En la víspera de otro cruce de alta tensión en Champions League, Vitinha no necesitó grandes discursos para medir el peso del rival. Bastó una frase: “Liverpool es Liverpool, incluso si no está en su mejor forma. Sigue siendo un gran equipo”.
El portugués habló en el Parc des Princes, donde este miércoles Paris Saint-Germain y Liverpool abren una eliminatoria que ya tiene historia reciente y cicatrices frescas para ambos.
El eco de una eliminatoria inolvidable
Hace un año, los mismos protagonistas se midieron en octavos de final. Entonces, Liverpool golpeó primero: 0-1 en París, silenció el estadio y se marchó con ventaja. Parecía una sentencia. No lo fue.
En Anfield, el equipo de Luis Enrique devolvió el golpe con el mismo marcador y forzó una tanda de penaltis que acabó marcando un antes y un después en la historia del club parisino. PSG sobrevivió al infierno inglés desde los once metros y terminó coronándose campeón de Europa por primera vez. Liverpool, herido en Europa, respondió conquistando la Premier League.
Vitinha aún saborea aquella montaña rusa: “Fue una eliminatoria increíble. Hubo un poco de frustración en el primer partido. No recuerdo una ocasión de Liverpool aparte del gol al final. Jugamos bien y aun así perdimos. Recuerdo que dije que, jugando así, podíamos ir a Liverpool y ganar. Afortunadamente lo hicimos”.
El pasado, sin embargo, no garantiza nada. “Eso fue el año pasado. Este es otro año, ha habido cambios en los dos equipos. En un año pasan muchas cosas en el fútbol, y será un partido diferente seguro”, advirtió el centrocampista.
Un Liverpool herido… pero peligroso
El contexto ha cambiado, sobre todo para el conjunto inglés. El Liverpool de Arne Slot llega a París con dudas, lejos de la máquina implacable que peleó por todo hace un año.
Su último resultado golpea fuerte: 4-0 encajado ante Manchester City en los cuartos de final de la FA Cup el pasado fin de semana. Una paliza que dejó cicatrices y abrió interrogantes.
Los números recientes tampoco ayudan. Solo una victoria en los últimos cinco partidos en todas las competiciones y un quinto puesto en la Premier League que amenaza seriamente su presencia en la próxima Champions. No es el escenario ideal para presentarse en el Parc des Princes.
Y aun así, el respeto permanece intacto. “Será un gran partido aquí y en Anfield, y mañana tendremos que estar al cien por cien. Seguirá siendo un partido muy, muy difícil”, insistió Vitinha.
Liverpool, por más dudas que arrastre, mantiene un escudo que pesa y un recuerdo reciente que PSG no puede ignorar.
El regreso de Ekitike a París
La noche también trae una historia personal: el regreso de Hugo Ekitike. El delantero francés vuelve a la ciudad donde nunca terminó de encajar durante un tramo de 18 meses entre 2022 y 2024. Ahora lo hace vestido de rojo y convertido en el máximo goleador del Liverpool esta temporada, con 17 tantos.
Su explosión en Inglaterra lo ha colocado como serio candidato a entrar en la lista de Francia para el próximo Mundial. En París lo conocen bien, aunque no llegara a brillar como se esperaba.
Vitinha guarda un buen recuerdo del atacante: “Hugo es un chico fantástico. Disfruté el año que pasé con él. Se veía la calidad que tenía, incluso si no era el contexto adecuado para él. Le deseo todo lo mejor, excepto en estos dos partidos”.
Ekitike, que llega en plena madurez, tendrá la oportunidad de demostrar en el mismo escenario donde se estancó que su carrera ha tomado otra dimensión.
Lesiones y dudas en el PSG
Mientras tanto, Luis Enrique debe armar su plan con ausencias de peso. El técnico dejó claro que no contará con dos piezas importantes.
Fabián Ruiz sigue fuera. El centrocampista español no se ha recuperado del todo de la lesión de rodilla que lo tiene apartado desde enero. El propio entrenador fue tajante: “Fabián todavía no ha entrenado con el grupo, ¿cómo va a jugar? Ha mejorado mucho y estamos muy contentos. Eso muestra que va por el buen camino, pero aún le falta”.
Bradley Barcola, uno de los nombres propios en la aplastante victoria global por 8-2 ante Chelsea en la ronda anterior, también apunta a baja pese a haber regresado a los entrenamientos. Luis Enrique explicó que el club no va a forzar: “Estamos intentando encontrar las mejores condiciones para el jugador y él tiene que decirnos cuándo está listo”.
Sin Fabián, PSG pierde pausa y distribución en la medular. Sin Barcola, pierde desborde y gol por fuera. Dos golpes sensibles en una noche que no admite concesiones.
¿Favoritos? Luis Enrique rebaja el ruido
La etiqueta de favorito siempre sobrevuela en estas citas. Esta vez, las miradas apuntan a PSG, vigente campeón de Europa y con la ida en casa. Luis Enrique se encargó de desactivar el debate.
“Es imposible decir que un equipo es el favorito. El año pasado todo el mundo decía que Liverpool era el favorito, y el equipo que pasó fue Paris Saint-Germain”, recordó el técnico, con una mezcla de calma y advertencia.
El mensaje es claro: en una eliminatoria a doble partido entre gigantes, las teorías duran hasta el primer golpe. Después mandan los detalles, la cabeza fría y la pegada.
El Parc des Princes espera. Liverpool llega tocado, pero nunca domesticado. PSG, campeón de Europa, quiere demostrar que lo del año pasado no fue un pico, sino el inicio de una era.
La primera respuesta llegará esta noche. La sentencia, como ya sabe París, puede escribirse en los penaltis, en un rebote o en un disparo al final. Y en Anfield, nada se olvida.





