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Torino remontó 2-1 a Sassuolo en el Stadio Olimpico

Torino remontó en el Stadio Olimpico Grande Torino para imponerse 2-1 a Sassuolo en la jornada 36 de la Serie A 2025, en un partido que se partió tácticamente a partir del minuto 60. El 3-4-2-1 de Leonardo Colucci sufrió ante el 4-3-3 de Fabio Grosso durante buena parte del encuentro, pero la gestión de cambios, la agresividad en campo rival y un volumen ofensivo superior (18 tiros y 2,82 de xG frente a 14 y 2,1) terminaron inclinando el marcador. Sassuolo mandó en posesión (52%) y encontró el 0-1 con la conexión interior entre Luca Lipani y Kristian Thorstvedt, pero no logró controlar las transiciones posteriores ni proteger su área ante la reacción granata.

Disciplinas: Totales de tarjetas: Torino: 4, Sassuolo: 2, Total: 6.

Amonestaciones

  • 38' Luca Lipani (Sassuolo) — Foul
  • 51' Luca Marianucci (Torino) — Foul
  • 63' Matteo Prati (Torino) — Foul
  • 86' Kristian Thorstvedt (Sassuolo) — Foul
  • 89' Niels Nkounkou (Torino) — Foul
  • 90+3' Gvidas Gineitis (Torino) — Foul

El partido se mantuvo sin goles hasta el descanso, con un 0-0 que reflejaba mejor la eficacia defensiva de ambos que el reparto real de ocasiones. El quiebre llegó en el 51': inmediatamente después de la amarilla a Luca Marianucci, Sassuolo golpeó primero. Desde el carril interior, Luca Lipani filtró un pase que encontró a K. Thorstvedt atacando el espacio entre central y carrilero, y el mediapunta definió para el 0-1.

Colucci reaccionó de forma agresiva al 59', con un doble cambio que alteró la estructura ofensiva: D. Zapata (IN) entró por A. Njie (OUT) y M. Pedersen (IN) sustituyó a V. Lazaro (OUT), reforzando presencia en área y profundidad por banda. Aunque Torino siguió acumulando tarjetas —Matteo Prati fue amonestado en el 63'—, la dinámica ya había cambiado.

En ese mismo minuto 63, Fabio Grosso intentó refrescar su mediocampo y su frente de ataque: D. Berardi (IN) entró por C. Volpato (OUT) y I. Kone (IN) sustituyó a L. Lipani (OUT), retirando al mediocentro que había dado equilibrio y la asistencia del 0-1. Tres minutos después, en el 66', Torino empató: G. Simeone aprovechó una acción generada desde la izquierda por E. Ebosse para establecer el 1-1. El impulso local se consolidó al 67', cuando E. Ilkhan (IN) reemplazó a M. Prati (OUT), añadiendo energía en la zona de creación.

El 2-1 llegó muy pronto, en el 70', y nació precisamente de los cambios: M. Pedersen culminó una jugada en la que D. Zapata fijó y descargó, para que el carrilero definiera y completara la remontada. Sassuolo trató de reequilibrar su estructura defensiva con U. Garcia (IN) por J. Doig (OUT) en el 75', y buscó más presencia en el área con M. Nzola (IN) por A. Pinamonti (OUT) en el 76'. Ya en el tramo final, D. Bakola (IN) entró por N. Matic (OUT) en el 84', pero sin cambiar el signo del encuentro.

La tensión creció en los últimos minutos: Kristian Thorstvedt vio la amarilla en el 86', justo antes de que Colucci refrescara la delantera y el carril izquierdo con S. Kulenovic (IN) por G. Simeone (OUT) y N. Nkounkou (IN) por R. Obrador (OUT), ambos al 86'. El propio Niels Nkounkou sería amonestado en el 89', y Gvidas Gineitis cerró el parte disciplinario con una amarilla en el 90+3'. Pese a la presión final de Sassuolo, el marcador no se movió.

Formaciones

Desde el inicio, el 3-4-2-1 de Torino se organizó con A. Paleari bajo palos, línea de tres con E. Ebosse, S. Coco y Luca Marianucci, carriles largos para V. Lazaro y R. Obrador, doble pivote con Matteo Prati y Gvidas Gineitis, y una línea de tres atacantes formada por N. Vlasic, A. Njie y G. Simeone. El plan inicial buscaba densidad por dentro y amplitud con los carrileros, pero la circulación fue demasiado previsible durante la primera parte.

Sassuolo, en 4-3-3, estructuró su salida con A. Muric en portería, línea de cuatro con W. Coulibaly, S. Walukiewicz, T. Muharemovic y J. Doig, un triángulo de mediocampo con L. Lipani como ancla, N. Matic y K. Thorstvedt como interiores, y un tridente ofensivo con C. Volpato, A. Pinamonti y A. Lauriente. Con mayor precisión en el pase (87% frente al 85% de Torino) y más posesión, Sassuolo logró durante muchos minutos atraer la presión de Torino y progresar por dentro gracias a Lipani y Thorstvedt.

El giro táctico clave fue la gestión de los cambios por parte de Colucci. La entrada de D. Zapata y M. Pedersen dio a Torino un perfil mucho más directo: el equipo empezó a saltar líneas con envíos hacia el punta colombiano, que fijó a los centrales y liberó a los mediapuntas y carrileros. Pedersen, desde el carril, ofreció profundidad y llegada al segundo palo, lo que se tradujo en el gol del 2-1. E. Ilkhan añadió piernas y agresividad en la presión tras pérdida, permitiendo a Torino sostenerse más arriba.

Por el contrario, la sustitución de Luca Lipani debilitó el control de Sassuolo en la base de la jugada. Aunque la entrada de D. Berardi aumentó la amenaza en los últimos metros, el equipo perdió claridad en la salida y sufrió más ante la presión intermedia de Torino. La reconfiguración de la línea defensiva con U. Garcia tampoco corrigió del todo los problemas en los duelos laterales, especialmente frente a Pedersen y Nkounkou en el tramo final.

En portería, A. Paleari terminó con 5 paradas, frente a las 2 de A. Muric. El dato es coherente con el guion: Sassuolo, pese a tener menos volumen total de tiro (14 frente a 18), generó 7 disparos a puerta, obligando a Paleari a intervenir con frecuencia. Muric, en cambio, sufrió menos tiros a portería (4), pero de mayor calidad, como refleja el 2,82 de xG de Torino. Ambos guardametas presentan un registro de “goals prevented” negativo (-0,25), lo que sugiere que, en términos de probabilidad, encajaron ligeramente más de lo esperable según la calidad de los tiros recibidos.

En el veredicto estadístico, el partido se decide por la eficacia de la reacción local. Sassuolo domina la posesión (52%), completa más pases (480 frente a 439) y con mayor precisión (87% contra 85%), pero Torino convierte su mayor volumen ofensivo (18 tiros, 13 desde dentro del área) y su xG superior (2,82 vs 2,1) en una remontada tangible. La “Overall Form” de Torino se refleja en su capacidad para ajustar sobre la marcha, mientras que su “Defensive Index” deja matices: conceder 7 tiros a puerta y 2,1 de xG en casa evidencia vulnerabilidades, aunque compensadas por la agresividad y el peso ofensivo tras el 0-1. En disciplina, el 4-2 en amarillas subraya un Torino más intenso y al límite, pero también más decidido a romper el ritmo de un Sassuolo que, tras perder a Lipani, nunca recuperó el control estructural del juego.