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El estallido de Neymar tras la eliminación en Copa do Brasil

El ambiente en Santos estalló tras la eliminación en cuartos de final de la Copa do Brasil ante el eterno rival Palmeiras. El 0-0 en Vila Belmiro solo certificó la caída después del 3-0 en la ida, pero el resultado quedó rápidamente en segundo plano. Todas las miradas se clavaron en Neymar y en su pierna derecha.

El atacante sintió un pinchazo en los isquiotibiales al final del primer tiempo y encendió todas las alarmas. Se marchó tocándose la parte posterior del muslo, visiblemente incómodo. La preocupación por su estado físico se mezcló de inmediato con la indignación por el estado del césped.

El estallido de Neymar

Horas después, Neymar llevó su enfado a Instagram y no dejó títere con cabeza. Apuntó directamente al equipo de mantenimiento del estadio.

«Quiero felicitar a nuestro jardinero de Vila Belmiro. Ayer fue el peor césped que el estadio ha visto en su historia, lleno de baches, porque tuvieron que descompactarlo el día antes del partido. Increíble. Además de jugar contra el rival, jugábamos contra el campo. Y para rematar, teníamos que hacer un esfuerzo extra en la aceleración y en la frenada porque la superficie estaba muy irregular. No es casualidad que tres jugadores se lesionaran en la primera parte. Felicitaciones, entonces… Vaya mierda de trabajo».

El mensaje corrió como la pólvora. No era solo una queja por frustración deportiva; Neymar vinculaba directamente el mal estado del campo con su lesión y la de sus compañeros. Y los hechos le dieron munición.

Tres lesionados y un césped en el punto de mira

La noche en Vila Belmiro fue un catálogo de sustos físicos. En un partido ya cargado de tensión por la rivalidad y por la desventaja en la eliminatoria, el césped se convirtió en protagonista incómodo.

Lucas Veríssimo tuvo que abandonar antes de tiempo con un problema en el tobillo. Barreal se sumó a la lista con molestias físicas durante una primera parte caótica, interrumpida una y otra vez por atenciones médicas. Tres futbolistas tocados en 45 minutos alimentaron la tesis de Neymar: el terreno de juego no estaba a la altura.

La sensación en el entorno de Santos era de mezcla entre impotencia y rabia. Eliminados por el gran rival, sin reacción en el marcador y con su principal estrella lesionada. Todo, sobre un césped que el propio Neymar describió como «lleno de agujeros».

Duda para el Brasileirão y debut a la vista

Según informó ESPN, Neymar es seria duda para el duelo de este domingo ante Internacional en el estadio Beira-Rio, correspondiente al Brasileirão. Las previsiones apuntan a que no estará disponible.

Ante su probable ausencia, el plan pasa por dar entrada a Arthur, llamado a ocupar una posición más adelantada, casi como un clásico número 10, para intentar llenar el enorme vacío creativo que deja Neymar. No es el escenario que Santos imaginaba a estas alturas de la temporada, pero la lesión del astro obliga a mover fichas de inmediato.

La respuesta irónica de Palmeiras

Mientras en Santos ardían las redes y se discutía el estado del césped de Vila Belmiro, desde el otro lado de la rivalidad llegó la réplica. Palmeiras no dejó pasar la oportunidad de hurgar en la herida con un mensaje cargado de ironía en sus redes sociales.

El club alviverde contrapuso el césped natural de Vila Belmiro con la superficie sintética de su Nubank Parque, donde se disputó el partido de ida.

«Queremos felicitar a los responsables del campo de Nubank Parque… No importa el día, el césped está siempre perfecto y sin agujeros, porque se cuida diariamente. ¡Puedes creerlo!», publicó el club el jueves.

La burla no se quedó ahí. Palmeiras calcó el tono del desahogo de Neymar para rematar el mensaje: «Además de ofrecer un buen campo de juego para el rival, nuestros atletas se sienten más seguros porque, durante las carreras, la superficie es siempre uniforme. No es coincidencia que Palmeiras sea el club de Serie A con menos lesiones en los últimos cinco años… Felicitaciones, ¿eh? Gran trabajo».

El cruce dejó algo claro: la batalla ya no se libra solo en el marcador. También se juega en el césped, en las redes y en el orgullo. Y mientras Neymar pelea contra el reloj para volver, la pregunta es inevitable: ¿cuánto puede costarle a Santos, en una temporada entera, una noche sobre un campo que su propia estrella calificó de “vaya mierda de trabajo”?