El partido en el Eleda Stadion se definió por el control del balón y de los ritmos impuesto por FK Crvena Zvezda. Con un 59 % de posesión y 610 pases totales (85 % de precisión), el equipo de Vladan Milojevič llevó la iniciativa territorial y posicional, obligando a Malmo FF, en 4-4-2, a replegar y vivir más tiempo cerca de su propia área. Malmo, con solo un 41 % de posesión y 433 pases al 78 %, buscó un plan más directo, pero rara vez consiguió progresar con claridad. El resultado 0-1 refleja un duelo donde los serbios gobernaron el juego con balón y Malmö apenas encontró vías para amenazar.
Eficiencia ofensiva
La diferencia de volumen ofensivo fue clara: FK Crvena Zvezda terminó con 12 tiros totales frente a solo 4 de Malmo FF. Los visitantes combinaron bien su 4-1-4-1, alternando llegadas desde segunda línea con Marko Arnautović como referencia. Sus 6 disparos dentro del área y 4 tiros a puerta, apoyados por 7 saques de esquina, muestran una circulación paciente que acababa generando posiciones de remate razonables (xG 1.67).
Malmo, en cambio, fue prácticamente inofensivo: 4 tiros en todo el partido, solo 2 desde dentro del área y, dato clave, 0 tiros a puerta. Sus 3 córners no se tradujeron en segundas jugadas peligrosas ni en oleadas sostenidas. El xG 0.42 ilustra un equipo que apenas pisó zonas de finalización. El 4-4-2 no logró conectar a los delanteros con los mediocampistas: Erik Botheim y Emmanuel Ekong quedaron aislados, lo que explica que, pese a ir por detrás en el marcador desde pronto, Malmö no incrementara significativamente su volumen de remates.
La relación entre producción y marcador habla de una Crvena Zvezda dominante pero no del todo despiadada: muchas llegadas (12 tiros, 7 córners) para solo un gol, más cercana al “control con cierto desaprovechamiento” que a la “eficiencia máxima”.
Disciplina defensiva e intensidad
En términos de intensidad, el encuentro fue moderadamente físico: 13 faltas de Malmo FF y 12 de FK Crvena Zvezda, con 2 amarillas para los locales y 1 para los visitantes. No se aprecia una estrategia de cortar el juego de forma sistemática, sino faltas repartidas para frenar transiciones puntuales.
Defensivamente, el dato más revelador es que el portero visitante no tuvo que realizar ninguna parada (0 “Goalkeeper Saves”), prueba de la incapacidad de Malmö para exigir a la zaga serbia. Al otro lado, el guardameta local intervino 3 veces, acorde con los 4 tiros a puerta rivales, sosteniendo al equipo y evitando que la diferencia en el marcador reflejara más fielmente el xG 1.67. Los 2 tiros bloqueados de Malmö indican cierto intento de disparar desde fuera, rápidamente neutralizado por la defensa de Crvena Zvezda, bien colocada en bloque medio.
Conclusión
En última instancia, el plan de FK Crvena Zvezda se basó en control de posesión, circulación segura y volumen sostenido de llegadas, mientras que Malmo FF nunca transformó su 4-4-2 en amenaza real. La superioridad en posesión (59 %) y tiros (12-4) explica un 0-1 donde la eficiencia serbia superó la esterilidad ofensiva local.





