciplina, el duelo fue intenso pero controlado: 12 faltas de Tigres por 15 de Santos. Los visitantes acumularon 3 amarillas (Gruezo, Echeverría y Picon), frente a una sola de los locales (Guzmán), reflejando un Santos más forzado al límite defensivo.
Tabla y contexto: Tigres se afirma, Santos se hunde
Con este 5–1, Tigres UANL se mantiene segundo con 10 puntos en cinco partidos, balance de 3 victorias, 1 empate y 1 derrota, y una diferencia de goles de +5 (9 a favor, 4 en contra). En casa, el equipo mejora su registro a 5 goles anotados y 2 recibidos, reforzando su candidatura firme a los playoffs.
Santos Laguna, por el contrario, sigue en una dinámica alarmante: 17.º lugar, apenas 1 punto, sin triunfos (0-1-4) y una diferencia de -12 tras 5 goles a favor y 17 en contra. Fuera de casa, suma tres derrotas en tres salidas con 2 goles anotados y 12 recibidos, números que lo colocan de lleno en la lucha por escapar del fondo de la clasificación.





