PAOK firmó una victoria de enorme peso europeo al derrotar 2-0 a Real Betis en el Toumba Stadium de Thessaloniki, en la jornada 7 de la fase de liga de la UEFA Europa League 2025. El equipo de Razvan Lucescu se apoyó en la pegada de Andrija Živković y Giorgos Giakoumakis para doblegar a un rival que llegó mejor posicionado en la tabla. Con este resultado, PAOK consolida su condición de bloque muy fiable en casa y mantiene su plaza de acceso a los play-offs de 1/16 de final, mientras que el conjunto de Manuel Pellegrini, ya clasificado para los 1/8, sufre un serio aviso en cuanto a su fiabilidad lejos de Sevilla.
Primer tiempo: equilibrio tenso y pocas grietas
La primera parte se desarrolló bajo un guion de máxima prudencia táctica. Ninguno de los dos equipos encontró el camino del gol, reflejado en el 0-0 al descanso. El duelo se fue calentando en los duelos individuales: a los 26' Dimitrios Pelkas vio la primera tarjeta amarilla del encuentro por una falta, señal de la intensidad con la que PAOK disputó cada balón.
Real Betis respondió más desde el control que desde la agresividad, aunque también dejó su huella disciplinaria justo antes del descanso: Sergi Altimira fue amonestado a los 44' por una discusión, síntoma de la creciente tensión competitiva. Más allá de estas tarjetas, el primer acto fue una batalla cerrada, con PAOK protegiendo bien su estructura 4-2-3-1 y Betis intentando imponer su 4-3-3 sin llegar a romper el bloque griego. Sin grandes ocasiones reseñadas en los eventos, el choque se fue al entretiempo abierto y cargado de promesas para la segunda mitad.
Segundo tiempo y cambios tácticos: Lucescu golpea, Pellegrini arriesga
El segundo tiempo arrancó con la misma dureza: a los 51' Magomed Ozdoev vio la amarilla por falta, dejando a PAOK con dos centrocampistas ya condicionados. Lucescu reaccionó pronto: en el 54' retiró a Pelkas para dar entrada a Giannis Konstantelias, un mediapunta de perfil fresco que mantenía el dibujo pero aportaba piernas nuevas entre líneas.
Pellegrini respondió de inmediato en el mismo 54', sacando a Aitor Ruibal para introducir a Abdessamad Ezzalzouli, cambio de banda por banda que buscaba más desborde. A los 62' dobló la apuesta en la medular: Pablo Fornals dejó su lugar a Giovani Lo Celso y Sergi Altimira fue reemplazado por Marc Roca, una doble sustitución que reforzaba la creatividad y la salida limpia desde atrás.
Sin embargo, el golpe lo asestó PAOK. A los 67', Andrija Živković abrió el marcador con un gol en jugada, asistido por Giorgos Giakoumakis. El tanto premió la eficacia del conjunto griego y obligó a Betis a exponerse aún más. Pellegrini movió de nuevo el banquillo en el 68': Pablo García fue sustituido por José Morante, y además entró Dani Pérez Guerrero, aunque el evento no especifica a quién relevó, por lo que solo puede constatarse que Betis añadió otra pieza de perfil ofensivo desde el banco.
En el tramo final, Lucescu gestionó la ventaja. En el 83' retiró a Taison para dar entrada al delantero Kiril Despodov, manteniendo amenaza en transición. El partido se calentó a los 85' con una triple oleada de amarillas por discusión: Živković e Ioannis Michailidis fueron amonestados en PAOK, mientras Pau López vio la cartulina en Betis, reflejo de la frustración visitante y del carácter del Toumba.
La sentencia llegó poco después: a los 86', Giakoumakis transformó un penalti para el 2-0, coronando su noche con gol y asistencia. En los minutos finales, PAOK cerró filas: Ozdoev dejó su sitio a Mady Camara en el 88', reforzando el centro del campo, y el propio Giakoumakis fue sustituido por Anestis Mythou, un relevo para consumir minutos y preservar a su referencia ofensiva.
Radiografía estadística: eficacia griega, control andaluz
Los datos ofrecen una lectura muy clara del choque de estilos. Real Betis controló el 57% de la posesión y completó 374 de 453 pases, con un notable 83% de acierto. PAOK, con solo el 43% del balón y 255 pases buenos de 332 (77% de precisión), aceptó ceder la iniciativa para golpear cuando encontraba espacios.
En ataque, el contraste fue aún más llamativo: Betis intentó 19 disparos totales, pero solo 2 fueron a puerta, un reflejo de su escasa claridad en la finalización y de la buena protección del área por parte del bloque griego. PAOK, con 12 tiros y 4 a portería, fue mucho más selectivo y certero. El dato de expected goals subraya la diferencia en la calidad de las ocasiones: 2.86 xG para PAOK frente a apenas 0.59 para Betis, indicador de que las mejores oportunidades cayeron del lado local y se tradujeron en el marcador.
En disciplina, PAOK cometió 14 faltas y vio 4 amarillas, por 11 faltas y 2 tarjetas para Betis. El equipo de Lucescu se movió siempre en el límite, asumiendo un nivel alto de contacto para incomodar la circulación rival, mientras que los andaluces, pese a tener más balón, terminaron igualmente atrapados en un partido físico y cortado.
Clasificación e impacto en la Europa League
En la tabla general de la UEFA Europa League, PAOK se sitúa 12º con 12 puntos y una diferencia de goles de +5 (15 a favor, 10 en contra), manteniendo su estatus de equipo en zona de promoción hacia los play-offs de 1/16 de final. Su rendimiento en casa es impecable: 2 victorias y 2 empates en 4 partidos, con solo 1 gol encajado.
Real Betis, pese a la derrota, se mantiene 8º con 14 puntos y también un +5 de diferencia (11 goles marcados, 6 recibidos), en posición de avanzar directamente a los 1/8 de final. Su trayectoria global (4 triunfos, 2 empates, 1 derrota) sigue siendo sólida, pero este 2-0 en Thessaloniki confirma que su versión como visitante, con 2 victorias, 1 empate y ahora 1 derrota fuera de casa, aún tiene margen de mejora si quiere aspirar a cotas mayores en la competición.





