El partido en el Groupama Arena, que terminó con un empate 1–1, se estructuró como un choque de planes muy definidos: Ferencvarosi TC, desde su 3-4-2-1, buscó mandar sin monopolizar el balón, mientras Panathinaikos, en 5-4-1, priorizó orden y seguridad. La posesión quedó ligeramente del lado griego (53% frente al 47%), pero sin traducirse en una superioridad clara en volumen ofensivo. El cuadro local controló mejor los espacios interiores, reflejado en sus 8 tiros dentro del área frente a los 5 del rival, mientras Panathinaikos manejó más la circulación (463 pases contra 407) pero con menor profundidad real.
Eficiencia ofensiva
El reparto de tiros (11 para Panathinaikos, 10 para Ferencvarosi TC) muestra un duelo equilibrado, pero el tipo de ocasiones revela matices distintos. Los húngaros construyeron un plan para llegar con más gente por dentro: 8 de sus 10 remates fueron desde dentro del área y generaron un xG de 1.49, señal de ocasiones de alta calidad. Sin embargo, solo 2 tiros a puerta indican cierta falta de precisión en el último gesto.
Panathinaikos, en cambio, alternó ataques posicionales con golpes más directos, pero con menor claridad: 6 de sus 11 disparos fueron desde fuera del área, lo que explica un xG mucho más bajo (0.61). A pesar de tener un remate más a puerta (3 por 2), su estructura de 5-4-1 priorizó no desorganizarse antes que cargar el área rival. Los 4 saques de esquina frente a los 5 de Ferencvarosi TC refuerzan la idea de un intercambio parejo, donde ninguno sometió al otro de forma sostenida, pero el equipo local logró fabricar situaciones más peligrosas a partir de su ocupación de carriles interiores y segundas jugadas.
Disciplina defensiva e intensidad
En fase defensiva, los planteamientos también se diferenciaron. Ferencvarosi TC fue mucho más agresivo sin balón: 17 faltas cometidas frente a solo 9 de Panathinaikos, reflejando un plan de presión e interrupción constante para evitar que los griegos progresaran con comodidad. Esta intensidad se acompañó de 2 tarjetas amarillas, por 2 también de Panathinaikos, pero con una distribución distinta: los locales cargaron el juego físico en el centro del campo, mientras los visitantes mantuvieron un bloque más conservador.
El peso de los porteros fue limitado: solo 2 paradas del guardameta local y 1 de Alban Lafont evidencian que, aunque hubo llegadas, muchas acciones se resolvieron antes del remate claro (5 tiros bloqueados de Ferencvarosi TC y 3 de Panathinaikos). La línea de cinco griega y la zaga de tres húngara funcionaron como filtros eficaces, priorizando la protección del área.
Conclusión
En síntesis, Ferencvarosi TC ganó en calidad de ocasiones (xG 1.49, 8 tiros en el área) apoyado en una presión intensa (17 faltas) y ocupación agresiva de espacios, mientras Panathinaikos compensó su ligera superioridad en posesión con solidez estructural pero menor amenaza real. Finalmente, la eficiencia puntual equilibró un duelo tácticamente muy parejo.





