El golpe del fin de semana aún retumba en Ámsterdam. Ajax cayó en casa por 1-2 ante FC Twente y no solo perdió un partido: cedió también el cuarto puesto en la VriendenLoterij Eredivisie y, con él, el control sobre su futuro europeo. Los Tukkers son ahora cuartos, en plaza de Europa League. Ajax, quinto, mira la tabla con una inquietud que hace unos años habría parecido impensable.
La pregunta ya no es si esta temporada es decepcionante. Eso está fuera de debate. La cuestión es otra, mucho más cruda: ¿puede Ajax hundirse aún más y terminar séptimo, fuera de toda competición europea?
Un calendario que huele a trampa
Los números engañan. Sobre el papel, la diferencia con FC Twente es mínima: solo dos puntos separan a Ajax, con 48, del cuarto puesto. Pero el calendario no entiende de nostalgias ni de escudos históricos.
Primero, dos salidas: Heracles Almelo y NAC Breda. Campos incómodos, rivales que ven en Ajax la oportunidad perfecta para firmar su gran noche del año. Cada desplazamiento, una prueba de carácter para un equipo que esta temporada ha mostrado poco de eso.
Y después, una recta final que parece diseñada para medir nervios de acero: PSV, FC Utrecht y sc Heerenveen. Tres partidos con aroma a final, tres rivales que no van a regalar absolutamente nada. PSV, campeón nacional, querrá cerrar el curso reafirmando su dominio. Utrecht y Heerenveen, en plena pelea por los play-offs europeos, llegarán con el cuchillo entre los dientes.
Si Ajax buscaba un camino plácido hacia Europa, no lo va a encontrar aquí.
Utrecht, la pesadilla recurrente
El duelo ante FC Utrecht tiene algo de examen psicológico. El equipo de Ron Jans se ha convertido en una auténtica bestia negra para los de Ámsterdam: solo una victoria de Ajax en los últimos cinco enfrentamientos entre ambos clubes. Una estadística que pesa, sobre todo cuando el margen de error se ha reducido a cero.
Utrecht llega noveno, con 40 puntos, a solo uno de Sparta Rotterdam, que marca actualmente la última plaza de play-offs con 41. Necesita sumar, sí o sí. Y viene lanzado: solo dos derrotas en sus últimos diez partidos de liga, y no precisamente ante cualquiera. Cayó por la mínima frente a PSV (4-3) y Feyenoord (0-1). Compite, muerde y se mantiene en todos los partidos.
Para Ajax, no será solo un partido clave en la tabla. Será un pulso contra un rival que le ha tomado la medida en los últimos años.
Heerenveen acecha… y espera en la última jornada
Si Utrecht representa el peligro inmediato, Heerenveen es la amenaza silenciosa que crece jornada a jornada. El club frisón encadena cinco encuentros sin perder y ya se ha instalado en la séptima posición, a solo cuatro puntos de Ajax.
La distancia es corta. Demasiado corta para un equipo que ha dejado escapar tantos puntos como el de Ámsterdam.
El precedente de esta temporada tampoco invita al optimismo en la capital: en el Johan Cruijff ArenA, el Ajax de Óscar García no pasó del 1-1 ante Heerenveen. Y el calendario guarda un giro cruel para el final: ambos se verán las caras en la última jornada, en el Abe Lenstra Stadion.
Allí, Heerenveen podría rematar lo que hoy parece un simple temor: empujar a Ajax hasta los play-offs y, en el peor de los casos, dejarlo incluso sin Europa. Si la dinámica no cambia, ese partido corre el riesgo de convertirse en una auténtica final… pero para evitar la caída.
El consuelo en la Copa… y el papel de AZ
Si Ajax acaba atrapado en los play-offs, la mirada en Ámsterdam se desviará inevitablemente hacia otro escenario: la final de copa del domingo 19 de abril. NEC y AZ se disputan un título que vale algo más que un trofeo: el ganador se asegura un billete directo para la Europa League.
AZ, ahora sexto en la clasificación, podría librarse así de los play-offs. Un triunfo de los de Alkmaar despejaría ligeramente el camino en la lucha por Europa, y, paradójicamente, podría acabar beneficiando a Ajax. Sobre todo teniendo en cuenta que el gigante de Ámsterdam no derrota a AZ en liga desde 2021. Un dato que subraya hasta qué punto se ha estrechado el margen de maniobra.
La Copa puede recolocar las piezas del puzle europeo. Pero no va a resolver el problema de fondo: Ajax ya no depende solo de sí mismo.
¿Un gigante rumbo al séptimo puesto?
La combinación es peligrosa: un calendario duro, rivales directos en racha, una clasificación apretada y un Ajax que ha perdido el aura de invulnerabilidad en la Eredivisie. Heerenveen, cuatro puntos por detrás. Utrecht, al acecho y con hambre de play-offs. Twente, por delante y en posición de fuerza.
Terminar séptimo ya no suena a exageración de tertulia. Es un escenario real, alimentado por los resultados recientes y por un tramo final de liga que no perdonará la más mínima distracción.
En Ámsterdam, el escudo sigue pesando. La historia también. Pero la tabla es fría. Y si Ajax no reacciona de inmediato, la próxima temporada europea podría vivirse por televisión. Desde el sofá. En lugar de desde el césped.





