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Tractor se despide con derrota ante Shabab Al Ahli en Jeddah

En Jeddah no hubo espacio para el romanticismo ni para las excusas. Tractor, sin competir desde finales de febrero, cayó con claridad 3-0 ante Shabab Al Ahli y se despidió en octavos de final de la Asian Champions League Elite. El equipo de Emiratos no tuvo piedad de un rival oxidado por la inactividad y se ganó con autoridad su billete a cuartos.

El choque llegaba marcado por el contexto: Tractor no jugaba desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques militares contra Irán a finales de febrero. Demasiado tiempo sin ritmo, sin competición real. Y en un torneo de este nivel, esa factura se paga.

Shabab Al Ahli olió la debilidad y apretó el acelerador. El brasileño Yuri Cesar abrió el camino con el tanto que rompió el partido y el plan iraní. A partir de ahí, el duelo dejó de ser una batalla táctica y se convirtió en una persecución.

El golpe anímico fue inmediato. El internacional iraní Saeid Ezatolahi, esta vez del lado emiratí, amplió la ventaja y puso una nota simbólica a la noche: un iraní ayudando a eliminar a un club de su país en plena competición continental. La herida se hizo aún más profunda cuando el brasileño Mateusao firmó el tercero y selló una victoria sin matices para el club de Dubái.

Shabab Al Ahli ya mira hacia adelante. Su próximo obstáculo será Buriram United, de Tailandia, en los cuartos de final del sábado. Un duelo que medirá si el dominio mostrado ante Tractor fue circunstancial o el anuncio de un candidato serio al título.

Agonía y alivio para Al Ittihad

La otra historia del día se escribió al límite. Al Ittihad necesitó 120 minutos para derribar a Al Wahda en un pulso tenso, cerrado, casi asfixiante. Todo se decidió desde el punto de penalti, en la prórroga, cuando Fabinho asumió la responsabilidad y no falló. Gol, 1-0 y explosión en la grada saudí.

No fue un triunfo brillante, pero sí maduro. Al Ittihad supo sufrir, resistió y encontró la puerta en el momento justo. El premio es grande: un cruce de cuartos de final ante Machida Zelvia, de Japón, que promete un choque de estilos en Jeddah.

La ciudad saudí se ha convertido en el epicentro del tramo decisivo del torneo. Todos los partidos de la fase eliminatoria se disputan allí, con la final fijada para el 25 de abril. Un escenario único para concentrar la tensión, los viajes cortos… y la presión máxima.

Un torneo que se prepara para cambiar

Mientras los equipos se jugaban el pase sobre el césped, en los despachos se dibujaba el futuro de la competición. La Asian Football Confederation recomendó este martes ampliar el torneo de 24 a 32 clubes a partir de la edición 2026-27. Un salto que busca abrir la puerta a más proyectos sin romper el equilibrio geográfico: 16 equipos para la zona Este, 16 para la zona Oeste.

El cambio no se queda en el número de participantes. También se retoca el acceso a las rondas decisivas. Hoy los ocho mejores de cada grupo avanzan directamente a los cruces. Con el nuevo formato, solo los seis primeros tendrán garantizado su billete a los octavos de final.

La novedad clave llega para los clubes que terminen entre el séptimo y el décimo puesto. Ya no quedarán fuera de golpe: pasarán a una eliminatoria adicional, una especie de playoff de acceso a la fase de octavos. Más partidos, más tensión, más margen para las remontadas… y también más riesgo de desgaste.

La propuesta todavía debe ser ratificada por el Comité Ejecutivo de la AFC. Pero el mensaje está claro: el mapa del fútbol de clubes en Asia se está redibujando. Y noches como las de Jeddah, con Tractor cayendo con estrépito y Al Ittihad sobreviviendo en la prórroga, son el recordatorio perfecto de que, cuando el formato cambie, la exigencia solo irá en una dirección. Hacia arriba.