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Inter llega a Cerdeña: racha y Esposito en erupción

Inter aterriza en el Unipol Domus con una estadística que pesa como una losa sobre Cagliari: 13 partidos seguidos sin perder ante los sardos en Serie A y 20 enfrentamientos consecutivos marcándoles al menos un gol. La historia reciente es clara. Y no juega a favor del equipo de Fabio Pisacane.

Los campeones defienden su corona tras un estreno contundente. El 4-1 ante Monza en San Siro no solo confirmó la jerarquía del bloque de Cristian Chivu, también dejó la sensación de que este Inter arranca los partidos con una agresividad difícil de contener.

Inter, especialista en golpear primero

Solo necesitó seis minutos para abrir el marcador frente a Monza: Andy Diouf encontró a Hakan Çalhanoğlu y el turco fusiló la escuadra con la derecha. Una acción que encaja en un patrón ya consolidado.

Inter ha marcado primero en cada uno de los últimos nueve duelos directos contra Cagliari. En seis de los últimos ocho ya mandaba al descanso. Es un equipo que se instala arriba desde el inicio y rara vez suelta el control.

La excepción reciente fue el 3-0 en San Siro en el último cruce entre ambos: 0-0 al descanso, pero luego Thuram, Barella y Zieliński desataron la goleada. Incluso cuando el muro aguanta media parte, el desgaste acaba pasando factura.

Pisacane suele armar a Cagliari con un bloque bajo, solidario y disciplinado. No es sencillo perforarles en los primeros minutos. Pero la capacidad de Inter para imponer su ritmo y mantener la ventaja convierte el escenario de “Inter por delante al descanso y victoria final” en un guion muy reconocible para este duelo.

Una muralla nerazzurra en Cerdeña

Si el ataque intimida, la defensa de Inter en sus visitas a la isla asusta aún más. Tres triunfos seguidos en el campo de Cagliari sin encajar un solo gol.

En agosto de 2023, Denzel Dumfries y Lautaro Martínez firmaron el 0-2. Después llegó un 0-3 en diciembre de 2024. Y el curso pasado, otro 0-2 con Lautaro y Francesco Pio Esposito como goleadores. Tres viajes, tres victorias claras, cero concesiones.

El último enfrentamiento entre ambos fue un monólogo: Cagliari se quedó en seis remates totales, ninguno a puerta. Una cifra que retrata la dificultad del conjunto sardo para generar peligro real ante este Inter.

El bloque de tres centrales que Chivu alineó ante Monza —Bisseck, Akanji y Bastoni— también dejó la portería a salvo en el estreno liguero. Solidez, anticipación y una salida limpia que ahoga a los rivales antes de que puedan lanzar transiciones.

Cagliari, eso sí, mostró colmillo en Parma: golpeó dos veces al poste en su 0-1 inaugural. El riesgo existe, pero el contexto reciente invita a pensar en otro triunfo nerazzurro sin goles en contra.

Esposito, de promesa a amenaza real

La otra gran historia que trae este partido se llama Francesco Pio Esposito. El delantero de 21 años vive un momento de auténtica irrupción.

Ante Monza abrió su cuenta de la temporada con un recurso de delantero de área: un taconazo inteligente a centro de Diouf. No fue casualidad, fue instinto. Y confianza.

El Unipol Domus ya forma parte de su biografía: allí marcó su primer gol en Serie A, culminando un centro raso de Dimarco la temporada pasada. Conoce el césped, conoce el ambiente y ya sabe lo que es silenciar ese estadio.

Chivu le dio galones en el debut liguero, alineándolo junto a Lautaro Martínez en San Siro, con Thuram y Bonny arrancando desde el banquillo. Un mensaje claro: Esposito no es solo un recurso, compite de verdad por un puesto fijo en el once.

Con minutos asegurados y una dinámica positiva, su candidatura a ver puerta de nuevo en Cerdeña gana peso. Es un delantero en racha, en un equipo que genera ocasiones de sobra.

Cagliari, orden y orgullo ante el campeón

El contexto en la isla es muy distinto. Cagliari llega con moral tras un 0-1 trabajado en Parma. Alessandro Romano, fichaje veraniego desde Roma, decidió el partido con un zurdazo desde 25 metros. Un golazo que le dio a Pisacane exactamente lo que quería: ventaja y control.

Los sardos no se limitaron a defender. Dominaron a un Parma plano en ataque y se quedaron a centímetros de ampliar la renta con esos dos balones a la madera. La estructura funciona, la idea es clara.

Las malas noticias llegan desde fuera del césped. Yael Trepy sigue hospitalizado tras un accidente en una piscina; ha salido de cuidados intensivos, pero se perderá la cita ante Inter. Agustín Albarracín también es baja, aunque el equipo no tiene sancionados.

La nota positiva es la integración de Alieu Fadera, que se ha entrenado por primera vez con el grupo esta semana. Una opción más para dar profundidad y energía en banda.

Inter, campeón sin grietas

En el otro lado, todo son señales de estabilidad. Inter arrancó la defensa del título con un 4-1 que mezcló viejos líderes y nuevas soluciones: goles de Çalhanoğlu, Zieliński, Pio Esposito y Bisseck tras el empate momentáneo de Gustavo Varela.

Chivu dispone de toda la plantilla. Ni lesiones, ni sanciones. John Stones ya debutó saliendo desde el banquillo ante Monza, mientras que Curtis Jones y Djed Spence todavía no estaban listos para entrar en la rotación. Spence, en particular, sigue poniéndose a tono tras un inicio de pretemporada tardío.

La sensación es la de un campeón que no ha perdido hambre y que incluso ha añadido variantes en todas las líneas.

Probables onces en el Unipol Domus

Cagliari apunta a repetir un bloque reconocible, con Caprile bajo palos y una zaga con Zé Pedro, Deiola, Rodríguez y Obert, protegida por un centro del campo de trabajo y recorrido: Adopo, Winks, Romano y Fazzini, con Maldini y Mendy encargados de dar la última puntada arriba.

Inter, por su parte, podría formar con J. Martínez en la portería; Bisseck, Akanji y Bastoni como línea de tres centrales; Diouf y Dimarco en los carriles; Barella, Çalhanoğlu y Zielinski en la sala de máquinas; Lautaro Martínez y Pio Esposito como pareja ofensiva.

Sobre el papel, todo apunta a un duelo desequilibrado, pero el fútbol italiano vive de los matices: un detalle defensivo, una contra mal gestionada, una pelota parada. Inter llega con la estadística, el momento y el talento a favor. Cagliari, con el orgullo de la isla y un plan para resistir.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿podrá alguien frenar pronto a este campeón que parece haber empezado la temporada como si aún no hubiera terminado la anterior?