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Isak brilla en victoria del Liverpool

Alexander Isak necesitaba una noche así. Liverpool también. En Portman Road, bajo la presión de un arranque de temporada sin victorias, el sueco convirtió la ansiedad en contundencia y firmó el primer triunfo de los ‘reds’ en la Premier League 2026-27.

Dos goles en diez minutos. Y algo más que tres puntos.

Llegado a Anfield por 125 millones de libras procedente de Newcastle United, récord para el fútbol británico, su primer año vestido de rojo se había deshilachado entre problemas físicos y frustración. Esta vez, en cambio, se vio a un delantero ligero de piernas y de cabeza, pero sin olvidar el camino recorrido.

Tras el pitido final, en los micrófonos de Sky Sports, Isak no maquilló nada: fue un año duro, largo, pesado. «No fue fácil. Fue una lesión larga, una temporada difícil en general. Pensaba: quiero hacer un buen Mundial primero y luego empezar bien la temporada, y siento que ahora lo he hecho», confesó. «Esa temporada ya está un poco detrás de mí, pero no fue fácil».

Golpe inicial y plan cumplido

Liverpool llegaba al duelo ante Ipswich con ruido alrededor: dos jornadas, ningún triunfo, dudas sobre el nuevo proyecto. El margen de error se estrechaba. El plan era claro: salir a morder.

Y el plan se ejecutó con precisión quirúrgica.

Desde el primer silbato, los visitantes atacaron cada transición como si fuera la última. Ipswich, recién ascendido, apenas tuvo tiempo de ajustar líneas cuando Isak ya había silenciado el estadio con un doblete relámpago. Dos zarpazos en los primeros diez minutos que nacieron de la misma idea: robar, correr, castigar.

«Obviamente estábamos esperando la primera victoria y hablábamos de empezar bien los partidos, algo que no hemos hecho últimamente», explicó el sueco. «Fue perfecto para nosotros marcar dos goles rápidos. Creo que empezamos a entender la manera en la que queremos jugar, ser ofensivos y atacar la defensa. Creo que lo mostramos hoy. Marcamos dos y podríamos haber marcado más».

El resultado fue la mejor prueba de los ajustes trabajados en Melwood: un Liverpool más vertical, más directo, sin contemplaciones cuando el rival se desordena.

Gakpo, el socio invisible que lo ve todo

Isak se llevó los focos, pero Cody Gakpo manejó el pincel. El neerlandés firmó las dos asistencias del sueco y confirmó una sociedad que ya había dado frutos el fin de semana anterior ante Nottingham Forest.

Desde banda, Gakpo destrozó la zaga de Ipswich con lectura y precisión. Su segundo servicio fue una obra de técnica: un pase con el exterior, medido, que dejó a Isak en ventaja y desnudó por completo la estructura defensiva local.

El propio delantero lo reconoció sin rodeos: «Hablábamos de que, cuando recuperáramos el balón, teníamos que ir hacia delante lo más rápido posible porque es cuando las cosas están bastante abiertas», relató. «Obviamente Cody me encontró dos veces muy bien. Ha estado increíble asistiendo y encontrándome en esas situaciones y en buenas posiciones, donde disfruto teniendo el balón».

Liverpool no solo encontró goles; encontró conexiones. Y eso, en septiembre, vale casi tanto como un resultado.

Tres partidos, tres goles… y cero promesas

Con su doblete en Portman Road, Isak suma tres tantos en sus tres primeros encuentros de esta segunda campaña como jugador del Liverpool. El registro invita a pensar en cifras grandes, pero el sueco se niega a convertir el año en una persecución de números.

Nada de retos personales públicos, nada de marcarse una barrera de goles. Solo una consigna: seguir.

«Es todavía pronto. Creo que aún tenemos mucho que aprender y es partido a partido en este momento», subrayó.

El mensaje encaja con el momento del club: un equipo que empieza a reconocerse, que intenta consolidar automatismos bajo una nueva dirección técnica y que, por fin, tiene un resultado que respalda el discurso.

Anfield espera un examen europeo

El calendario no concede tregua. El próximo reto llega ya el miércoles, con Atlético de Madrid visitando Anfield en una noche cargada de tensión y memoria reciente. Un duelo que medirá hasta dónde alcanza, por ahora, el progreso de este Liverpool más agresivo y vertical.

El triunfo en Portman Road no resuelve la temporada, pero sí cambia el aire del vestuario y el tono de la semana. Isak vuelve a sonreír, Gakpo afina la brújula y el equipo, por fin, acelera.

La pregunta ya no es si este Liverpool puede reaccionar. La cuestión es hasta dónde se atreverá a llegar ahora que su nueve ha vuelto a rugir.