Feyenoord impuso el guion del partido desde la posesión y el territorio. Con un 60% de balón y 502 pases frente a los 342 de Sturm Graz, el equipo de Robin van Persie utilizó su 4-2-3-1 para instalarse en campo rival, acumulando gente por dentro y laterales altos. Sturm, en 4-4-2, aceptó un rol reactivo, con un bloque medio-bajo intentando cerrar líneas de pase más que disputar la posesión. Sin embargo, su plan de esperar y salir no se tradujo en amenaza: apenas 4 tiros totales y un xG de 0.1 reflejan que controló poco el espacio y casi nada el área. Feyenoord, en cambio, fue creciendo desde una circulación paciente, transformando la superioridad con balón en dominio territorial sostenido.
Eficiencia ofensiva
Ofensivamente, Feyenoord combinó volumen y cierta eficacia. Sus 18 tiros frente a los 4 de Sturm muestran una producción ofensiva muy superior, reforzada por 11 disparos dentro del área y 7 fuera de ella, lo que indica una mezcla de ataques profundos y remates desde media distancia. Los 5 saques de esquina contra solo 2 del rival confirman que el juego se jugó cerca del área de Daniil Khudyakov. Con 6 tiros a puerta y un xG de 1.32, el 3-0 habla de una eficacia alta: no fue una goleada basada en un aluvión de ocasiones clarísimas, sino en aprovechar bien las ventajas generadas.
Sturm Graz, con solo 2 tiros a puerta y 1 desviado, mostró una producción ofensiva casi inexistente. Sus 2 remates en el área y 2 desde fuera, sin apenas corners, evidencian un equipo que rara vez consiguió progresar con claridad ni cargar el área rival. El 40% de posesión y el 75% de acierto en pase sugieren fases cortas de circulación, más para respirar que para construir. En resumen, Feyenoord no solo dominó el balón, sino que tradujo ese dominio en un flujo constante de llegadas, mientras Sturm apenas pudo esbozar contragolpes aislados.
Disciplina defensiva e intensidad
En términos de intensidad, el duelo fue relativamente controlado. Feyenoord cometió 13 faltas y recibió 2 amarillas, mientras Sturm hizo 12 faltas y vio 1 tarjeta. No fue un partido excesivamente bronco, sino más bien de interrupciones tácticas para frenar transiciones. Defensivamente, Feyenoord se mostró muy sólido: solo 2 paradas de Timon Wellenreuther y 1 tiro bloqueado indican que el bloque funcionó, protegiendo bien su área.
En el otro lado, Sturm sufrió el asedio. Aunque Khudyakov solo registró 3 paradas, los 7 tiros bloqueados por la defensa y los 6 remates a puerta recibidos reflejan un equipo obligado a defender mucho y muy cerca de su portería. La cifra de xG en contra (1.32) combinada con 3 goles encajados señala que cualquier desajuste puntual fue castigado al máximo.
Conclusión
En definitiva, la combinación de posesión estructurada (60%), volumen ofensivo (18 tiros, 11 en el área) y una defensa que limitó a Sturm Graz a 4 remates permitió a Feyenoord imponer su plan. La eficacia en las áreas hizo que su dominio con balón se transformara en un 3-0 contundente.





