El partido en el Stadio Olimpico fue un duelo extremadamente equilibrado en términos de balón, pero no en términos de control de las áreas. La posesión terminó 50%-50% (454 pases de AS Roma por 452 de VfB Stuttgart, ambos con 83% de acierto), lo que refleja un choque simétrico más que un dominio territorial claro. Sin embargo, Roma supo gobernar los momentos y los espacios cercanos a su propia área, aceptando que Stuttgart generara volumen ofensivo pero no situaciones realmente limpias. El 1-0 al descanso orientó el plan romano hacia una gestión más controlada del ritmo, mientras Stuttgart tuvo que asumir más riesgos sin romper nunca el bloque local.
Eficiencia ofensiva
Los números de tiro muestran que Stuttgart produjo más volumen, pero con menos colmillo. El equipo alemán terminó con 15 disparos totales frente a los 12 de Roma, y con 5 tiros a puerta por 4 de los italianos. Además, acumuló un xG de 1.77 frente al 0.94 de Roma, lo que indica que generó situaciones con potencial, pero sin transformar esa superioridad en el marcador: un ejemplo claro de falta de eficacia en el último toque.
Roma, en cambio, fue mucho más selectiva. De sus 12 disparos, 10 llegaron desde dentro del área, señal de un ataque paciente que buscó finalizar sólo cuando encontraba ventajas claras. Stuttgart combinó 9 tiros dentro del área con 6 desde fuera, lo que sugiere que, a medida que el tiempo avanzaba y el marcador seguía en contra, recurrió más a remates lejanos. También se aprecia el distinto enfoque en balón parado: sólo 2 saques de esquina para Roma frente a 4 de Stuttgart, reforzando la idea de un conjunto visitante más insistente en cargar el área, mientras Roma priorizó ataques más estructurados y menos repetitivos, pero más productivos en términos de goles.
Disciplina defensiva e intensidad
Ambos equipos firmaron un partido intenso pero relativamente controlado: 12 faltas cometidas por cada lado y sólo 3 tarjetas amarillas en total (2 para Stuttgart, 1 para Roma). No hubo un plan claramente disruptivo, sino duelos físicos dentro de un marco táctico ordenado. La clave defensiva estuvo en la gestión del área y en las porterías. El guardameta de Roma realizó 5 paradas, el doble que Alexander Nübel (2), lo que indica que Stuttgart sí consiguió finalizar, pero se topó con un muro bajo palos y con un bloque que supo proteger bien los rechaces (sólo 4 tiros bloqueados por Roma frente a 2 de Stuttgart). La ausencia de tarjetas rojas y de un número excesivo de faltas sugiere que Roma defendió más por colocación y densidad que por entradas al límite.
Conclusión
En un duelo de posesión equilibrada, la diferencia estuvo en la gestión de las áreas: la eficacia selectiva de AS Roma y la solidez de su portero pesaron más que el mayor volumen y el xG superior de VfB Stuttgart. En última instancia, la eficiencia romana se impuso al esfuerzo ofensivo alemán.





