Bologna remonta dos goles y rescata un punto ante un Celtic en inferioridad numérica.
En el Stadio Renato Dall'Ara, Bologna y Celtic firmaron un 2-2 vibrante en la jornada 7 de la fase de liga de la UEFA Europa League 2025. El equipo de Vincenzo Italiano reaccionó tras un primer tiempo desastroso y un 0-2 en contra, aprovechando la superioridad numérica tras la expulsión de Reo Hatate. El empate permite a Bologna consolidarse en la parte alta de la tabla global de la competición, con 12 puntos y plaza asegurada para los play-offs de 1/16 de final, mientras que Celtic suma un punto valioso para mantenerse también en zona de clasificación, aunque con más apuros y una diferencia de goles negativa.
Primer tiempo: Celtic golpea pronto y se queda con diez
El partido se rompió muy temprano. A los 6', Celtic se adelantó con un gol de R. Hatate, asistido por D. Maeda, aprovechando su primera gran llegada para poner el 0-1 y silenciar al Dall'Ara. El conjunto de Martin O'Neill, ordenado en su 4-2-3-1, encontró premio inmediato a su plan de contragolpe.
La intensidad visitante tuvo un coste disciplinario. Daizen Maeda vio la amarilla a los 27' por falta, y Reo Hatate fue amonestado a los 31'. Tres minutos después, al 34', el propio Hatate recibió una segunda tarjeta amarilla, de nuevo por falta, que se transformó en roja. Celtic se quedaba con diez antes del descanso, obligado a replegarse.
Bologna también se cargó de tensión: Juan Miranda vio la amarilla a los 39'. Y cuando parecía que el descanso podía servir para recomponer al cuadro italiano, llegó el 0-2: a los 40', A. Trusty marcó el segundo para Celtic tras asistencia de A. Engels, castigando de nuevo a un Bologna desajustado en las áreas.
Segundo tiempo: cambios de Italiano y reacción furiosa
Con un jugador más y dos goles abajo, Bologna necesitaba un giro inmediato tras el descanso. Martin O'Neill fue el primero en mover ficha: al 46', S. Tounekti dejó su lugar a B. Nygren, un cambio de banda por banda para refrescar piernas en la línea de mediapuntas y sostener las transiciones con un hombre menos.
Vincenzo Italiano respondió al 56' con un ajuste claramente ofensivo: retiró al centrocampista T. Pobega para dar entrada al delantero J. Odgaard. El mensaje era inequívoco: asumir riesgos para volcarse al ataque. Dos minutos después, el movimiento dio frutos. Al 58', T. Dallinga recortó distancias (1-2) tras asistencia precisamente de J. Odgaard, que impactó de inmediato en el partido.
Con el 1-2, Bologna se instaló en campo rival y el empate llegó al 72': J. Rowe firmó el 2-2, culminando la remontada parcial y aprovechando el asedio constante sobre el área de Kasper Schmeichel. Italiano siguió apretando: al 73', B. Domínguez dejó su sitio a R. Orsolini, y L. Ferguson fue sustituido por N. Cambiaghi, dos cambios claramente ofensivos —un extremo y un centrocampista ofensivo— para buscar el 3-2.
Celtic trató de resistir con cambios de contención y energía. Al 76', Yang Hyun-Jun fue sustituido por J. Kenny, refrescando el frente ofensivo para ganar aire en las salidas. En la misma ventana, C. Donovan dejó el campo para la entrada del lateral A. Ralston, reforzando la línea defensiva ante la avalancha boloñesa. Italiano aún movió una pieza más atrás: al 85', el central N. Casale fue reemplazado por C. Lykogiannis, un lateral con vocación ofensiva que podía ofrecer amplitud desde atrás. O'Neill respondió al 87' sustituyendo a A. Engels por P. Bernardo, buscando piernas frescas en la medular para aguantar el resultado. Pese al dominio territorial de Bologna, el marcador ya no se movió.
Radiografía estadística: asedio boloñés ante la eficacia escocesa
Los números reflejan con claridad el guion del partido. Bologna controló el 71% de la posesión frente al 29% de Celtic, construyendo su juego sobre 525 pases totales con un 87% de precisión, por solo 236 pases y un 69% de acierto del conjunto de Glasgow. El cuadro de Italiano gobernó el balón y el territorio, especialmente tras la expulsión de Hatate.
En ataque, la diferencia fue abismal en volumen: 36 remates totales de Bologna frente a solo 8 de Celtic. Sin embargo, la eficacia fue desigual: los italianos solo colocaron 10 tiros a puerta, por 5 de los escoceses, que con mucho menos lograron el mismo botín goleador. El modelo de expected goals subraya la justicia del 2-2: 2.46 xG para Bologna y 1.99 xG para Celtic, ambos cerca de su producción esperada. Schmeichel firmó 7 paradas ante 3 de Łukasz Skorupski, síntoma de la presión local.
En el apartado disciplinario, Celtic acabó muy castigado: 11 faltas, 3 amarillas y 1 roja, por 8 faltas y solo 1 amarilla de Bologna. La intensidad y las urgencias defensivas del equipo de O'Neill, especialmente tras quedarse con diez, se tradujeron en un mayor número de infracciones.
Clasificación e impacto en la Europa League
Con este empate, Bologna se mantiene en la 15ª posición de la tabla global de la UEFA Europa League, con 12 puntos, una diferencia de goles de +4 y un balance total de 3 victorias, 3 empates y solo 1 derrota (11 goles a favor, 7 en contra). En casa sigue invicto (1 triunfo y 3 empates, 7-4 en goles), consolidando su plaza de promoción hacia los play-offs de 1/16 de final y confirmando una trayectoria al alza (formato reciente: DWWDW).
Celtic, por su parte, continúa en la 24ª plaza con 8 puntos y una diferencia de goles de -4 (9 a favor, 13 en contra). El equipo de O'Neill mantiene también billete para los play-offs, pero con un margen más estrecho y un rendimiento irregular (DLWLW). Fuera de casa, el 2-2 en Bologna deja un balance equilibrado (1 victoria, 2 empates, 1 derrota, 7-7 en goles), suficiente para seguir vivo en Europa, aunque con la sensación de haber dejado escapar una victoria que parecía encarrilada en el primer tiempo.





