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Liverpool avanza por Barcola y Minteh mientras Mbaye se complica

El mercado se le ha llenado de decisiones a Liverpool. Y todas pasan por París y por Brighton. El club de Anfield ha avanzado en varios frentes a la vez, pero empieza a quedar claro quiénes son las prioridades… y quién corre el riesgo de quedarse fuera.

Barcola, la gran apuesta de Anfield

En París, el ataque de Paris Saint-Germain se ha saturado. La llegada de Maghnes Akliouche y Mika Godts ha empujado a Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye hacia la puerta de salida. Ambos han dado el visto bueno a un cambio de aires y Liverpool se ha movido rápido: hay acuerdo en lo personal tanto con Barcola como con Mbaye.

El problema, como casi siempre, está en las cifras.

PSG abrió el baile con una tasación desorbitada para Barcola: 170 millones de euros. Después la rebajó hasta 145 millones de libras y, más tarde, a 125. Liverpool, por su parte, ya ha puesto sobre la mesa una oferta de 115 millones de euros (unos 98 millones de libras) y está dispuesto a subirla hasta la franja de los 120 millones.

El periodista de RMC Sport, Fabrice Hawkins, desgranó la operación en el podcast After Foot. Su lectura es clara: Barcola es el objetivo número uno de Liverpool.

“Bradley Barcola quiere unirse a Liverpool. PSG fue informado hace tiempo de su deseo y lo aceptó”, explicó. En el club parisino no hay intención de retenerle; el único choque está en la valoración económica. Según Hawkins, el siguiente movimiento de Liverpool puede ser definitivo: la próxima oferta escrita, todavía por presentar, se perfila como la que cierre el acuerdo.

Desde el entorno de la negociación se maneja una horquilla: PSG espera una cifra entre 130 y 150 millones de euros y no bajará de 120. Pese a la dureza del pulso, la sensación general es que las partes acabarán encontrando un punto medio.

Mbaye, acuerdo con el jugador pero bloqueo con PSG

El caso de Ibrahim Mbaye es distinto. Más enredado. Más caro, al menos para Liverpool.

El club inglés ha alcanzado un acuerdo contractual con el delantero, pero se ha estrellado contra las exigencias de PSG. El campeón de Europa pide entre 43 y 50 millones de libras, mientras que en Anfield consideran que su valor real ronda las 30 millones.

Hawkins, preguntado específicamente por esta operación, fue tajante: se negó incluso a revelar la cifra concreta que maneja PSG. “No me atrevo a decir el precio que pide Paris Saint-Germain, en primer lugar porque no he tenido confirmación, y cuando la tenga, lo escribiré”, apuntó, subrayando lo delicado de la negociación.

Lo que sí dejó claro es el orden de prioridades de Liverpool. “LFC ya está negociando por Barcola, que es su prioridad absoluta, realmente quieren que se haga y creo que va a salir. Ese es el sentimiento de todos los implicados. Después está Ibrahim Mbaye, pero PSG pide un importe importante y, de momento, Liverpool no está preparado para aceptarlo”.

La escena es reveladora: mientras el club inglés se sienta con PSG para acercar posturas por Barcola, transmite voluntad de acuerdo, de “encontrar un terreno común”. En el caso de Mbaye, el tono es otro. Más distante. Más frío. Las conversaciones siguen abiertas, pero con muchos más matices.

Minteh irrumpe en el plan

En medio de este tablero, ha aparecido con fuerza otro nombre: Yankuba Minteh, de Brighton.

Según Lewis Steele (Daily Mail), Liverpool ha decidido priorizar ahora un movimiento por Minteh por delante de Mbaye. El club de Anfield ya lanzó una primera ofensiva de 50 millones de libras, rechazada por Brighton, y prepara una nueva propuesta para intentar doblegar la resistencia del club del sur de Inglaterra.

El giro no borra el plan inicial. Barcola sigue siendo el gran objetivo para reforzar las bandas, incluso mientras avanzan las conversaciones por Minteh. La idea ideal dentro del club es ambiciosa: incorporar a los dos extremos, Barcola y Minteh, y transformar por completo la nómina de atacantes de banda.

PSG, Liverpool, Brighton, cifras que suben y bajan, prioridades que se recolocan casi a diario. El mercado aprieta y el reloj corre. La cuestión ya no es si Liverpool quiere cambiar su ataque. La verdadera incógnita es cuántos de estos tres nombres vestirán de rojo cuando se cierre la ventana.