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Día 13 en el Mundial 2026: Ronaldo brilla y Inglaterra se estanca

Cristiano Ronaldo necesitaba una noche así. Portugal también. Y en Guadalajara, ante Uzbekistán, el capitán firmó el tipo de actuación que cambia el tono de un Mundial: doblete, goleada por 5-0 y un mensaje directo a cámara al final del partido. “I'm back, I'm back”. No hacía falta traducción.

Ronaldo en modo récord

Roberto Martínez resistió la tentación de sentar a Ronaldo tras el gris 1-1 ante DR Congo. Apuesta fuerte. Críticas por todas partes. Seis minutos bastaron para justificarla.

Joao Cancelo filtró un balón al área, Ronaldo se giró con la naturalidad de siempre y fusiló al primer palo. Gol. Historia: el primer futbolista en marcar en seis Mundiales. No parecía un veterano que llega a su última gran cita; parecía un delantero en plena caza.

La segunda gran intervención del capitán no fue para engordar su cuenta, sino para engañar a todos. Portugal disponía de una falta frontal, posición ideal para su clásico golpeo. Amago de disparo, carrera incluida… y, de repente, deja pasar el balón. Nuno Mendes, llegando desde atrás, conecta un zurdazo desde la frontal para el 2-0 en el minuto 17. Una jugada ensayada, un gesto de líder de vestuario.

Antes del descanso, Ronaldo volvió a aparecer. Bruno Fernandes calibró un pase al espacio, perfecto, y el ‘7’ atacó el hueco, controló en carrera y definió con frialdad en el 39’. Gol clínico, de manual. Con ese tanto, se convierte en el máximo goleador de Portugal en la historia de los Mundiales, por delante de Eusebio. No es un detalle menor.

Uzbekistán terminó derrumbándose. Un gol en propia puerta en el 60’ y el remate final de Rafael Leao en el 87’ redondearon una manita que lanza a Portugal en el Grupo K y cambia el clima alrededor del equipo. De la duda a la convicción en 90 minutos.

Al acabar, Ronaldo habló de trabajo, confianza y objetivos colectivos. Los récords personales, dijo, son “bonitos”, pero secundarios. El grito a la cámara, sin embargo, dejó claro que este Mundial ya tiene otra vez a uno de sus protagonistas habituales.

En el otro partido del grupo, Colombia tuvo que picar piedra ante una DR Congo muy ordenada y sostenida por un notable Lionel Mpasi. El portero aguantó todo lo que pudo, hasta que Daniel Muñoz apareció en el 76’ para romper el 0-0 con un derechazo que vale una victoria por 1-0 y el billete a la siguiente fase. Colombia ya está matemáticamente en el cuadro de octavos.

Inglaterra se apaga ante el muro ghanés

Si el día de Portugal fue un estallido, el de Inglaterra fue un frenazo. Tras el vibrante 4-2 a Croacia, el equipo de Thomas Tuchel se estrelló contra el orden de Ghana en un 0-0 espeso en el Grupo L.

El partido arrancó en un clima enrarecido: sonoras pitadas a Thomas Partey durante la presentación de los equipos. El mediocentro ghanés, que niega las acusaciones, tiene previsto ser juzgado el año que viene por presunta violación y agresión sexual. El ruido extradeportivo se coló en el ambiente antes del primer toque de balón.

Sobre el césped, Ghana volvió a mostrar por qué se ha ganado la etiqueta de una de las defensas más fiables del torneo. Inglaterra tuvo la pelota, pero le faltó filo. La primera parte se consumió sin un solo disparo a puerta entre ambos equipos. Mucho toque, poca amenaza.

Tuchel movió el banquillo y el ritmo subió algo. Nico O'Reilly, entrando desde atrás, rozó el gol con un cabezazo que se estrelló en el larguero. Ya en el tramo final, Harry Kane dispuso de la ocasión que Inglaterra buscaba: balón franco en el área y disparo alto, por encima del travesaño, a cuatro minutos del 90. No era la noche de los delanteros ingleses.

