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Moyes advierte sobre la plantilla corta del Everton tras goleada

El 4-0 en Preston North End por la Carabao Cup no engaña a David Moyes. El técnico de Everton salió satisfecho del marcador, pero no del todo tranquilo con lo que ve cuando mira la profundidad de su plantilla.

“Creo que seguimos cortos en la plantilla”, subrayó tras el encuentro en Deepdale. Y no lo dijo una vez, lo repitió como una idea fija. Para él, la goleada no tapa el problema de fondo.

Cinco fichajes… que en realidad son tres

Everton ha incorporado a cinco jugadores este verano, pero Moyes hace una lectura más fría. Dos de ellos, Tyrique George y Merlin Rohl, ya terminaron la pasada campaña cedidos en el club. En su cabeza, los verdaderos refuerzos son tres: Hayden Hackney, Christian Norgaard y Brennan Johnson.

En paralelo, la lista de salidas pesa. Seamus Coleman e Idrissa Gueye se marcharon al acabar contrato. Dwight McNeil se fue en el intercambio que llevó a Johnson desde Crystal Palace. El préstamo de Jack Grealish llegó a su fin. El balance que hace el escocés es contundente: está “un jugador por debajo” respecto al curso pasado, cuando ya manejaba uno de los grupos más reducidos de la Premier League.

Cuando le preguntaron si necesitaba más incorporaciones, no dudó: “Creo que definitivamente tenemos que seguir haciendo añadidos, eso seguro. Pensábamos que la plantilla ya era bastante fina el año pasado y, en este momento, creo que seguimos uno abajo, si mis números cuadran”.

La frase que resume su preocupación llegó a continuación: “Seguimos uno abajo respecto a donde estábamos incluso el año pasado. Así que todavía creo que estamos cortos en la plantilla. Todavía creo que nos falta calidad en algunas posiciones. Tengo que intentar añadir eso”.

El eterno problema del lateral derecho y el caso Grealish

La prioridad está clara: un lateral derecho. El club lleva tiempo rastreando esa posición y no ha encontrado una solución estable. Nathan Patterson, pese a ser el único especialista puro en el puesto, no convence como respuesta definitiva al problema.

Mientras tanto, Everton mantiene contactos con Jack Grealish y con Manchester City para explorar un posible regreso del mediapunta, aunque ahora el inglés también interesa a clubes como Aston Villa y Sunderland. El escenario es competitivo y el margen de maniobra, limitado por el calendario: solo quedan seis días de mercado.

El club, además, no cierra la puerta a salidas. La situación de Patterson es delicada por lo deportivo, la de Beto lo es por sensaciones.

Beto, gesto incómodo y futuro en el aire

Beto terminó el partido en Preston como suplente no utilizado. Nada de minutos, nada de protagonismo. Al final, se quitó la camiseta y se la entregó a un aficionado. Un detalle que, en pleno ruido de mercado, siempre levanta cejas.

Su futuro no está claro. El delantero no tiene garantizado su sitio y su gesto, aunque no sea una declaración formal, alimenta la sensación de incertidumbre en torno a su papel en el proyecto de Moyes.

No son los únicos en una encrucijada contractual: Carlos Alcaraz y Tim Iroegbunam también entran en el último año de sus acuerdos, algunos con opción de ampliación por parte del club. Son piezas que pueden dar flexibilidad… o convertirse en oportunidades de venta de última hora.

Jake O’Brien, entre rumores y la confianza de Moyes

Otro nombre propio apareció en la sala de prensa: Jake O’Brien. El central no jugó ni un minuto en Preston y su ausencia se cruzó con informaciones que apuntan a que Everton escucharía ofertas por él.

Moyes, preguntado por su situación, optó por rebajar el ruido: “Igual que siempre. Ningún problema, he elegido en este momento no usarle, pero será utilizado en muchos partidos, sin duda”.

El mensaje es claro: O’Brien entra en los planes, al menos desde el discurso público del entrenador. Otra cosa será lo que ocurra si llega una propuesta interesante en estos últimos días de mercado.

Una plantilla corta, una semana larga

Everton disfruta de una victoria cómoda en la Carabao Cup, pero la sensación que deja Moyes es la de un técnico que mira más al 1 de septiembre que al marcador de Preston.

Necesita un lateral derecho. Quiere más calidad en zonas clave. Siente que va un paso por detrás respecto a la temporada pasada en número de efectivos. Y sabe que, con una Premier cada vez más exigente, un grupo corto se paga caro.

Quedan seis días. ¿Le dará el mercado a Moyes los jugadores que dice necesitar o tendrá que afrontar otra campaña con la manta demasiado corta?