En el Groupama Arena de Budapest, Ferencvarosi TC y Panathinaikos firmaron un 1–1 que refleja el equilibrio de una noche intensa en la UEFA Europa League. El duelo, correspondiente a la League Stage - 7 de la temporada 2025/26, dejó a los húngaros invictos en el grupo y afianzados en la parte alta de la tabla, mientras que los griegos aseguraron su presencia en los play-offs desde una posición más retrasada. Un penalti transformado por Dele y la respuesta tardía de Anass Zaroury marcaron un choque donde los matices tácticos pesaron tanto como el marcador.
Primer tiempo: igualdad sin premio
La primera mitad terminó sin goles, en un 0–0 que reflejó un duelo más táctico que espectacular. Ferencvarosi TC, con su 3-4-2-1 diseñado por Robert David Keane, se midió al 5-4-1 de Rafael Benitez, que priorizó la solidez defensiva de Panathinaikos.
El único gran apunte disciplinario del tramo inicial llegó en el 40', cuando Anastasios Bakasetas vio tarjeta amarilla por una falta, señal de que los griegos no dudaban en cortar cualquier intento de progresión peligrosa. Más allá de ese aviso, el primer acto se caracterizó por el orden: los tres centrales locales (Ibrahim Cissé, Toon Raemaekers y Gábor Szalai) sostuvieron bien la estructura, mientras que el único punta visitante, Karol Świderski, trabajó contra una zaga muy poblada. Sin goles ni ocasiones reseñables en los datos, el descanso llegó con la sensación de que el partido esperaba un detalle para abrirse.
Segundo tiempo y cambios tácticos
El encuentro cambió de tono tras el descanso. En el 61', una intervención del VAR confirmó un penalti a favor de Ferencvarosi TC, con Cadu como protagonista de la acción revisada. Un minuto después, en el 62', Dele asumió la responsabilidad desde los once metros y convirtió el 1–0, adelantando a los húngaros y obligando a Panathinaikos a modificar su plan.
Las áreas técnicas reaccionaron rápido. En el 73', Robert David Keane retiró a Jonathan Levi para dar entrada a Bence Ötvös, un ajuste desde la segunda línea ofensiva hacia un perfil más de control en el medio. Casi en paralelo, Rafael Benitez movió dos piezas claves: salió Renato Sanches y entró Anass Zaroury, pasando de un mediocampista de trabajo a un atacante más agresivo, y al mismo tiempo Erik Palmer-Brown dejó su sitio a Giannis Kotsiras, retocando la línea de cinco atrás para ganar profundidad por banda derecha. Era una clara señal de mayor ambición ofensiva griega.
Ferencvarosi intentó gestionar la ventaja. En el 79', Toon Raemaekers fue amonestado por pérdida de tiempo, reflejo de un equipo que ya pensaba en asegurar el resultado. Un minuto después, en el 80', Dele, autor del gol, dejó el campo para la entrada de Lenny Joseph, refrescando la referencia ofensiva para el tramo final.
Panathinaikos siguió empujando desde los cambios. En el 85', Georgios Kyriakopoulos fue sustituido por Miloš Pantović, otro movimiento que liberaba aún más el carril izquierdo y sumaba un perfil creativo desde la segunda línea. La apuesta tuvo premio en el 86': Zaroury, que había entrado desde el banquillo, firmó el 1–1 tras una acción en la que participó Davide Calabria como asistente. El impacto de los cambios de Benitez fue directo en el marcador.
Ferencvarosi aún realizó una sustitución más en el 87', cuando Gábor Szalai dejó su lugar a Ádám Madarász, un cambio en la zaga que buscaba piernas frescas para resistir el empuje final de los griegos. El cierre fue tenso: Júlio Romão vio amarilla por falta en el 90+5', mientras que Karol Świderski fue amonestado por discusión en el 90'. El propio Świderski fue sustituido en el 90+2' por Vicente Taborda, último intento de Panathinaikos por encontrar un gol que nunca llegó.
Radiografía estadística
Los números subrayan el equilibrio. Panathinaikos controló un 53 % de la posesión, frente al 47 % de Ferencvarosi TC, pero ambos equipos mostraron un nivel similar de precisión en el pase, con un 76 % de acierto cada uno (353 pases precisos de 463 para los griegos y 308 de 407 para los húngaros). Los visitantes tuvieron algo más el balón, pero no lograron transformar ese control en una superioridad clara en el juego.
En ataque, el reparto también fue parejo: 11 tiros totales para Panathinaikos por 10 de Ferencvarosi. Sin embargo, la calidad de las ocasiones favoreció a los locales: el modelo de expected_goals les otorgó 1.49 xG, frente a solo 0.61 xG para los de Benitez. Pese a disponer de menos tiros a puerta (2 disparos a puerta Ferencvarosi por 3 de Panathinaikos), los húngaros generaron oportunidades de mayor valor, lo que da aún más peso al penalti convertido por Dele como parte de una producción ofensiva consistente.
En el apartado disciplinario, el choque fue intenso pero no descontrolado. Ferencvarosi cometió 17 faltas y vio 2 tarjetas amarillas (Raemaekers y Romão), mientras que Panathinaikos solo incurrió en 9 faltas, también con 2 amarillas (Bakasetas y Świderski). La diferencia en infracciones ilustra el esfuerzo defensivo extra del conjunto local para proteger su ventaja parcial y luego el empate en el tramo final.
Clasificación e implicaciones
En la tabla general de la UEFA Europa League, Ferencvarosi TC se mantiene en una posición privilegiada: 7.º con 15 puntos, invicto tras 7 jornadas (4 victorias, 3 empates) y una diferencia de goles de +5 (12 a favor, 7 en contra). El empate les permite consolidar su plaza de promoción hacia los play-offs de 1/8 de final, con un rendimiento sólido tanto en casa (2 victorias, 2 empates) como a domicilio.
Panathinaikos, por su parte, se sitúa 19.º con 11 puntos y una diferencia de goles de +2 (10 a favor, 8 en contra), también en zona de promoción hacia los play-offs de 1/16 de final. Su buen rendimiento como visitante (2 victorias, 1 empate, 1 derrota, 7 goles a favor y 5 en contra) se confirmó en Budapest con un punto valioso, impulsado por la reacción desde el banquillo y que mantiene vivo su proyecto continental bajo la batuta de Rafael Benitez.





