Tottenham busca a Cody Gakpo: el próximo gran fichaje de De Zerbi
Roberto De Zerbi no ha perdido el tiempo en Londres. Primero, blindó la zaga de Tottenham con tres fichajes para apuntalar la línea defensiva. Ahora, su mirada se ha desplazado hacia arriba, hacia la zona donde se deciden los partidos y se construyen los proyectos que marcan época.
El club quiere darle al técnico italiano un fichaje de impacto. Un nombre que pese. Un jugador que cambie la conversación. Ya lo intentó con Sandro Tonali: una oferta de 75 millones de libras rechazada por Newcastle United dejó claro que Tottenham está dispuesto a ir fuerte en este mercado. No se quedó ahí. También sigue de cerca a Mateus Fernandes, de West Ham, mientras mantiene conversaciones con Manchester City por Savinho para reforzar el frente ofensivo este verano.
Pero el objetivo que empieza a centrar todos los focos está en Anfield.
Gakpo, el delantero que tienta a Londres
Tottenham se ha lanzado a por Cody Gakpo. El atacante de Liverpool, de 27 años, se ha convertido en uno de los nombres calientes del mercado. No es un secundario: la temporada pasada en la Premier League apenas se perdió dos partidos por lesión y Arne Slot lo incluyó de inicio en 32 de sus 36 apariciones ligueras.
Sus números explican el interés. Siete goles, cinco asistencias, una participación directa cada tres encuentros. Producción constante, sin estridencias, pero con la regularidad que tanto valoran los entrenadores que quieren sistemas sólidos y previsibles en ataque.
Y su impacto no se limita al club.
Ronald Koeman lo incluyó en la lista de Países Bajos para el Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, y Gakpo ha respondido. Arranque notable de torneo: dos goles y una asistencia en el 5-1 ante Suecia en el segundo partido de la fase de grupos. Apariciones así elevan la cotización de cualquiera. En su caso, lo hacen en el peor momento posible para un club que quiera comprar y en el mejor para uno que esté dispuesto a escuchar ofertas.
Liverpool escucha, pero no regala
El futuro de Gakpo en Anfield no está cerrado. Hay informes que apuntan a que Liverpool está abierto a estudiar propuestas este verano. El club lo incorporó en el mercado de enero de 2023 por una cifra situada entre 35 y 45 millones de libras. Si decide vender, la idea es clara: recuperar la inversión y, si se puede, salir con beneficio.
La operación no será sencilla. Gakpo amplió su contrato el verano pasado, con un salario estimado en 250.000 libras semanales y cuatro años por delante. Ese detalle lo cambia todo. Liverpool tiene la sartén por el mango en cualquier negociación. No está obligado a vender, no tiene prisa y sabe que el Mundial puede seguir empujando el precio hacia arriba con cada buena actuación del neerlandés.
Cada gol con la camiseta de Países Bajos, cada asistencia, cada partido en el que domine por dentro o ataque el espacio por fuera, suma ceros potenciales a la operación.
El interés de Tottenham, a fuego lento
El movimiento existe y tiene nombre propio. El especialista en mercado Fabrizio Romano ha confirmado que Tottenham se ha posicionado por Gakpo. No se trata de un simple sondeo: hay clubes, entre ellos los londinenses, tratando de entender si hay una fórmula viable para sacarlo de Liverpool este verano.
La respuesta, de momento, es fría. Desde Anfield todavía no han dado luz verde a una salida. Están satisfechos con el rendimiento del delantero y no sienten la necesidad de precipitarse. El contexto del Mundial también pesa: es un escaparate demasiado grande como para cerrar una puerta antes de tiempo.
Romano ha dejado claro que no se espera un desenlace inmediato. No será un traspaso “hoy o mañana”. La sensación es que el momento de la verdad llegará más adelante, cuando termine el torneo y Liverpool tenga todos los elementos sobre la mesa: rendimiento de Gakpo, ofertas formales y encaje deportivo en el nuevo proyecto.
Mientras tanto, Tottenham aguarda y empuja, consciente de que un fichaje de este calibre enviaría un mensaje contundente a la Premier League. De Zerbi ya tiene su defensa. Ahora quiere un rostro para su ataque. La cuestión es si Liverpool está dispuesto a ceder ese privilegio.




