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Jamie Carragher advierte al Arsenal sobre la Premier y la Champions

El pulso por la Premier League ha cambiado de temperatura en cuestión de días y, de repente, el Arsenal mira el tramo final desde una posición de fuerza. Dos victorias seguidas ante Newcastle United y Fulham, combinadas con el tropiezo de Man City frente al Everton, han abierto una ventana que en el Emirates sueñan con convertir en puerta grande.

El equipo de Mikel Arteta manda en la clasificación con cinco puntos de ventaja. Man City conserva un partido pendiente, sí, pero ya no depende de sí mismo. El margen, por pequeño que sea, ahora es del Arsenal. Y ahí entra Jamie Carragher.

El exdefensa del Liverpool, voz autorizada del fútbol inglés, ve un punto de no retorno muy claro: el duelo del domingo ante el West Ham, un equipo que se juega la vida en la zona baja.

“Si pasan West Ham, no lo van a tirar”

Man City abre fuego este fin de semana. Recibe al Brentford el sábado por la noche. Al día siguiente, el Arsenal visita el siempre incómodo campo del West Ham, con la presión de saber ya el resultado del vigente campeón. Para Carragher, todo se condensa en esos 90 minutos en el este de Londres.

“Ese es el partido que puede ir en cualquier dirección, pero si el Arsenal cruza la línea contra el West Ham, no los veo tirándolo a partir de ahí”, explicó Carragher en declaraciones a The Metro durante The 2026 Women’s Football Awards.

No lo ve como un simple encuentro más en el calendario. Lo eleva.

“Si lo piensas, se podría decir que es el partido más grande de la temporada. Pero para muchos otros equipos, probablemente es el partido más grande para el West Ham. Tienen que sacar algo”.

Ahí se cruzan intereses por todas partes.

“Es un partido enorme para el Tottenham, por lo que significa el West Ham. Es un partido enorme para el Man City, por la situación del Arsenal. Creo que ese partido del fin de semana es enorme, no solo para los dos equipos implicados, que también lo es. Pero también por lo que provoca para City y Tottenham”.

La sensación es clara: si el Arsenal sobrevive al West Ham, la inercia del título podría volverse imparable. Si tropieza, la puerta se le vuelve a abrir a Pep Guardiola.

El otro frente: PSG y una final bajo presión

Pero Carragher no se queda solo en la Premier. Mira más allá, a la final de la Champions League frente al PSG, y ahí introduce un matiz que en el norte de Londres no gustará escuchar: ese partido, dice, puede convertirse en un problema si el equipo de Arteta se queda sin la liga.

“Ese partido será un problema real si no ganan la liga”, avisa.

El razonamiento es sencillo y duro a la vez.

“Creo que eso será un problema. Sí, quieres ganarlo todo, pero creo que el Arsenal realmente quiere ganar la liga. No le harían ascos a la Champions League, pero creo que el Liverpool estuvo en esa situación hace unos años, cuando llevaba tanto tiempo sin ganar la liga que solo querían dejarlo hecho”.

Carragher no reniega del peso histórico de la competición europea.

“Para mí, casi siempre digo que la Champions League es un trofeo más grande de ganar. Pero cuando llevas tanto tiempo sin la liga, estarán desesperados por eso”.

Ahí está el nudo emocional de la temporada del Arsenal: romper la sequía doméstica o levantar por primera vez la Copa de Europa. Y el excentral cree que el orden de los éxitos puede marcarlo todo.

“Si la ganan, que deberían hacerlo por la posición en la que están ahora mismo, creo que les dará un impulso enorme. Lo necesitarán al llegar a la final”.

El rival, PSG, entra en escena con el papel de favorito sobre el papel.

“Creo que todos sabemos que el PSG es el mejor equipo, pero eso no significa que el Arsenal no pueda ganar un partido a vida o muerte”.

La lectura es contundente: si el Arsenal amarra la Premier, llegará a la final de Champions liberado, con la medalla ya colgada y la posibilidad de hacer historia sin el peso de la obligación. Si se le escapa la liga, esa noche ante el PSG puede convertirse en juicio, más que en celebración.

La temporada de Arteta y los suyos se mueve sobre esa delgada línea. Y todo, según Carragher, puede empezar a definirse en un lugar tan poco glamuroso como el campo del West Ham.