Unai Emery y el futuro de Sancho en Aston Villa
Aston Villa se juega media temporada en Birmingham y Unai Emery no quiere distracciones. Ni siquiera cuando el nombre es Jadon Sancho y el futuro del extremo, que apunta a ser uno de los culebrones del verano europeo.
El técnico español fue tajante en la previa de la vuelta de los cuartos de final de la Europa League ante Bologna: no es el momento de hablar de contratos ni de mercados. Es el momento de sobrevivir en Europa.
Sancho, entre Birmingham, Manchester y un guiño desde Dortmund
Sancho llegó a Villa Park cedido por Manchester United al inicio de la temporada, en el último año de su contrato con los ‘red devils’. En junio quedará libre. Y el ruido ya ha empezado.
Desde Alemania, Lars Ricken, director general de Borussia Dortmund, reconoció que el club estudia la posibilidad de repatriarlo. El círculo perfecto para un jugador que brilló allí como uno de los grandes talentos de Europa antes de perderse entre dudas en Inglaterra.
Su presente, sin embargo, es menos luminoso. En Aston Villa ha participado en 31 partidos, aunque 14 de ellos saliendo desde el banquillo. Son 1.520 minutos, un solo gol y tres asistencias. Números discretos para un futbolista pensado para marcar diferencias en tres cuartos de campo.
Para colmo, una lesión en el hombro le dejó fuera de los últimos dos encuentros, incluido el 1-3 en la ida en Bolonia que dejó la eliminatoria muy encarrilada para los ingleses.
Emery, pese a todo, mantiene la confianza en su talento, pero se niega a desviar el foco:
«Estamos al 100% centrados, colectiva e individualmente. Hablar ahora del futuro no tiene sentido»
subrayó el entrenador, que recordó el trabajo interno con el jugador durante el curso, su adaptación al sistema y lo que le exige en rendimiento.
«Es una pena que estas dos últimas semanas haya estado lesionado, porque antes del parón estaba jugando de forma fantástica»
lamentó.
Sancho vuelve a la convocatoria justo cuando el escenario se calienta. Villa Park, un pase a semifinales a tiro y un jugador que, si quiere cambiar su narrativa, tiene delante el escaparate perfecto.
Martínez, Bizot y un debate inesperado en la portería
La otra gran cuestión en la previa pasa por la portería. Emiliano Martínez, héroe del Mundial con Argentina y pilar del proyecto de Emery, se lesionó en el calentamiento antes del 1-1 ante Nottingham Forest. Un problema en la pantorrilla le obligó a quedarse fuera a última hora.
Su ausencia abrió la puerta a Marco Bizot. El neerlandés respondió con temple y buenas intervenciones, hasta el punto de ganarse la mención pública de su entrenador y, de paso, poner algo de picante a la elección bajo palos para el duelo europeo.
Emery no escatimó elogios para Martínez:
«Es un portero fantástico, un tipo fantástico, está listo. Está rindiendo de forma increíble y estamos muy orgullosos de él»
Pero también dejó claro que la actuación de Bizot ante Forest no pasó desapercibida:
«Cuando algo ocurre en el último minuto, como el domingo, ‘wow’, qué bien respondió Marco»
Martínez se entrenó con normalidad en la víspera del encuentro y estará disponible. La decisión final llegará en las horas previas al partido. Un lujo y un dilema: dos porteros en forma, una sola plaza para defender un resultado que vale una semifinal continental.
Villa, gran favorito… y una obsesión: ganar el título
Los números son contundentes. Según el modelo estadístico de Opta, Aston Villa tiene un 97% de opciones de meterse en semifinales tras el 1-3 de la ida. Un 64% de posibilidades de alcanzar la final. Y, con un 42%, es el gran favorito a levantar el trofeo.
Dentro del vestuario, el mensaje es ambicioso pero calculado. Youri Tielemans lo resumió con la frialdad de quien ha competido al máximo nivel muchos años: se juega para ganar, pero sin mirar demasiado lejos.
«Juegas para ganarla. Esa es mi mentalidad y también la de muchos jugadores de la plantilla»
explicó el centrocampista, que advirtió del peligro de dejarse llevar por las cuentas antes de tiempo: hay que centrarse en el partido, en el rendimiento inmediato, no en la foto final.
El reto para Villa es precisamente ese: no caer en la trampa de la comodidad que sugiere el 1-3 de la ida ni en la confianza ciega que marcan los porcentajes. Bologna ya demostró que puede hacer daño y la Europa League no perdona a quien se relaja 20 minutos.
Emery lo sabe bien. Su carrera en competiciones europeas se ha construido sobre noches como esta: gestionar la ventaja, controlar los nervios, apretar cuando el rival se desordena y castigar. Sin mirar al mercado, sin pensar en el futuro de Sancho, sin dar por sentado que Martínez será intocable.
Aston Villa tiene la mesa puesta para volver a una semifinal europea y confirmar que esta temporada no es una anécdota, sino el inicio de algo más grande. La pregunta es sencilla y brutal: ¿aprovechará esta generación una oportunidad que no siempre se repite?




