En el Jan Breydel Stadium de Bruges, Club Brugge KV firmó una remontada memorable para empatar 3-3 ante Atletico Madrid en la ida de los *Round of 32* de la UEFA Champions League 2025. El conjunto de Ivan Leko pasó de un 0-2 al descanso y un 2-3 en el tramo final a rescatar un resultado que mantiene viva la eliminatoria. Para el equipo belga, 19.º en la clasificación general con 10 puntos y diferencia de goles -2, el empate refuerza su perfil competitivo ante un rival mejor posicionado: el cuadro de Diego Simeone es 14.º, con 13 puntos y +2.
Primer tiempo: golpe temprano y mazazo al borde del descanso
El partido se abrió muy pronto con polémica. A los 7', una intervención del VAR confirmó un penalti a favor de Atletico Madrid, ratificado sobre Antoine Griezmann. Un minuto después, a los 8', Julián Alvarez transformó la pena máxima para adelantar a los de Simeone y silenciar al Jan Breydel.
Club Brugge intentó asentarse desde su 4-2-3-1, pero el marcador se le puso aún más cuesta arriba justo antes del descanso. En el 45', Ademola Lookman firmó el 0-2 con un gol en jugada, asistido por Griezmann, coronando una primera parte de máxima eficacia visitante. Sin tarjetas para los locales y sin más incidencias reseñables, el 0-2 al entretiempo reflejaba la pegada del Atletico más que una superioridad abrumadora en el juego.
Segundo tiempo y cambios tácticos: del 0-2 al 3-3
El segundo acto se transformó en un intercambio emocional y táctico. A los 48', Marc Pubill vio la primera amarilla del partido por una falta, señal de que Atletico empezaba a sufrir más sin balón. El empuje de Club Brugge tuvo premio a los 52': Raphael Onyedika marcó el 1-2 tras una acción en la que N. Tresoldi figuró como asistente, devolviendo vida al conjunto de Leko.
El gol cambió el guion y, a los 60', el propio Tresoldi culminó la reacción con el 2-2, asistido por Mamadou Diakhon. El 4-2-3-1 local encontró espacios entre líneas y castigó al 4-3-3 de Simeone, obligado a reaccionar desde el banquillo.
Simeone movió ficha pronto: en el 62', A. Lookman dejó su lugar a Alejandro Baena, buscando más control en la zona de tres cuartos. A los 66', retiró a Griezmann para dar entrada al delantero Alexander Sørloth, un ajuste que apuntaba a ganar presencia física arriba y atacar la zaga belga con un perfil más rematador.
El partido se volvió áspero. Onyedika, protagonista absoluto del segundo tiempo, vio amarilla por falta en el 76', justo antes de dejar el foco ofensivo a un compañero: en ese mismo minuto, Leko sustituyó a Tresoldi por Romeo Vermant, refrescando la referencia ofensiva sin alterar el dibujo.
Cuando Brugge parecía tener el impulso, llegó el golpe psicológico: en el 79', un desafortunado J. Ordonez marcó en propia puerta tras una acción en la que intervino Marcos Llorente, devolviendo a Atletico la ventaja (2-3). El tanto obligó a Leko a un giro más agresivo.
Entre el 81' y el 86', el técnico local lanzó una batería de cambios de corte ofensivo y de banda: K. Sabbe salió para que entrara Hugo Siquet (81'), Diakhon dejó su lugar a Shandre Campbell (82') y, ya en el 86', J. Seys fue reemplazado por Bjorn Meijer, mientras Aleksandar Stanković cedía su sitio a Félix Lemaréchal. Cambios que reforzaron los costados y el volumen creativo en campo rival.
La apuesta tuvo recompensa agónica. En el 89', Christos Tzolis firmó el 3-3 con un gol en jugada, asistido por Onyedika, completando la remontada desde el 0-2. El VAR revisó la acción y, a los 90+1', confirmó el gol. En medio de la tensión final, Simeone introdujo más piernas frescas atrás y en la medular: Koke salió por J. Cardoso y N. Molina fue sustituido por Robin Le Normand, ambos cambios registrados en el 90+1', con el objetivo de blindar el punto.
El cierre fue caliente: a los 90+5', Alejandro Baena vio amarilla por discusión, reflejo de un Atletico frustrado por haber dejado escapar una ventaja de dos goles.
Radiografía estadística: Brugge manda en el juego, Atletico en la pegada
Los números delatan la tendencia del encuentro. Club Brugge controló el balón con un 58 % de posesión frente al 42 % de Atletico, apoyado en una circulación muy limpia: 648 pases totales, con 566 precisos y un 87 % de acierto. El equipo de Simeone respondió con 479 pases y un 85 % de precisión, cifras sólidas pero que evidencian que cedió la iniciativa.
En ataque, los belgas fueron más insistentes y también más claros: 17 remates totales, 10 a puerta, por los 13 tiros y 4 a portería del Atletico. El dato de *expected_goals* refuerza la igualdad en la calidad de las ocasiones: 2.22 xG para Club Brugge y 2.36 para Atletico, una diferencia mínima que encaja con el 3-3 final. Ninguno de los porteros registró goles evitados según el modelo (*goals_prevented* 0 para ambos), lo que sugiere que la eficacia de los atacantes pesó más que las intervenciones bajo palos.
En el plano disciplinario, el duelo fue relativamente limpio: 5 faltas cometidas por Club Brugge y 8 por Atletico. Los locales vieron una sola amarilla (Onyedika), mientras que los visitantes sumaron dos (Pubill y Baena). Pese a la tensión del marcador, el partido no derivó en violencia ni expulsiones, manteniéndose dentro de un marco competitivo intenso pero controlado.
Clasificación e impacto en la eliminatoria
En la tabla general de la UEFA Champions League, Atletico Madrid se mantiene por delante de Club Brugge: los españoles son 14.º con 13 puntos, 4 victorias, 1 empate y 3 derrotas, 17 goles a favor y 15 en contra (diferencia +2). Club Brugge, 19.º con 10 puntos, presenta 3 triunfos, 1 empate y 4 caídas, con 15 goles marcados y 17 encajados (-2).
El empate, sin mover el estatus de ninguno (“same” en ambos casos), deja la eliminatoria completamente abierta. Atletico conserva la etiqueta de favorito por su mejor trayectoria global y su fortaleza como local (3 victorias en 4 partidos en casa), pero el carácter mostrado por Club Brugge —especialmente su capacidad para levantar un 0-2— envía un mensaje claro: la vuelta promete ser mucho más que un trámite para el equipo de Simeone.





