En Dortmund no quieren que el verano les explote en la cara. En los despachos del Signal Iduna Park ya trabajan con un escenario incómodo: perder a dos de sus centrales de referencia en el mismo mercado. Por eso, el nombre de Abdelhamid Ait Boudlal ha pasado de simple seguimiento a objetivo prioritario.
Ait Boudlal, el próximo gran proyecto para el eje
Ait Boudlal, 19 años, pertenece al Rennes y tiene contrato hasta 2028. No es todavía una estrella consolidada, pero su cotización sube a gran velocidad. En Francia se le ve como uno de los defensas más prometedores de la Ligue 1, y en Dortmund han decidido adelantarse antes de que su precio se dispare.
Su carta de presentación ya incluye un título de la Copa África de Naciones con Marruecos, en un contexto peculiar marcado por una resolución legal posterior al torneo. Formó parte de la selección campeona, aunque no llegó a tener protagonismo real: solo una breve aparición con la absoluta y ningún minuto en esa edición del campeonato. Aun así, su presencia en un grupo de ese nivel confirma lo que muchos ojeadores llevan tiempo anotando en sus informes.
Para el director deportivo Ole Book, es una pieza clave en el plan de reconstrucción de la zaga. Un proyecto de central para varios años, con margen de crecimiento y un perfil que encaja con la idea de rejuvenecer la línea defensiva sin perder competitividad inmediata.
El caso Schlotterbeck lo condiciona todo
La ofensiva por Ait Boudlal no nace en el vacío. Tiene un detonante claro: la incertidumbre alrededor de Nico Schlotterbeck. El internacional alemán es un fijo en el once del BVB, un pilar del sistema, pero sus negociaciones de renovación se han enquistado.
Las conversaciones se alargan, no llegan a buen puerto y parte de la afición empieza a mostrar cansancio con el culebrón público sobre su compromiso a largo plazo. Cada semana sin acuerdo aumenta la sensación de que algo puede romperse.
Dortmund, escarmentado por otros veranos agitados, no quiere esperar a que la situación estalle. Si Schlotterbeck decide buscar un nuevo reto lejos del club, el golpe deportivo sería enorme y la presión sobre el área de fichajes, todavía mayor. De ahí la necesidad de tener un plan B listo… y un plan C, por si acaso.
La salida de Süle abre un agujero aún mayor
Como si no bastara con el frente Schlotterbeck, el club trabaja con la previsión de perder también a Niklas Süle. El ex del Bayern Munich apunta a una salida en la próxima ventana estival, lo que dejaría al vestuario sin una de sus grandes referencias en experiencia y físico en el centro de la defensa.
Perder a Süle y, potencialmente, a Schlotterbeck en el mismo verano sería un doble golpe difícil de encajar. No se trata solo de nombres, sino de jerarquía, centímetros, oficio y liderazgo en una zona crítica del campo. Por eso en Dortmund asumen que quizá no baste con un solo fichaje.
Ole Book y su equipo manejan la posibilidad de incorporar varios centrales para sostener la estructura. Ait Boudlal es el nombre que más fuerza ha cobrado en las últimas semanas, pero no es el único apuntado en la libreta.
Senesi, Gadou y un casting a escala europea
El radar del BVB se extiende por todo el continente. Entre los perfiles seguidos aparecen Marcos Senesi y Joane Gadou, dos nombres que se han repetido con frecuencia en los informes recientes. El mensaje es claro: no se quiere llegar a agosto con prisas y sin alternativas.
La estrategia pasa por abrir el abanico, comparar opciones y tener margen de maniobra si alguna operación se encarece o se complica. Ait Boudlal encarna la apuesta de futuro. Otros, como Senesi, aportarían un punto de madurez inmediata. El equilibrio entre presente y mañana marcará la hoja de ruta del verano.
Un Dortmund que también mira hacia las bandas
La reconstrucción no se limita a la defensa. En el club asumen que el ataque también necesita un lavado de cara. La idea táctica que se dibuja para la próxima temporada mira de nuevo hacia los extremos puros, esos “wingers” de cal en las botas, abiertos, profundos, capaces de estirar el campo y ganar duelos por fuera.
El diagnóstico interno es claro: la plantilla actual no tiene suficientes jugadores con ese perfil específico. De ahí el interés en jóvenes como Diego Moreira, actualmente en el Strasbourg y con contrato hasta 2029. El futbolista, según las informaciones, ve con buenos ojos dar un salto en su carrera, y encaja en el molde de atacante dinámico que el BVB busca para devolver amplitud y vértigo a su juego.
Dortmund se asoma a un verano decisivo. Entre centrales por llegar, posibles salidas de peso y un ataque por redefinir, el club se juega algo más que una simple remodelación: se juega el esqueleto competitivo con el que quiere pelear en Alemania y en Europa en los próximos años.





