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Sir Alex Ferguson se recupera tras incidente en Old Trafford

Old Trafford contuvo la respiración. Sir Alex Ferguson, leyenda absoluta del banquillo de Manchester United, tuvo que abandonar el estadio el domingo, más de una hora antes del inicio del partido ante el gran rival histórico, tras sentirse indispuesto en la zona de directivos.

El club actuó con rapidez. Lo trasladaron a recibir atención médica como medida de precaución, conscientes de que se trata del entrenador más laureado en la historia de United y de una figura cuyo estado de salud siempre genera preocupación en el entorno del fútbol inglés.

El susto fue mayúsculo. Pero, esta vez, breve.

Según informó talkSPORT, Ferguson ya ha recibido el alta y se encuentra en casa, donde continúa su recuperación. Los informes apuntan a que el episodio ha resultado menos grave de lo que muchos temieron en un primer momento, una noticia que rebaja la tensión en torno a su figura.

Una charla de 40 minutos y ninguna señal de alarma

La sorpresa fue aún mayor para quienes habían hablado con él en las horas previas. Michael Owen, exdelantero de Manchester United, relató en talkSPORT una larga conversación telefónica con Ferguson el sábado por la mañana, apenas un día antes de que el escocés se sintiera mal en Old Trafford.

“Estuve hablando con él 40 minutos esa mañana”, explicó Owen. El diálogo, como tantas otras veces, giró en torno a dos de sus grandes pasiones: fútbol y caballos. Ferguson tiene caballos en Manor House Stables, propiedad de Owen, y la rutina entre ambos está más que asentada.

“Casi todos los sábados por la mañana me llama, repasamos todos los caballos que corren ese día, compartimos información, opiniones, todo eso”, detalló el exdelantero.

Nada hacía presagiar un problema. Owen, que estuvo tres temporadas a las órdenes de Ferguson en Old Trafford, subrayó que el técnico sonaba como siempre: lúcido, enérgico, afilado.

“Hablo con él con frecuencia y sonaba absolutamente brillante, tan agudo como de costumbre”, añadió. La conversación también se adentró en la actualidad del fútbol escocés, otro terreno que Ferguson sigue con atención. Por eso, cuando Owen se enteró al día siguiente de que el técnico había sido trasladado por indisposición, la reacción fue de incredulidad. “Fue un shock”, admitió, aunque confía en que “no sea nada demasiado serio”.

Una relación que va más allá del fútbol

El vínculo entre ambos no se rompió cuando Owen dejó el club en 2012. Al contrario, se ha reforzado con los años gracias a la hípica, un terreno donde Ferguson mantiene la misma competitividad que mostró en los banquillos.

Owen incluso bromeó con que espera noticias del escocés en cualquier momento, ahora que su cuadra presenta varios caballos en Chester. “Esperaría tener un mensaje en el móvil en cualquier momento, porque verá que tenemos cuatro o cinco corredores hoy en Chester y querrá saber qué está pasando. ¿A qué caballo tiene que mirar?”, comentó.

La escena es fácil de imaginar: Ferguson, de 84 años, estudiando el programa de carreras con el mismo rigor con el que analizaba rivales en Champions League. La mente, según todos los que le rodean, sigue funcionando a toda velocidad.

Una figura omnipresente en Old Trafford

Aunque ya no ejerce como embajador oficial del club, Ferguson continúa siendo una presencia habitual en los partidos en casa. Su figura en el palco de directivos se ha convertido en parte del paisaje de Old Trafford, un recordatorio permanente de los 26 años de dominio que dirigió desde el banquillo y de los 13 títulos de Premier League que levantó.

Su salud, desde la operación de urgencia por una hemorragia cerebral en 2018, se sigue con especial atención. Aquel episodio marcó un antes y un después, pero las fuentes cercanas subrayan que lo ocurrido este fin de semana no guarda relación con aquel problema neurológico.

La rápida reacción médica, el alta temprana y los testimonios sobre su claridad mental dibujan un escenario relativamente tranquilizador. No borra el susto, pero sí permite a la familia de United respirar algo más tranquila.

En Manchester, nadie olvida que Sir Alex Ferguson no es solo parte de la historia del club: es el eje sobre el que se construyó una era irrepetible. Y mientras siga sentado en el palco, afilando opiniones sobre fútbol y caballos, la pregunta no será si está presente, sino cuánto tiempo más seguirá marcando, incluso desde la distancia, el pulso emocional de Old Trafford.