El 0-0 en el Estadio Caliente se explica más por el control del espacio que por el marcador. Club Tijuana asumió la iniciativa con un 56% de posesión y 461 pases, buscando mandar desde su 4-1-4-1, mientras Puebla aceptó un rol algo más reactivo con 44% y 359 pases. Sin embargo, esa ligera superioridad con balón de Tijuana no se tradujo en un dominio claro de zonas peligrosas: ambos equipos terminaron con 5 remates dentro del área, señal de que Puebla consiguió replegarse y proteger su área, obligando muchas veces a los locales a finalizar desde fuera (6 tiros lejanos).
Eficiencia ofensiva
En términos de volumen, Puebla fue ligeramente más productivo: 13 tiros totales por 11 de Tijuana, con 4 remates a puerta contra 3 de los fronterizos. El plan de Tijuana, con solo 3 córners, pareció más orientado a ataques posicionales que a acumulación de centros y segundas jugadas. Su reparto de tiros (5 dentro, 6 fuera del área) sugiere intentos de romper por dentro con la línea de cuatro mediocampistas detrás del punta, pero sin la claridad suficiente para transformar la posesión en ocasiones francas.
Puebla, en cambio, explotó mejor las situaciones a balón parado y los ataques más directos: sus 8 córners indican una apuesta por cargar el área y castigar cada avance hasta línea de fondo. A pesar de tener menos posesión, igualó los 5 tiros dentro del área de Tijuana, lo que habla de un equipo más eficiente en llegar a zonas de remate cuando recuperaba. No obstante, la falta de precisión en el último toque (solo 4 tiros a puerta de 13) y la buena respuesta defensiva rival mantuvieron el marcador cerrado, configurando un partido de “dominio estéril” de Tijuana y de resistencia organizada de Puebla.
Disciplina defensiva e intensidad
El partido fue intenso y cortado: 16 faltas de Club Tijuana y 15 de Puebla, con 3 amarillas en total, reflejan dos bloques dispuestos a frenar transiciones y duelos en mediocampo. La cifra de 4 atajadas del portero de Tijuana frente a 3 del guardameta de Puebla indica que, pese a la posesión local, las llegadas de Puebla también exigieron intervenciones clave, apoyadas además por 5 tiros bloqueados de los visitantes y 3 de los locales. Esos bloqueos muestran líneas defensivas compactas, protegiendo el área y reduciendo el peligro real de los remates.
Conclusión
En suma, la ligera superioridad con balón de Club Tijuana no se transformó en ventaja en el marcador por falta de filo en el último tercio, mientras Puebla compensó su menor posesión con córners y llegadas puntuales. La disciplina defensiva y el alto número de faltas terminaron imponiéndose sobre la creatividad ofensiva de ambos, sellando un 0-0 tácticamente cerrado.





