Crispin Chettri vuelve a tomar las riendas de la selección femenina de India. La All India Football Federation (AIFF) confirmó este martes su regreso como seleccionador, un movimiento que llega justo antes de la próxima ventana internacional y que marca un nuevo giro en un año turbulento para el equipo nacional.
El relevo es directo: Chettri sustituye a Amelia Valverde, cuya etapa fue tan breve como decepcionante. La entrenadora costarricense asumió el cargo en enero, precisamente en lugar de Chettri, pero su ciclo se cerró tras la floja actuación india en la AFC Women's Asian Cup, donde el conjunto se despidió en la fase de grupos sin una sola victoria en su primera presencia en el torneo continental en más de dos décadas. El mes pasado, el Comité Técnico de la AIFF decidió no renovar su contrato. Punto final.
Ahora, el escenario es Nairobi. La selección india se encuentra ya en la capital de Kenia para disputar la FIFA Series 2026 Kenya, un banco de pruebas clave en pleno proceso de reconstrucción. Chettri, que ya había dirigido al equipo durante las eliminatorias para la Women’s Asian Cup 2026 tras su nombramiento en febrero del año pasado, ha convocado a 22 jugadoras para este torneo amistoso, con la intención de dar continuidad a una base que conoce bien, pero también de ajustar piezas después del tropiezo continental.
No llega solo. Su cuerpo técnico también se renueva. Sujata Kar, elegida AIFF Women’s Coach of the Year 2025, se incorpora como entrenadora asistente, una presencia de peso en el banquillo que aporta prestigio y conocimiento del fútbol femenino indio. Bajo los palos, el trabajo específico recaerá en Fysal K Bapu, nombrado entrenador de porteras.
El contexto es claro: la India femenina viene de un golpe duro en Australia y necesita respuestas rápidas. Nairobi no otorgará títulos ni cambiará el pasado, pero sí puede marcar el tono del nuevo ciclo. Chettri ya conoce el vestuario, el entorno y las exigencias. Esta vez, no llega a abrir un proyecto, sino a retomarlo. Y lo hace con la obligación de transformar una reaparición gris en Asia en un punto de partida real hacia 2026.





