Rangers se aferró a una victoria por 1–0 ante Ludogorets en Ibrox Stadium en la séptima jornada de la UEFA Europa League 2025/26. El gol de Mohammed Diomande en la primera parte decidió un duelo muy equilibrado en Glasgow, con ambos equipos repartiéndose la posesión y las ocasiones. El conjunto de Danny Rohl logra su primera victoria en el torneo y alcanza los 4 puntos, mejorando una trayectoria hasta ahora muy sufrida en Europa. Ludogorets, que llegaba por delante en la tabla, se queda igualmente con 7 puntos, pero conserva una mejor diferencia de goles.
Primer tiempo: el golpe de Diomande
El encuentro arrancó parejo, con Rangers en su 4-3-3 y Ludogorets en un 4-2-3-1 compacto. Sin grandes sobresaltos en los primeros minutos, el partido se fue decantando poco a poco hacia un intercambio de llegadas moderado, sin que ninguno de los dos equipos lograra imponerse con claridad.
La acción decisiva del partido llegó en el 33'. Mohammed Diomande firmó el 1–0 para Rangers, culminando una jugada en la que Thelo Aasgaard ejerció de asistente. Ese tanto premió la iniciativa del cuadro escocés en el tramo medio del primer acto y permitió a los locales marcharse al descanso con ventaja mínima. Ludogorets, pese a encajar, se mantuvo en el partido y no hubo más goles ni amonestaciones antes del entretiempo, reflejo de un duelo intenso pero relativamente controlado en lo disciplinario durante los primeros 45 minutos.
Segundo tiempo y ajustes tácticos
Tras el descanso, el encuentro se endureció. La primera señal llegó en forma de tarjetas para los atacantes de Rangers: Youssef Chermiti vio la amarilla por falta en el 55', y Mikey Moore fue amonestado también por juego brusco en el 61'. Rangers empezó a pagar en disciplina el esfuerzo por proteger su ventaja.
Ludogorets movió ficha pronto. En el 63', el equipo búlgaro realizó un doble cambio claramente ofensivo: Yves Erick Bile dejó su sitio a Matheus Machado Ferreira, mientras que Erick Marcus fue sustituido por Bernard Tekpetey. Dos jugadores de ataque frescos para intentar igualar el marcador. Danny Rohl respondió de inmediato: en el 64', Mikey Moore salió del campo para dejar paso al delantero Bojan Miovski, un relevo de hombre por hombre en la línea ofensiva, más orientado a refrescar piernas que a cambiar el dibujo.
En el 73' se produjeron nuevos movimientos clave. Rangers retiró a Chermiti para introducir al centrocampista Findlay Curtis, un ajuste que reforzó la zona media y evidenció la intención de Rohl de asegurar el resultado, pasando de un frente de ataque más puro a una estructura con más control en el centro del campo. Al mismo tiempo, Ludogorets sustituyó al mediocentro Pedro Naressi por Ivajlo Chochev, buscando más presencia y energía en la sala de máquinas para sostener el empuje final.
La tensión se elevó en el tramo final. Emmanuel Fernandez vio la amarilla en el 81' y Max Aarons fue amonestado en el 83', ambas por falta, mientras Rangers se replegaba y defendía su ventaja. Nicolas Raskin también fue amonestado por infracción en el 88', reflejo de un cierre de partido muy físico. Ya en el 90+3', Curtis recibió tarjeta amarilla por pérdida de tiempo, síntoma claro de la voluntad local de congelar el juego, y el portero de Ludogorets, Hendrik Bonmann, fue amonestado por falta en la misma fase.
En el 90', Ludogorets agotó recursos desde el banquillo: Son dejó su puesto al lateral Joel Andersson, y Caio Vidal fue sustituido por Stanislav Ivanov, introduciendo piernas frescas en banda y en defensa en un último intento de cambiar la dinámica. Sin embargo, Rangers resistió hasta el pitido final del colegiado Manfredas Lukjancukas.
Radiografía estadística: equilibrio extremo
Las cifras del encuentro subrayan lo ajustado del marcador. Ambos equipos terminaron con un 50 % de posesión y un volumen de pases casi idéntico: 433 de Rangers frente a 431 de Ludogorets, con un 84 % de precisión para ambos. Ninguno de los dos consiguió adueñarse del balón de forma clara; fue un partido de alternancias más que de dominio sostenido.
En ataque, Rangers generó algo más: 14 tiros totales por 11 de Ludogorets, y 7 disparos a puerta frente a 5. El modelo de expected goals también refleja esa ligera superioridad: 1.56 xG para los escoceses frente a 0.89 xG del conjunto búlgaro. Aun así, el marcador quedó corto, señal de que a Rangers le faltó algo de pegada para traducir su volumen ofensivo en más goles. Los porteros no registraron goles evitados según los datos de goals_prevented, aunque Jack Butland firmó 5 paradas y Bonmann 6, evidenciando un intercambio de ocasiones relativamente constante.
En disciplina, Rangers fue claramente más castigado: 17 faltas cometidas y 6 tarjetas amarillas, frente a 13 infracciones y solo una amarilla para Ludogorets. La acumulación de tarjetas locales, sobre todo en la segunda mitad, ilustra un tramo final de sufrimiento defensivo para proteger el 1–0.
Clasificación e implicaciones
En la tabla global de la UEFA Europa League, Rangers abandona parcialmente su mala dinámica. Pasa a sumar 4 puntos tras 7 jornadas (1 victoria, 1 empate y 5 derrotas), con una diferencia de goles ahora de -6 (5 tantos a favor y 11 en contra). En casa, mejora su balance a 2 triunfos, 1 empate y 2 derrotas, consolidando Ibrox como un escenario algo más fiable.
Ludogorets, que llegaba mejor posicionado, se queda igualmente con 7 puntos (2 victorias, 1 empate y 4 derrotas) y un goal average de -5 (11 goles marcados y 16 encajados). El equipo búlgaro sigue por delante en la clasificación gracias a su mejor registro anotador, pero desperdicia una oportunidad importante de distanciar a un rival directo en la zona baja del ranking europeo. Para Rangers, en cambio, este 1–0 puede ser un pequeño punto de inflexión en su intento de salir del fondo de la tabla.





