El partido en el Red Bull Arena se definió por el control total de Red Bull Salzburg sobre el balón y los ritmos. Con un 62% de posesión frente al 38% de FC Basel 1893, el conjunto de Thomas Letsch impuso un plan de dominio territorial y circulación paciente (600 pases con un 87% de acierto) para instalarse en campo rival desde muy pronto. Basel, con solo 359 pases y 80% de precisión, quedó relegado a un rol reactivo, intentando protegerse en bloque medio-bajo y buscar salidas esporádicas. El 3-0 al descanso reflejó cómo Salzburg no solo controló la pelota, sino también los espacios y las segundas jugadas.
Eficiencia ofensiva
Desde el punto de vista ofensivo, Salzburg combinó volumen y constancia. Sus 21 remates totales contra solo 9 de Basel muestran una superioridad clara en generación. Los 8 tiros a puerta y 6 bloqueados indican ataques bien construidos que terminaban dentro del área (12 remates en el área por 3 de Basel), producto de la estructura 4-3-3 y la presencia constante de los tres delanteros más los interiores. Los 8 saques de esquina frente a solo 2 de los suizos refuerzan la idea de un equipo que vivió instalado en la última zona rival.
La relación entre los 21 remates y los 3 goles, apoyada por un xG de 1.49, habla de un ataque relativamente eficiente: no fue una goleada por pura contundencia aislada, sino por acumulación de llegadas de calidad y buena selección de tiro. Basel, por su parte, fue mucho más esporádico: 9 disparos totales, solo 3 a puerta y un xG de 0.45, señal de que sus ocasiones fueron más bien de media o baja probabilidad, fruto de transiciones puntuales y no de ataques posicionales sostenidos. El 3-1 final encaja con este patrón de dominio austríaco y reacción limitada de los suizos.
Disciplina defensiva e intensidad
En el plano defensivo, Salzburg combinó agresividad controlada y solidez. Cometió 12 faltas y vio solo 1 amarilla, suficiente para cortar posibles contras sin caer en un partido excesivamente brusco. Basel, con 9 faltas pero 3 tarjetas amarillas, evidenció más problemas para temporizar y llegar a los duelos en ventaja, reflejo de un equipo constantemente corriendo detrás del balón.
El dato de paradas también ilustra la diferencia de contextos: el portero de Salzburg solo necesitó 2 intervenciones, mientras que Marwin Hitz realizó 5 paradas ante los 8 tiros a puerta locales, evitando un marcador aún más abultado. Los 6 disparos bloqueados por la zaga de Basel muestran un intento desesperado de achicar en el área, pero siempre bajo presión. Los 2 tiros bloqueados de Salzburg indican que rara vez defendieron tan atrás como su rival.
Conclusión
En definitiva, la combinación de posesión alta (62%), volumen ofensivo (21 tiros, 8 córners) y un bloque defensivo poco exigido permitió que la eficiencia y el control de Red Bull Salzburg se impusieran con claridad sobre la resistencia intermitente de FC Basel 1893.





