El partido en el Europa-Park Stadion se definió como un duelo entre control territorial y resistencia estructurada. SC Freiburg manejó el balón con claridad, acumulando un 59% de posesión frente al 41% de Maccabi Tel Aviv, apoyado en su 4-2-3-1 y en una circulación precisa (459 pases con 88% de acierto). Maccabi, desde su 3-4-2-1, priorizó cerrar espacios interiores y esperar su momento, renunciando a largas fases de posesión (334 pases, 82% de acierto) para sostener un bloque medio-bajo. El flujo del juego fue de dominio constante de Freiburg en campo rival, mientras los israelíes intentaban sobrevivir con transiciones muy contadas.
Eficiencia ofensiva
Ofensivamente, el plan de Freiburg fue insistente pero no siempre eficiente. Los locales dispararon 21 veces, con 6 tiros a puerta y 17 intentos desde dentro del área, lo que evidencia un ataque orientado a penetrar el bloque, no a probar desde lejos (solo 4 tiros desde fuera). Los 5 saques de esquina refuerzan la idea de asedio constante. Sin embargo, transformar solo 1 gol con un xG de 2.96 indica cierta falta de contundencia en el último toque y una producción que rozó la “dominación estéril”.
Maccabi Tel Aviv, en cambio, encarnó un enfoque extremadamente conservador: solo 4 tiros en todo el partido, 3 de ellos a puerta y apenas 0.17 de xG. Su presencia ofensiva fue casi simbólica, más orientada a castigar algún error que a construir ataques elaborados. Los 4 córners muestran que, cuando salió, lo hizo con pocos efectivos pero intentando ser directo. La diferencia entre volumen (21 vs 4 tiros) y marcador ajustado (1-0) subraya que Freiburg generó mucho más fútbol que lo que el resultado refleja.
Disciplina defensiva e intensidad
En términos de intensidad, Maccabi apostó claramente por un juego de interrupciones y contactos: 14 faltas cometidas y 3 tarjetas amarillas, muchas de ellas ligadas a frenar avances (como la amarilla a Ben Lederman justo al borde del descanso). Esta cifra contrasta con las 9 faltas de Freiburg, que defendió más a través de posicionamiento y recuperación tras pérdida que con agresividad constante.
Los datos de portería también matizan la lectura: el guardameta de Freiburg solo necesitó 3 paradas, reflejo de que el bloque local concedió muy poco. En el otro lado, Roei Mashpati realizó 4 paradas ante 6 tiros a puerta, sosteniendo a Maccabi junto con un sistema de tres centrales que limitó los disparos clarísimos pese al alto xG acumulado por Freiburg. La ausencia de tarjetas para los alemanes indica una defensa controlada, sin recurrir al juego brusco.
Conclusión
Al final, la combinación de dominio territorial (59% de posesión), volumen ofensivo (21 tiros, xG 2.96) y solidez atrás permitió que la insistencia de SC Freiburg se impusiera al repliegue de Maccabi Tel Aviv. La eficacia global de los locales terminó superando la resistencia defensiva y el plan disruptivo del conjunto israelí.





