Freddie Woodman: De portero suplente a héroe del derbi
Fue un fin de semana de película para la familia Woodman, pero también uno que dejó a Liverpool haciendo cuentas con la enfermería. El sábado, Andy selló su segundo ascenso en tres temporadas con Bromley y los llevó a League One por primera vez en la historia del club. El domingo, su hijo Freddie debutó en la Premier League con Liverpool en una victoria histórica en el Hill Dickinson Stadium. Y todo porque la portería ‘red’ se quedó sin dueño por lesión.
La lesión que lo cambió todo
El plan de Arne Slot no contemplaba a Freddie Woodman en el césped. A los 58 minutos del primer derbi de Merseyside en el nuevo estadio de Everton, Giorgi Mamardashvili cayó lesionado en la rodilla y encendió las alarmas. Cambio obligado. El georgiano, que se había asentado como titular, dejó su sitio al tercer portero del equipo, un rol que suele vivir en la sombra… hasta que el fútbol decide lo contrario.
Para Woodman, 29 años, el momento no podía ser más extremo: debutar en la Premier con Liverpool, en un derbi, con el partido vivo y la grada rival empujando. Aguantó el tipo, respondió cuando tocaba y acabó formando parte del desenlace más dramático posible: el gol de Virgil van Dijk en el minuto 100, un cabezazo que no solo dio la victoria, también convirtió la apuesta de Woodman por ser tercer portero en un acierto rotundo.
Una portería en cuadro
El impacto de la lesión de Mamardashvili va más allá de ese derbi. Se espera que el georgiano esté de baja por un problema de rodilla, mientras que Alisson continúa fuera por una lesión muscular en los isquiotibiales y no apunta a regresar hasta la visita a Manchester United el 3 de mayo. Resultado: Liverpool se queda, de golpe, sin sus dos primeras opciones bajo palos.
En ese hueco aparece Woodman. Todo apunta a que el sábado vivirá su primera titularidad en la Premier League con Liverpool, y nada menos que ante Crystal Palace en Anfield. Para un guardameta nacido en Croydon, que fue mascota y recogepelotas en Selhurst Park y se formó en la academia del club del sur de Londres, el cruce tiene un peso emocional evidente. Pero llega condicionado por la realidad fría de las lesiones: la rodilla de Mamardashvili y el isquiotibial de Alisson marcan la agenda.
De titular indiscutible a seguro de emergencia
El cambio de vida de Woodman ha sido radical. Venía de tres temporadas como primer portero en Preston y dos cesiones con protagonismo en Swansea. Cinco años de titularidad continua en Championship. De repente, fichar por Liverpool el verano pasado, tras acabar contrato en Deepdale, significaba aceptar un papel nuevo: entrenar sabiendo que, casi siempre, el fin de semana lo vería desde el banquillo. O ni eso.
El propio guardameta admite que le costó asumirlo. Entendió rápido que su trabajo sería prepararse para esos hipotéticos 10 o 20 minutos que quizá nunca llegarían. O que llegarían, como en Goodison, cuando el partido arde y un compañero se va al suelo lesionado. Ocho meses de trabajo silencioso para un puñado de minutos que, de pronto, sostienen parte de la temporada de Liverpool.
Mientras Mamardashvili y Alisson pelean por volver, la portería es suya. Sin red, sin excusas. Y con la Premier y la clasificación a la Champions en juego.




