PSG sufre su peor inicio en 14 años tras derrota contra Monaco
El Parc des Princes volvió a ser un lugar incómodo para el Paris Saint-Germain. Esta vez fue Monaco quien aprovechó las dudas del campeón y se llevó un 2-1 que pesa mucho más que tres puntos: deja al PSG sin victorias en las tres primeras jornadas de Ligue 1 por primera vez desde la temporada 2012-13. Oficialmente, es su peor inicio de curso doméstico en 14 años.
Mientras el público mascullaba frustración, la tabla mostraba una realidad contundente: Monaco se coloca líder, único equipo con pleno de nueve puntos sobre nueve, dueño del único arranque perfecto del campeonato.
Un campeón sin victorias y un técnico que no se inmuta
El contexto invita al nerviosismo: dos empates previos ante Rennes y Lille, derrota en la Supercopa de Francia frente a Lens el mes pasado y ahora este tropiezo en casa. La maquinaria que suele arrasar en agosto y septiembre chirría. Sin embargo, Luis Enrique se plantó ante los micrófonos con un discurso firme, casi desafiante ante el marcador.
“Estoy contento con lo que he visto. Es el inicio de la temporada. Aún no estamos en nuestro mejor nivel, pero merecimos ganar este partido. Eso es el fútbol, es un deporte de m***a”, declaró el técnico español, citado por ESPN, dejando clara su mezcla de enfado con el resultado y fe en el proceso.
El entrenador se agarró a los datos para sostener su optimismo. “He visto muchas cosas positivas. El xG está a nuestro favor”, subrayó, convencido de que las ocasiones generadas acabarán traduciéndose en victorias si se mantiene el plan.
Datos, sensaciones y una realidad tozuda
El PSG domina tramos, acumula llegadas, pero el golpe final no llega con la contundencia habitual. Luis Enrique lo resumió con una frase que retrata bien este arranque parisino: “¿Cómo lo explico? El fútbol a veces es inexplicable”.
Lo que sí quiso explicar fue la actitud de su vestuario. “Me gustaría destacar la mentalidad de los jugadores. Va a ser un campeonato emocionante. Tenemos que prepararnos para el futuro”, insistió, mirando más allá del ruido inmediato.
La realidad, sin embargo, es que el campeón acumula ya demasiados tropiezos en muy poco tiempo. Dos 2-2 ante Rennes y Lille, una Supercopa que voló hacia Lens y ahora este 2-1 frente a Monaco en París. No es una simple mala noche: es una tendencia que empieza a incomodar.
Europa como vía de escape… o como nueva presión
El calendario no espera a nadie, y mucho menos al PSG. El equipo tendrá que aparcar de golpe sus problemas ligueros porque llega el estreno europeo. La próxima semana, el Parc des Princes volverá a encenderse para recibir a Slovan Bratislava en el inicio de la campaña continental.
Ese duelo ya no se presenta solo como un primer paso en Europa, sino como una necesidad emocional. Luis Enrique buscará algo más que un triunfo: necesita una victoria contundente, un partido que libere piernas y cabezas, que cambie el relato de un comienzo de temporada que, por ahora, se escribe a contracorriente.
La pregunta es clara: ¿será Europa el punto de inflexión que despierte al campeón francés o el escenario donde sus dudas queden aún más expuestas?




