Inglaterra perfila su lista para Brasil 2027
Inglaterra manda en su grupo de clasificación, pleno de victorias y un triunfo de prestigio ante la campeona del mundo, España. No es un billete sellado a Brasil 2027, ni mucho menos, pero el escaparate de Wembley dejó algo muy claro: el esqueleto de la selección de Sarina Wiegman está prácticamente definido, y varias futbolistas han dado un paso al frente en el momento justo.
Un bloque casi intocable
De las once que arrancaron en Wembley, ocho parecen inamovibles en el once ideal de un Mundial. Hannah Hampton bajo palos; Lucy Bronze y Alex Greenwood en la línea defensiva; Keira Walsh y Georgia Stanway gobernando el centro del campo; Lauren Hemp, Lauren James y Alessia Russo como columna ofensiva. Ese núcleo, más la vuelta de referentes como Leah Williamson y Ella Toone cuando superen sus lesiones, dibuja la base de un equipo que no se esconde: el objetivo es el primer título mundial de la historia de las Lionesses.
En el banquillo, otra pieza que Wiegman considera esencial: Chloe Kelly, especialista en aparecer en los momentos decisivos. No jugó un papel protagonista esta vez, pero su condición de “savia de clutch” sigue intacta y la seleccionadora la tiene marcada en rojo para las grandes noches.
Morgan y Wubben-Moy, la noche de las centrales pacientes
Había tres titulares con examen especial ante España. Dos de ellas, las centrales Esme Morgan y Lotte Wubben-Moy, aprobaron con nota alta. Frente a la campeona del mundo, sin concesiones, firmaron un partido sobrio, maduro y sin errores graves. Inglaterra dejó su portería a cero y ellas fueron el eje de esa solidez.
No ha sido un camino sencillo para ninguna de las dos. Morgan, 25 años, y Wubben-Moy, 27, han vivido a la sombra de combinaciones constantes con Greenwood, Williamson, Millie Bright y Jess Carter en los tres últimos grandes torneos. Paciencia, entrenamientos silenciosos, minutos sueltos. En Wembley, por fin, un escaparate grande de verdad. Y no desentonaron en absoluto.
Wiegman no lo ocultó: se declaró “muy orgullosa” de ambas y subrayó que “se presentaron” cuando el nivel de exigencia era máximo. Un mensaje directo: están listas para asumir más responsabilidad cuando el calendario apriete.
Morgan llega, además, con el impulso de su crecimiento en Washington Spirit, a quien ayudó a terminar segunda en la temporada regular 2025 de la NWSL. Ella misma se quedó con la parte menos vistosa pero más valorada por una defensora: concentración, organización, comunicación de atrás hacia delante y un trabajo incansable sin balón. No fue un partido bonito, reconoció, pero sí de esos que dejan una satisfacción profunda en quien vive de defender.
Lucia Kendall, trabajo sucio ante una maestra
La otra gran observada era Lucia Kendall. Solo 21 años, mediapunta de Aston Villa, y una misión nada menor: medirse, en muchos tramos, a la mediocentro de Barcelona, Patricia Guijarro, una de las futbolistas más respetadas del mundo en esa posición.
Kendall actuó en una especie de híbrido entre interior y mediapunta, con más carga defensiva de la habitual para una clásica número 10. Corrió, cerró líneas, se sacrificó. Con balón, fue una noche discreta, sin grandes destellos, pero sin desentonar en un contexto de máxima dificultad. Su gran espina: una ocasión clarísima en la segunda parte que mandó fuera desde muy cerca.
Wiegman, pese a ese fallo, se mostró contundente: las actuaciones de Kendall con Aston Villa justifican de sobra su presencia. Destacó su lectura del juego, sus condiciones físicas y su capacidad para proteger la pelota. Para la seleccionadora, el gol fallado habría sido “perfecto” para coronar su actuación, pero no cambia el diagnóstico: es una jugadora muy talentosa y, sobre todo, ya se la ve integrada y natural en el entorno de la absoluta, tras su debut en octubre.
Las ausencias que también cuentan: el caso de Jess Park
Hubo una sorpresa en la hoja de cambios: no hubo minutos para Jess Park. Llama la atención, porque la futbolista de Manchester United atraviesa un momento brillante. Sin embargo, su rendimiento con Inglaterra en los amistosos de febrero la mantiene claramente en la pelea por un sitio en el avión a Brasil.
Park, además, tiene un recuerdo reciente muy potente: fue la autora del gol de la victoria ante España en febrero de 2025. Todo indica que su oportunidad llegará el sábado contra Islandia, un duelo en el que las Lionesses deberían tener más posesión y más espacios para una jugadora de su perfil.
Blindkilde Brown, minutos que pesan
Otra que salió reforzada fue Laura Blindkilde Brown. La mediocampista de 22 años entró en el minuto 72 para ayudar a cerrar el triunfo. No fue un tramo largo, pero sí significativo: Wiegman confió en ella para gestionar un marcador corto ante la campeona del mundo.
Su temporada con Manchester City, encaminado a un título liguero prácticamente asegurado, añade argumentos. Minutos importantes en un club que compite por todo y ahora, además, la sensación de que la seleccionadora empieza a verla como una opción real para 2027, no solo como fondo de armario.
Nuevas caras y un aviso al futuro
El grupo también incluye nombres nuevos que esperan su oportunidad frente a Islandia: Erica Meg Parkinson y Keira Barry han recibido su primera llamada con la absoluta. Por ahora, su presencia responde en buena medida a las lesiones de jugadoras más asentadas, pero eso no resta valor al momento. Entrar en una concentración en St George’s Park, entrenar a diario bajo la mirada de Wiegman y su cuerpo técnico, es una puerta que muchas quisieran cruzar.
El precedente reciente invita a la prudencia con las predicciones. A solo tres meses de la Euro 2025, la mayoría de aficionados de las Lionesses apenas conocía a Michelle Agyemang. Poco después, su nombre ya estaba en boca de todos. Pensar que no habrá más irrupciones inesperadas de aquí a 2027 sería, sencillamente, un error.
Inglaterra manda en su grupo, mantiene el pleno y ya empieza a perfilar su lista para Brasil. El reto es gigantesco, el margen de tiempo todavía amplio. La pregunta, a partir de ahora, no es si este equipo puede competir con las mejores, sino quién se atreverá a arrebatarle el sitio a las que, en noches como la de Wembley, han demostrado que quieren estar en la foto del Mundial.



