El partido en el Estádio Municipal de Braga, que terminó 1–0 a favor de SC Braga, se definió por un contraste claro entre balón y espacios. SC Braga manejó más la posesión (57% frente al 43% de Nottingham Forest), apoyado en una estructura de 3-4-2-1 y en 561 pases con un 87% de acierto, buscando control territorial y circulación paciente. Sin embargo, Forest, desde su 4-4-2, controló mejor las zonas de peligro: pese a tener menos balón, generó más volumen ofensivo y mejores ocasiones. El plan inglés se basó en replegar, aceptar fases largas sin pelota y explotar transiciones rápidas, obligando a Braga a atacar en estático y a vivir más lejos del área rival.
Eficiencia ofensiva
Los números revelan una “posesión estéril” de SC Braga. Con 57% de balón solo produjo 6 tiros totales, todos dentro del área, pero sin un solo disparo a puerta (0 tiros a puerta, 5 fuera y 1 bloqueado). Su xG de 0.55 confirma un ataque plano, con pocas situaciones claras pese al dominio territorial. Los 3 saques de esquina también indican una presión moderada, pero no un asedio constante.
Nottingham Forest, con menos posesión, fue mucho más incisivo: 12 tiros totales, el doble que Braga, con 5 a puerta y un xG de 1.74. Es decir, transformó su 43% de balón en llegadas de calidad, combinando 7 tiros dentro del área y 5 desde fuera. El hecho de que el portero de Braga registrara 4 paradas subraya que el equipo inglés sí obligó al guardameta a intervenir repetidamente. Pese a terminar sin marcar, los datos describen un plan de contraataque y ataques directos mucho más productivo que la circulación paciente de los locales, que careció de filo en el último tercio.
Disciplina defensiva e intensidad
El duelo fue crecientemente físico, especialmente por parte de Nottingham Forest. El equipo inglés cometió 18 faltas frente a las 10 de SC Braga, reflejando una estrategia de interrupción constante para cortar ritmos y transiciones rivales. Ambos equipos vieron 3 tarjetas amarillas, pero Forest además sufrió una roja a Elliot Anderson en el descuento, síntoma de la tensión acumulada y de un planteamiento agresivo en duelos e intervenciones.
Defensivamente, Braga protegió bien su área: solo 1 tiro bloqueado, pero 4 paradas de su portero y sin conceder goles pese a un xG rival alto (1.74). Forest, por su parte, no registró ninguna parada (0 “Goalkeeper Saves”), lo que indica que la zaga y la estructura defensiva, más que el portero, mantuvieron a Braga lejos de situaciones de remate limpio.
Conclusión
En resumen, la eficiencia en la gestión del espacio y la solidez defensiva de SC Braga pesaron más que la producción ofensiva superior de Nottingham Forest. La posesión controlada de los locales, aunque poco profunda, unida a su capacidad para resistir 12 tiros y 1.74 xG, terminó imponiéndose a un plan inglés más directo pero ineficaz en la definición.





