Nottingham Forest recibe a un Newcastle en crisis: duelo clave en la Premier
Nottingham Forest llega a este duelo contra Newcastle con algo que hace apenas unos meses parecía ciencia ficción: confianza. El equipo de Vítor Pereira, que durante buena parte de la temporada coqueteó peligrosamente con el descenso, encadena siete jornadas invicto en la Premier League y tres victorias consecutivas. No es una racha aislada: en los últimos ocho partidos de liga, solo los dos Manchester, Brighton y el líder Arsenal han sumado más puntos.
El City Ground, que hace no tanto se llenaba de suspiros y miradas al móvil para ver resultados ajenos, vuelve a sonar como un estadio de primera. Y esta vez, con razones.
Forest, de candidato al descenso a amenaza incómoda
Forest afronta el fin de semana en la 16.ª posición, a solo tres puntos de Newcastle y con un colchón de seis sobre West Ham, 18.º. No está salvado, pero ha dejado de vivir al borde del abismo. El giro tiene nombre propio: Vítor Pereira.
El técnico portugués no solo ha ordenado al equipo, también le ha dado un filo ofensivo inesperado. En las últimas ocho jornadas de Premier, Forest ha marcado 19 goles, más que cualquier otro club de la división en ese tramo. Un dato que impresiona todavía más si se compara con su rendimiento en casa durante el curso: apenas 18 tantos en toda la temporada liguera en el City Ground.
El equipo se ha soltado. Ataca con decisión, acumula gente cerca del área rival y, sobre todo, ha encontrado ejecutores en momentos clave.
La otra cara del cuadro, sin embargo, sigue abierta en canal: la defensa. Forest no ha logrado dejar su portería a cero en 13 de sus 17 partidos como local. Un 76% de encuentros encajando que explica por qué, pese al buen momento, aún mira de reojo la parte baja.
Un Newcastle irreconocible lejos de casa
Enfrente aparece un Newcastle que ha perdido el pulso competitivo que le llevó a la Champions League esta misma temporada. El equipo de Eddie Howe llega 13.º en la tabla, lejos de los puestos europeos y sin competición continental a la que agarrarse en este tramo final.
Su victoria ante Brighton la semana pasada cortó una racha de cuatro derrotas seguidas en la competición, pero no disimula un dato demoledor: nueve derrotas en 17 salidas ligueras. Casi siempre sufre, casi siempre concede, casi nunca manda.
El pobre registro anotador fuera de casa también pesa. El conjunto de Howe promedia 0,94 goles por encuentro como visitante en la Premier. Por eso, cualquier chispa individual se convierte en esperanza. En este contexto, el posible regreso de Anthony Gordon se antoja clave para dar algo de mordiente en el último tercio.
La historia reciente entre ambos también apunta a un partido abierto: en seis de los últimos siete enfrentamientos directos marcaron los dos equipos. Con un Forest desatado arriba y frágil atrás, y un Newcastle necesitado de reivindicarse, el guion invita a pensar en goles en ambas porterías.
Igor Jesus, el hombre del momento
Forest podría afrontar el choque sin su máximo goleador liguero. Morgan Gibbs-White sufrió un golpe en la cabeza en el partido del lunes ante Chelsea y su presencia está en duda. Sus 13 goles en Premier no se reemplazan fácilmente, pero el equipo ha encontrado un socio dispuesto a asumir protagonismo: Igor Jesus.
El brasileño es el segundo máximo artillero del equipo con seis tantos en liga. Llama la atención un matiz: solo uno de ellos ha llegado en el City Ground. Una anomalía que el delantero quiere corregir justo cuando la temporada entra en zona de decisiones.
Su estado de forma respalda la sensación. Marcó en el 3-1 frente a Chelsea y suma tres goles en sus últimos cuatro encuentros en todas las competiciones, a excepción del viaje del jueves a Villa. Pereira le ha dado galones y todo apunta a que volverá a liderar la línea de ataque junto a Chris Wood, un socio perfecto para aprovechar segundas jugadas y balones divididos en el área.
Un Forest que ya mira a Europa… sin descuidar la Premier
El impulso no se limita a la liga. Forest llega a este duelo tras ganar 1-0 a Aston Villa en la ida de las semifinales de la Europa League. El proyecto, que hace nada peleaba por no caer al Championship, se ha colocado a un paso de una final europea y de la posibilidad real de levantar un título.
Cuando el balón ruede en el City Ground, el equipo ya sabrá si ha sido capaz de resistir el asedio de Villa y sellar el billete a la final. Sea cual sea el desenlace europeo, el impacto en la atmósfera del estadio será enorme: euforia desatada si se confirma el pase, o rabia y orgullo herido si la aventura se queda a las puertas.
En cualquiera de los dos escenarios, el partido ante Newcastle tiene un peso evidente. Una victoria no solo consolidaría la permanencia, también permitiría a Forest igualar a puntos a su rival y enviar un mensaje contundente: el equipo que parecía condenado se ha convertido en juez incómodo para cualquiera.
Para Newcastle, el riesgo es el contrario. Una nueva derrota podría arrastrarle aún más abajo en la clasificación y agrandar la sensación de temporada desperdiciada. Un club que arrancó el curso midiéndose a la élite europea se juega ahora, en campos como el City Ground, no terminar de descolgarse de la zona media.
Forest llega lanzado, con un plan claro y un técnico que ha cambiado el relato. Newcastle, con dudas, resultados irregulares y la necesidad urgente de reaccionar. El escenario está preparado. La pregunta ya no es si Forest puede salvarse. Es hasta dónde puede llegar este equipo que, cuando parecía perdido, decidió empezar a ganar.



