En el estadio Tofiq Bəhramov de Bakú, en un duelo de ida de dieciseisavos de final de la UEFA Champions League 2025, Newcastle desarmó por completo a Qarabag con un contundente 1-6 que deja la eliminatoria prácticamente sentenciada. El equipo de Eddie Howe se marchó al descanso con un 0-5 demoledor y, aunque el cuadro de Qurban Qurbanov reaccionó tímidamente tras el descanso, la diferencia de calidad, eficacia y control fue abismal. El resultado refuerza la posición de los ingleses en la tabla global de la competición y complica seriamente el futuro continental de los azeríes.
Primer tiempo: vendaval inglés y póker de Gordon
El partido se rompió desde el inicio. A los 3', Anthony Gordon abrió el marcador para Newcastle tras una acción culminada con asistencia de Dan Burn, golpe psicológico que Qarabag nunca logró asimilar. Apenas cinco minutos después, a los 8', Malick Thiaw amplió la ventaja con un tanto en jugada normal, asistido por Kieran Trippier, y el 0-2 convirtió el arranque en una pesadilla para los locales.
Qurban Qurbanov intentó reaccionar pronto: en el 22' retiró a Bahlul Mustafazada para dar entrada a Dani Bolt, un cambio defensivo por defensor que buscaba ajustar una zaga desbordada. Pero el monólogo inglés continuó. En el 30', una revisión VAR confirmó un penalti sobre Harvey Barnes; dos minutos más tarde, en el 32', Gordon transformó la pena máxima para el 0-3. Sin tiempo para respirar, el propio Gordon firmó el 0-4 en el 33' con otro gol en jugada. Justo al filo del descanso, en el 45', el delantero completó un primer tiempo histórico con su cuarto tanto, de nuevo desde el punto de penalti, para un 0-5 al descanso que dejó el choque prácticamente resuelto.
Segundo tiempo: ajustes de Qurbanov y gestión de Howe
Con el marcador hundido, Qurbanov movió ficha nada más volver de vestuarios: en el 46' retiró a Leandro Andrade y dio entrada al veterano Bədavi Hüseynov, buscando mayor solidez y quizá liberar a los laterales. El cambio pareció dar algo de aire y Qarabag encontró su premio a los 54': Elvin Jafarguliyev marcó el 1-5 en jugada normal, tras una acción en la que intervino Abdellah Zoubir. El tanto fue revisado por el VAR y confirmado en el 56', devolviendo algo de orgullo a los locales.
Con el choque encarrilado, Eddie Howe optó por administrar esfuerzos y refrescar el ataque. En el 68', realizó un triple cambio: salió Anthony Gordon, héroe del partido, para dejar su lugar a William Osula; también abandonaron el campo Anthony Elanga y Joe Willock, reemplazados por Jacob Murphy y Jacob Ramsey respectivamente. La respuesta de los suplentes fue inmediata: en el 72', Murphy firmó el 1-6 con un gol en jugada, certificando la goleada.
La única nota disciplinaria llegó en el 76', cuando Malick Thiaw vio tarjeta amarilla por una falta, en un contexto de partido ya decidido. Tres minutos después, en el 77', Howe introdujo a Joelinton por Kieran Trippier, cambio que reforzó el medio campo y permitió a Newcastle terminar el duelo con un dibujo aún más sólido.
Qarabag, por su parte, buscó maquillar el resultado en el tramo final. En el 85', Qurbanov dio entrada a Emmanuel Addai por Abdellah Zoubir y a Kady Borges por Joni Montiel, refrescando la línea de tres cuartos. En el 88', completó la ventana ofensiva sacando a Camilo Durán para dar minutos a Musa Qurbanlı como referencia en ataque. Howe todavía tuvo margen para un último cambio en el 87', dando entrada al joven Sean Neave por Harvey Barnes, en una rotación pensada ya en el calendario venidero.
Radiografía estadística: control inglés y eficacia brutal
Los números subrayan la magnitud de la superioridad visitante. Newcastle controló el 58 % de la posesión frente al 42 % de Qarabag, y lo hizo con una circulación más limpia: 484 pases totales por 350, con un 89 % de precisión frente al 84 % local. No fue solo tener más el balón, sino usarlo mejor y más cerca del área rival.
En ataque, la diferencia fue aún más clara. Newcastle acumuló 22 disparos totales, de los cuales 14 fueron a puerta, obligando a Mateusz Kochalski a realizar 8 paradas. Qarabag, en cambio, apenas generó 8 tiros con solo 2 entre los tres palos, pese a disponer de 8 saques de esquina. El dato de expected goals es demoledor: 5.56 xG para los ingleses frente a apenas 0.46 de los azeríes, una brecha que refleja la frecuencia y la calidad de las ocasiones visitantes. Ambos equipos cometieron 10 faltas, pero solo Newcastle vio tarjeta amarilla (Thiaw), señal de un partido intenso pero sin excesos de dureza.
Clasificación e impacto en la Champions
En el contexto global de la UEFA Champions League, el resultado consolida a Newcastle en la parte alta de la tabla general: los ingleses se sitúan con 14 puntos, diferencia de goles +10 (17 a favor, 7 en contra) y mantienen la 12.ª posición, plenamente asentados en zona de play off de 1/16 de final. Qarabag, que llegaba con 10 puntos y una diferencia de -8 (13-21), permanece 22.º y ve cómo su balance goleador se deteriora aún más, un factor clave en escenarios de desempate. Para el conjunto de Qurbanov, la vuelta se presenta como una misión casi imposible; para el de Howe, como una oportunidad para rotar sin perder competitividad en una Champions donde se perfila como rival incómodo para cualquiera.





