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Paolo Di Canio critica a Leao: falta de compromiso sin balón

Rafael Leao vuelve al centro del huracán. No por un regate, ni por un gol decisivo, sino por la dureza de las críticas de Paolo Di Canio en Sky Sport, que ha puesto el foco en el desplome de forma del portugués y en lo que, a su juicio, es una preocupante falta de compromiso sin balón.

Un talento que no se mueve

Di Canio no se anduvo con rodeos al analizar el papel de Leao como referencia ofensiva del Milan en este tramo de la temporada, marcado por una racha sin victorias que ha frenado en seco al equipo de Stefano Pioli.

“Estamos hablando de un jugador que debería hacer 50 movimientos para recibir el balón, pero no hace ni la mitad si no está seguro de que lo va a recibir”, disparó el ex delantero de West Ham y Juventus.

Ahí, para Di Canio, está el corazón del problema. No se trata solo de goles o asistencias, sino de todo lo que un atacante debe ofrecer cuando el foco no está sobre él. “Ni siquiera hizo un movimiento para abrir espacio a sus compañeros, porque no estaba seguro de que le llegara el pase. Cualquier delantero, en cualquier liga, tiene que trabajar muchísimo. Es difícil incluso para los nueves naturales; imagina para un jugador que parece vago casi siempre que no tiene el balón”.

El mensaje es claro: Leao, como punta o como referencia avanzada, no está dando el volumen de trabajo que exige el rol. Y cuando el jugador de más talento se desconecta sin balón, el sistema entero se resiente.

El otro partido: música, moda y distracciones

El debate sobre el estilo de vida de Leao no es nuevo, pero se ha reavivado a medida que su progresión se ha estancado desde que fue elegido mejor jugador de la Serie A en la temporada 2021-22, la del Scudetto del Milan. Desde entonces, la sensación es que el portugués se ha instalado en una zona de confort peligrosa.

Di Canio fue directo al señalar lo que, en su opinión, ha cambiado en el atacante de 26 años. “Se ha relajado; le han mimado, y no ha tenido la determinación ni el deseo de seguir mejorando. La prioridad casi se ha convertido en otra cosa”, afirmó.

El ex futbolista apuntó de forma explícita a las incursiones de Leao en el mundo de la música y la moda. “En estos años, no recuerdo haber visto tantos vídeos de desfiles de moda o sesiones de grabación de ocho horas con discográficas. Siempre decís que hay que mirar la vida privada de los jugadores, pero si alguien pasa cuatro o cinco horas haciendo otras cosas, su energía física y mental se drena”.

La crítica fue aún más gráfica cuando comparó ese desgaste con un simple rato de ocio: “No es como jugar a la PlayStation media hora. Si pasas seis o siete horas con una discográfica y yendo a desfiles de moda, ¿cómo se supone que regeneras la energía mental para jugar a este nivel?”.

El mensaje no apunta solo al campo, sino a la capacidad de un futbolista de élite para gestionar su tiempo, su concentración y su ambición en un entorno donde cada detalle cuenta.

Un Milan exigente y una tabla que no perdona

El contexto deportivo no ayuda a rebajar la tensión. El Milan es tercero en la Serie A con 63 puntos en 32 jornadas, a tres del segundo, Napoli, y a 12 del líder y eterno rival, Inter. No es una catástrofe, pero tampoco el escenario que el club imaginaba tras conquistar el título hace dos temporadas.

En ese paisaje competitivo, cada punto perdido se mira con lupa. Y cada actuación gris de Leao pesa el doble, porque se trata del jugador mejor pagado de la plantilla, del hombre llamado a marcar diferencias en los momentos calientes.

Aunque su contrato se extiende hasta 2028, las informaciones de Gazzetta dello Sport ya insinúan un escenario incómodo: si su rendimiento no despega, el club estaría dispuesto a escuchar ofertas. No es una amenaza pública, pero sí una señal de que la paciencia tiene límite incluso con las estrellas.

Tres exámenes y un veredicto

En el horizonte inmediato asoman tres partidos que pueden redefinir la narrativa alrededor de Leao: Verona, Juventus y Atalanta. Tres estilos distintos, tres contextos de máxima exigencia, tres oportunidades —o tres riesgos— para un futbolista que se mueve ahora mismo en la delgada línea entre ídolo y decepción.

Para Di Canio, el diagnóstico ya está hecho: falta trabajo, falta hambre, falta esa serie de “50 movimientos” que no salen en los resúmenes pero sostienen a un equipo grande. El resto lo decidirá el campo.

La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿seguirá siendo Leao el jugador que ilumina San Siro o se convertirá en el gran interrogante de un Milan que no puede permitirse que su estrella viva a medio gas?

Paolo Di Canio critica a Leao: falta de compromiso sin balón