El partido en el Stadion Wankdorf se definió por el control del balón frente al control del espacio. Lyon impuso una posesión clara del juego con un 62% de balón y 570 pases totales (88% de precisión), marcando el ritmo desde su 4-3-3 y asentándose en campo rival. BSC Young Boys, con solo un 38% de posesión y 336 pases (84% de acierto), aceptó un rol más reactivo, buscando transiciones rápidas desde su 4-2-3-1. Sin embargo, esa apuesta de bloque medio-bajo y salidas verticales no se tradujo en suficiente amenaza sostenida, mientras Lyon, con circulación paciente, fue acumulando control territorial y minimizando el desorden defensivo.
Eficiencia ofensiva
En términos de producción, Lyon fue el equipo más constante y variado. Sumó 13 tiros totales frente a los 7 de BSC Young Boys, con 4 remates a puerta y 7 disparos desde dentro del área, pero también 6 desde fuera, lo que refleja una combinación de ataques elaborados y finalizaciones desde la frontal ante un bloque suizo replegado. Pese a esa mayor frecuencia de tiro, su xG fue de solo 0.67, lo que indica que muchas ocasiones fueron de ángulo o distancia media, más que situaciones clarísimas.
Young Boys, en cambio, concentró sus 7 tiros todos dentro del área, sin intentos desde fuera (0 tiros desde fuera del área) y apenas 1 disparo a puerta. Su xG de 0.8 revela que, aunque generaron alguna situación de calidad, les faltó volumen y repetición. Los 3 córners por lado muestran un equilibrio en acciones a balón parado, pero el dato clave es la diferencia de remates: Lyon transformó su dominio posicional en 13 tiros, mientras que Young Boys no consiguió convertir sus ataques aislados en una presión ofensiva sostenida sobre Rémy Descamps, que solo tuvo que realizar 1 parada en todo el encuentro.
Disciplina defensiva e intensidad
El partido fue relativamente controlado en lo físico: 11 faltas de BSC Young Boys y 10 de Lyon, con 3 amarillas para cada equipo. No se aprecia una estrategia de ruptura constante del ritmo, sino más bien faltas tácticas puntuales y tensión creciente en el tramo final, como muestran las tarjetas por “Argument” en los minutos 82-83 y la amonestación por “Time wasting” en el 90+5 para Lyon.
En portería, Marvin Keller registró 3 paradas, reflejo de que Lyon, aunque no bombardeó, sí obligó al guardameta local a intervenir más. El dato de “goals_prevented” en 0 para ambos indica que ninguno de los porteros tuvo que firmar una actuación extraordinaria más allá de lo esperable según la calidad de los tiros recibidos. Los 4 tiros bloqueados de Lyon frente a 3 de Young Boys muestran líneas defensivas atentas, pero con el bloque suizo más exigido en su área.
Conclusión
En última instancia, la combinación de posesión estructurada (62%), mayor volumen de tiros (13) y gestión del ritmo permitió a Lyon imponer su plan. BSC Young Boys, con menos balón y solo 1 tiro a puerta pese a un xG similar, no encontró la eficacia necesaria: la eficiencia y el control territorial de Lyon se impusieron a la resistencia local.





