José Mourinho advierte a Raúl Asencio sobre la responsabilidad en el Real Madrid
José Mourinho lanzó un aviso tan público como contundente a Raúl Asencio. El técnico recordó que vestir la camiseta del Real Madrid implica una responsabilidad “las 24 horas del día” después de que saliera a la luz la última infracción del defensa, condenado por un delito contra la seguridad vial.
El miércoles, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias confirmó la condena a Asencio por conducir bajo los efectos del alcohol el pasado mes de agosto. El central, de 23 años, fue detenido el 16 de agosto en un control policial en Gran Canaria y dio una tasa cuatro veces superior al límite legal en la prueba de alcoholemia.
La sanción no fue menor: 14.400 euros de multa y la retirada del carné de conducir durante ocho meses. Todo ello mientras el jugador, formado en la cantera blanca desde 2017, aún no ha disputado un solo minuto esta temporada por lesión.
Mourinho marca la línea roja
En la rueda de prensa previa al partido de este viernes ante el Real Betis, Mourinho no esquivó el tema. Admitió que no está “contento” con la conducta de Asencio fuera del campo, aunque defendió su profesionalidad en Valdebebas.
“Hablé con él cuando llegué”, explicó el entrenador. “Hablé con él de cosas del pasado. Desde que llegué… no he vuelto a hablar con él”.
Dentro de la ciudad deportiva, el retrato que trazó fue muy distinto al de los titulares judiciales. “En Valdebebas, diría que es un profesional ejemplar. Cuando estaba en forma, nadie entrenaba más duro ni mejor que él. Ahora que lleva semanas lesionado, es el primero en llegar y el último en irse. Está extremadamente dedicado a su recuperación”.
Y entonces llegó el mensaje de fondo, el que apunta a algo más que a un expediente disciplinario: “Pero un jugador del Real Madrid es jugador del Real Madrid 24 horas al día. Siete días a la semana. Y 12 meses al año. Todo lo que haces fuera de tu vida profesional sigue siendo Real Madrid. Sigue dañando el prestigio de un club que es intocable. Que no se puede tocar. Y con eso, prácticamente estoy diciendo que… no estoy contento”.
Mourinho remató con una frase que sonó a ultimátum: “Todos cometemos errores. Pero los errores acumulados… esa ya es otra historia”.
Ante las insistentes preguntas, el portugués confirmó que el club ha “abierto una investigación” sobre el caso. El mensaje quedó claro: el asunto ha pasado del plano personal al institucional.
Un historial que pesa
Esos “errores acumulados” a los que aludió Mourinho tienen un contexto inmediato. El miércoles se conoció la condena por el delito de alcoholemia; el jueves, otro capítulo judicial se cerró en los tribunales.
Asencio fue absuelto por un juzgado español de los cargos relacionados con la difusión de imágenes sexuales de una mujer y de una menor sin su consentimiento. En esa misma causa, sus excompañeros de la cantera del Real Madrid Andrés García, Ferrán Ruiz y Juan Rodríguez aceptaron una pena de un año de prisión, suspendida, por distribución de pornografía infantil.
El caso llevaba tiempo proyectando una sombra espesa sobre el jugador y sobre el club. Ahora el proceso ha concluido, pero la huella pública permanece. Y ahí es donde entra el criterio de Mourinho.
Con el capítulo judicial cerrado, el técnico debe decidir si Asencio merece un sitio en sus planes deportivos o si el peso de su historial extradeportivo rompe definitivamente el vínculo.
Competencia feroz en la zaga
El contexto deportivo tampoco ayuda al canario. Dean Huijsen se ha asentado como fijo en el eje de la defensa en los primeros partidos de la temporada bajo el mando del nuevo entrenador. Antonio Rüdiger e Ibrahima Konaté se han ido alternando en el otro puesto de central, consolidando una rotación de alto nivel.
A todo ello se suma la inminente reaparición de Éder Militão, uno de los pilares del equipo antes de su lesión, y la irrupción del joven Mario Rivas, de 19 años, que dejó muy buenas sensaciones en la pretemporada.
Con ese escenario, el margen de Asencio se estrecha. Llega tarde por lesión, arrastra un expediente extradeportivo incómodo y se encuentra con una competencia feroz en su posición. No sólo tiene que recuperar la forma física; tiene que convencer a un entrenador que ya ha dejado claro que no sólo mira lo que ocurre en el césped.
Para un central que creció en la cantera blanca soñando con triunfar en el Santiago Bernabéu, la pregunta es directa: ¿le queda aún espacio para reconstruir su futuro en un Real Madrid que no perdona ni en el campo ni fuera de él?