Kane, al término del encuentro, habló de un rival “difícil de romper”, de mucha posesión y de un tramo final de cada parte donde Inglaterra sí encontró mejores sensaciones y oportunidades, incluida la suya y el remate al travesaño de O'Reilly. El capitán se quedó con el punto y con la “gran posición” en la tabla, pero la imagen ofensiva deja interrogantes.

Hubo también gesto polémico en la protocolaria fila de saludos: Djed Spence pareció evitar estrechar la mano de Partey. Un detalle que no pasó desapercibido y que añade otra capa a un partido que, futbolísticamente, ofreció poco.

En el otro choque del Grupo L, Croacia se aferró al torneo con una victoria mínima pero vital: 1-0 ante Panamá en BMO Field, con gol de Ante Budimir en el minuto 54. El resultado mantiene con vida a los balcánicos, pero el foco estaba en otro hombre.

Luka Modric alcanzó su partido número 200 con la selección. Una cifra al alcance de muy pocos: solo es el cuarto futbolista de la historia en llegar a ese registro. A los 38 años, sigue marcando el ritmo, pidiendo la pelota en cada jugada y sosteniendo a una generación que se resiste a despedirse.

Panamá, derrotada, queda ya eliminada del Mundial. Croacia, en cambio, se gana una última oportunidad en la tercera jornada.

El tablero del Mundial se acomoda

Con el Día 13 se cerró la segunda ronda de la fase de grupos. Mañana arranca la última vuelta, la que no perdona errores. Varias selecciones ya tienen la clasificación en el bolsillo; otras hacen las maletas.

Entre las ya clasificadas para la ronda de 32 figuran México (Grupo A), United States (Grupo D), Alemania (Grupo E), Francia (Grupo I), Noruega (Grupo I), Argentina (Grupo J) y Colombia (Grupo K). En el lado opuesto, Haití (Grupo C), Turquía (Grupo D), Túnez (Grupo F), Jordania (Grupo J) y Panamá (Grupo L) ya no tienen opciones.

Doce selecciones de los Grupos A, B y C conocerán su destino en el Día 14. La fórmula es clara: los dos primeros de cada grupo avanzan de forma directa, acompañados por los ocho mejores terceros. El matiz importante está en el criterio de desempate: primero cuenta el enfrentamiento directo entre equipos igualados a puntos, después la diferencia de goles general y, a continuación, los goles a favor.

Si la igualdad persiste, entra en juego la famosa puntuación de fair play, calculada a partir de las tarjetas amarillas y rojas acumuladas. Menos amonestaciones, mejor clasificación. En un torneo tan apretado, un mal gesto o una protesta de más pueden costar una ronda eliminatoria.

Trump, Infantino y una final bajo los focos

Fuera del césped, el Mundial también dejó un titular de peso. FIFA confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregará el trofeo al campeón en la final del 19 de julio. Gianni Infantino explicó que ambos estarán juntos en la ceremonia y que los dos participarán en la entrega al capitán vencedor.

No será la primera vez que Trump comparte escenario con el máximo dirigente del fútbol mundial: ya coentregó el trofeo del Club World Cup el año pasado. Aquella escena terminó siendo objeto de burlas, con el presidente estadounidense prolongando su presencia en el campo y sumándose a las celebraciones de Chelsea mientras los jugadores miraban con cierta perplejidad. Esta vez, el escaparate será aún mayor.

Noruega entra a lo grande

Noruega también escribió su propia página en este Día 13. La selección nórdica selló su billete para las eliminatorias del Mundial 2026 y lo celebró fiel a su estilo: con una versión icónica de su ya viral celebración del “Viking Row”.

Un equipo que mezcla pegada, físico y una identidad muy marcada se planta en la ronda de 32 con algo más que puntos y goles: llega con una imagen poderosa, una marca reconocible y la sensación de que nadie querrá cruzarse con ellos demasiado pronto.

El Mundial entra en su tramo decisivo de fase de grupos. Ronaldo ha encendido su torneo, Inglaterra duda, Modric sigue acumulando eternidades y Noruega golpea la mesa. La tercera jornada dictará sentencia: ¿quién aprovechará el impulso y quién se quedará mirando cómo otros escriben la historia?